El <i>narco-rap</i>, la banda sonora del horror en Reynosa

Los raperos Cano y Blunt componen canciones que exaltan la violencia del narcotráfico y a sus principales capos
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Los narco-raperos "Cano y Blunt" posan para una foto en su b  Sin Pie de Foto
Karl Penhaul
Autor: Karl Penhaul | Otra fuente: CNN
REYNOSA (Reuters) -

A primera vista, no parecería tener mucho glamour cortar en pedazos a un rival o decapitar a un enemigo con un garrote casero.

Pero no es así como lo ven dos jóvenes mexicanos, que se hacen llamar Cano y Blunt. Viven en la ciudad fronteriza de Reynosa y, para sumergirnos un poco en su mundo, viajamos a su barrio, situado muy cerca del aeropuerto.

Cano y Blunt no son narcotraficantes o sicarios, sino raperos que se ganan la vida componiendo canciones para los narcos.

Su música, que ellos llaman narco-rap, idealiza los asesinatos, a los capos y la camaradería de luchar juntos, codo a codo, en la guerra contra el Ejército y los "federales".

Alejandro Coronado (Cano) y Mauro Vázquez (Blunt) están en sus veintes, ambos con la cabeza rapada. Antes trabajaban en plantas maquiladoras automotrices.

Pero los tiempos han cambiado. Ahora tienen coches de lujo, admiradoras y fama en las calles.

El primer gran éxito de Cano y Blunt, 'Reynosa Maldosa' ilustraba los crecientes niveles de violencia relacionada al narcotráfico en esta ciudad de medio millón de habitantes.

“Somos puro Reynosa... pura gente mafiosa lo sufres o lo gozas, Reynosa la maldosa, la calle es peligrosa, póngaseme trucha, pura gente maldosa", dice la letra, fácilmente 'pegadiza'.

“Nosotros nomás cantamos lo que vemos, lo que se refleja en las calles. La gente se identifica con estas canciones porque nos escuchan y ven lo que sucede. Esa es la realidad", explicaba Cano.

Su barrio está controlado por el cártel del Golfo. No nos hubieran dejado entrar sin su tácito consentimiento.

Un vehículo rojo con cuatro hombres a bordo, uno de ellos con un walkie-talkie, estaba estacionado a la entrada del vecindario. Minutos después apareció una camioneta negra y se detuvo a su lado.

Cano me cuenta que componen muchas de sus canciones a pedido, aunque no revela quiénes son los que las encargan. Hablar demasiado puede ser peligroso, incluso para la banda preferida de un cártel de la droga.

“Para algunas canciones ellos me mandan listas y piden una canción sobre esto o aquello, y lo hacemos. Pero no sé nada de cómo funcionan los narcos", comenta Cano. "Y ciertamente no me va a decir quiénes son 'ellos'".

Pero queda claro al escuchar su música. "Ellos" son los miembros del cártel del Golfo.

Desde principios de este año, ese grupo libra una sangrienta guerra contra su ex grupo de sicarios, los Zetas, por el control de Reynosa y una franja de la frontera con Estados Unidos.

Hay claros indicios de que el cártel del Golfo ha logrado la supremacía, y uno de esos síntomas es que Cano y Blunt se atreven a elogiar públicamente a una sola de las facciones enfrentadas.

Quizás el título más atrevido que aparece en la lista de canciones de su sitio de Internet sea Metro Tres.

“Era del gobierno, ahora es de la banda... los que lo intentaron se quedaron en el concreto... y con la corta con el cuerno te manda p’al infierno", dicen algunos de sus versos.

Metro Tres, de 37 años y cuyo verdadero nombre es Samuel Flores Borrego, es un ex policía mexicano que se pasó al bando de los narcotraficantes. Según la población local y la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Metro Tres es ahora el presunto jefe de operaciones del cártel del Golfo en la ciudad.

Por su captura, Estados Unidos ofrece una recompensa de 5 millones de dólares.

Las versiones de estudio de algunas de las canciones de Cano y Blunt, como 'Comandante Poli' están mezcladas con sonidos de ametralladora y explosiones.

En una de sus últimas composiciones -tan nueva que ni siquiera tiene título- rinden tributo a otros de los líderes locales del cártel del Golfo y se refieren a los sicarios de la banda como "guerrilleros".

Guste o no, pese a las macabras imágenes que nos ofrece la guerra contra el narcotráfico en México, para muchos jóvenes, los líderes de estas bandas son verdaderos héroes locales.

En muchos sentidos, los narcos y sicarios exitosos parecen representar el triunfo de los pobres frente a los ricos y frente a un gobierno que, dicen, se ha olvidado de ellos.

La zona en la que viven Cano y Blunt está llena de viviendas sociales. Los únicos trabajos legales que hay están en las maquiladoras que pueblan la zona de la frontera, en las que se fabrican productos para el mercado estadounidense a cambio de ventajas fiscales en México.

Hay más de 100 de estas plantas ensambladoras en Reynosa, y muchas más en otras ciudades fronterizas, como Ciudad Juárez.

Estas fábricas han generado un tipo de trabajo de bajo salario y poca estabilidad. Por lo que me contaba un joven en Reynosa, ganan entre 50 y 60 dólares por semana trabajando largas jornadas.

Pero hay una alternativa: pueden apostarse en una esquina y vigilar la calle, y ganarse así 20 dólares diarios al servicio de un cártel.

Blunt se queja de que en las plantas manufactureras pagan muy poco. "Y si no quieres trabajar en una maquila, tienes que ganarte la vida en otra parte. Es duro, pero así es la vida", agregó.

Uno de sus amigos, José Narciso, se refirió también al tema. Él tiene un trabajo legal en una fábrica, pero habla sin tapujos sobre el atractivo del narcotráfico.

“Mucha gente aquí prefiere trabajar para la maña, la mafia. Es más dinero y menos trabajo", cuenta.

Pero estos jóvenes no sólo buscan dinero fácil. Si uno escarba, se sienten como desvalidos en busca de alguien que los lidere.

En la esquina de una calle hay un gigantesco mural en el que se ve a un bandido enmascarado junto a Pancho Villa.

Muy cerca de allí, otro mural en blanco y negro muestra a Pancho Villa junto a Emiliano Zapata.

Cano y Blunt saben que su música genera controversia y que para algunos es una apología del narcotráfico.

“La gente ha criticado nuestra música pero nadie puede decir lo que tienes que escuchar. Si los críticos vienen y me dan dinero por no cantar, entonces dejaré de hacerlo. Pero si no ofrecen nada, que se callen", afirmó Blunt.

En un tono más conciliador, Cano me asegura que también han compuesto una o dos canciones sobre "el amor y las mujeres, y esas cosas".

Una de sus canciones, 'Mi Locura', incluye estos versos: "tú eres la razón por la que voy adelante. Tú eres quien me inspira y hace que mejor las cante. Yo siento tu cariño, me vuelvo a sentir niño (...) Cada que te tengo conmigo estoy a gusto, gracias al destino que en mi camino te puso".

Pero el destino también ha puesto el tráfico de cocaína en la puerta de su casa, y al caer la noche, Cano y Blunt nos aconsejan que nos marchemos del barrio.

“Por la noche este lugar está lleno de trocas (camionetas) llenas de gente, todos enmatracados (armados)", cuenta Blunt. Se ríe cuando le pregunto si me los puede presentar.

Hay una razón por la que la mayoría de las canciones de estos raperos van mejor con el sonido de las ametralladoras. El cártel del Golfo es el que manda, y no hay mucho amor para los desconocidos cuando oscurece.

 

*ÚLTIMA ENTREGA DE UNA SERIE DE TRES NOTAS. EL LUNES SE PUBLICÓ: La ley del silencio en Reynosa sólo la rompe... Twitter. Y EL MARTES: ¿Cómo se preparan los 'guaruras' frente al narco?

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