El paraje frío donde cayó el helicóptero en el que viajaba Blake Mora

El secretario de Gobernación y siete personas más fallecieron en el Estado de México, en una zona rodeada de cerros y sin casas
  • A+A-
Autor: Javier Rodríguez Labastida | Otra fuente: 1
Nota del editor: Sigue la cobertura sobre la muerte del secretario de Gobernación en el especial de CNNMéxico.

CHALCO, Estado de México (CNNMéxico) — El extraño ruido de las palas de un helicóptero que pasó sobrevolando su casa le hizo distraerse de su descanso. Su sorpresa aumentó cuando segundos después escuchó un fuerte estruendo a lo lejos.

"El zumbido no era normal, no se parecía al que estamos acostumbrados a escuchar de los helicópteros que pasan por la zona", cuenta Humberto Ramírez, habitante de Caserío de Cortez, en el municipio de Chalco, Estado de México.

Eran aproximadamente las 09:00 horas de la mañana (hora local). Ramírez se enteraría dos horas después de que el estruendo que escuchó fue por la caída de la aeronave en la que viajaban el secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora, y siete personas más.

Ninguno sobrevivió cuando la aeronove cayó en el cerro del Ayaqueme, un sitio donde no hay casas y que está rodeado de varios pequeños cerros y matorrales, cerca del poblado de Santa Catarina Ayotzingo, en una zona limítrofe con el sur de la Ciudad de México.

Junto con Blake Mora fallecieron el subsecretario de Asuntos Jurídicos, Felipe Zamora; el director general de Comunicación Social, José Alfredo García Medina; la secretaria técnica de la oficina de Blake, Diana Ayton Sánchez; el teniente mayor René de León Zapien; los tenientes de la Fuerza Aérea Felipe Cortés y Pedro Ramón Escobar, y el sargento Jorge Luis Juárez Gómez.

Después del estruendo, hubo silencio. La temperatura estaba como cada mañana de los últimos días, "a unos seis o siete grados, y con mucha neblina", comenta a CNNMéxico el habitante que trabaja de sábado a jueves en una tienda comercial del oriente del Distrito Federal.

Más tarde de las 10:00 horas, Ángel Velázquez, otro habitante de Chalco, observó a lo lejos dos helicópteros de la Policía Federal. De dos de ellos vio que bajaron varios policías en una zona conocida como Boca del Xoco.

Un grupo de militares se acercó a Ramírez cerca de las 11:00 horas. Eran los primeros soldados en llegar por tierra, de acuerdo con el testigo. Le pidieron que los guiara al lugar del accidente: desde su casa tuvieron que tomar un camino de terracería y después ingresar a otro tramo en el que utilizan una vieja camioneta Chevrolet para llegar.

El lugar donde se accidentó el segundo secretario de Gobernación durante el sexenio de Felipe Calderón —el 4 de noviembre de 2009 murió de la misma forma Juan Camilo Mouriño—  es un ejido comunal, una reserva ecológica bajo el resguardo privado de un grupo de campesinos y comuneros.

"Aquí hay especímenes del venado cola blanca, coyote, tejón, y también tenemos plantas que sólo se dan en esta parte del estado", asegura un comisario ejidal que se reservó su nombre por cuestiones de seguridad.

Para llegar al lugar del accidente tuvieron que caminar al menos 20 minutos. A pie, los que conocen el lugar pueden tardarse hasta una hora o más. Los que no saben del territorio pueden tardar más de dos horas en acceder a la zona.

"Tardamos casi dos horas en llegar al lugar porque no obteníamos las coordenadas correctas. El accidente ocurrió en la parte superior del cerro, acercar a las unidades fue muy complicado", relata el segundo superintendente del Honorable Cuerpo de Bomberos del Distrito Federal, Ángel Quesada.

A las 14:00 horas, un grupo de sirenas alerta a los pobladores de Cocotitlán. A esa hora, los estudiantes salen de las escuelas y saludan a un grupo de más de 10 patrullas y camiones de la Policía Federal que se dirigen también al lugar del accidente. "Nunca habíamos visto tantos policías por aquí", asegura un sonriente Luis Jesús Gutiérrez, quien luce un uniforme de secundaria.

Mientras esto sucede, en la residencia oficial de Los Pinos el presidente Felipe Calderón hace un pronunciamiento oficial por la muerte de las ocho personas, a los que calificó de "servidores ejemplares".

En el lugar del accidente hay un ir y venir de helicópteros. El que más va y regresa es uno con logotipo de la Procuraduría General de la República. En su segunda vuelta recoge a un grupo de peritos que llevan los cuerpos de los tripulantes de la aeronave siniestrada. Detrás de ellos, ingresa la procuradora del país, Marisela Morales.

El frío cae sobre el municipio de Chalco. A las 18:00 horas se esconden los últimos rayos de sol, mientras la mayoría de los periodistas desciende de la zona. Han llegado más efectivos militares y policías federales. Instalan tiendas de campaña y preparan las plantas de energía que les alumbrarán para continuar la investigación el resto de la noche.

Ahora ve