Miguel de la Madrid, el presidente del quiebre priista

Una crisis económica, el terremoto de 1985 y la "caída del sistema" en las elecciones de 1988 fueron los hechos que marcaron su sexenio
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Por: Tania L. Montalvo
Autor: Tania L. Montalvo | Otra fuente: CNNMéxico
(CNNMéxico) -

La carrera política de Miguel de la Madrid empezó en la década de 1950 en los pasillos de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde el profesor José López Portillo se convirtió en su mentor.

El vínculo entre maestro y alumno se mantuvo más de tres décadas, y cuando aún reinaba el viejo sistema presidencialista en el país gobernado por el Partido Revolucionario Institucional (PRI), López Portillo —entonces presidente de México—, señaló a De la Madrid como su sucesor.

Miguel de la Madrid nació en Colima el 12 de diciembre de 1934. Quedó huérfano de padre a los dos años y su madre, Alicia Hurtado, decidió educarlo en la Ciudad de México.

Su primer cargo público fue en el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), pero nunca perdió el vínculo con José López Portillo, quién lo convenció de afiliarse al PRI en 1963.

Un año después, y gracias a una beca concedida por Bancomext, estudió una maestría en Administración Pública en la Universidad de Harvard. A su regreso, fue nombrado subdirector general de Crédito en la Secretaría de Hacienda.

Durante la presidencia de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), De la Madrid fue transferido a la Subdirección de Finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex), y dos años después regresó a la Secretaría de Hacienda, encabezada por López Portillo.

Su relación con López Portillo fue clave para abrirse espacios dentro del PRI —la principal fuerza política en ese momento— y para adquirir cargos públicos.

Cuando su mentor fue elegido presidente de México en 1976, De la Madrid continuó por tres años como subsecretario de Hacienda, y después fue nombrado titular de la Secretaría de Programación y Presupuesto, a cargo de las decisiones financieras más importantes del país.

En septiembre de 1981, De la Madrid fue 'destapado' por López Portillo, quien lo señaló como candidato a la presidencia.

En los comicios de 1982, De la Madrid obtuvo el 74.3% de los votos, el equivalente a 13 millones de sufragios más que su rival mejor posicionado: el aspirante del Partido Acción Nacional (PAN), Pablo Emilio Madero.

Al tomar posesión, en diciembre de 1982, De la Madrid rompió prácticamente con su predecesor y reconoció que recibía al país en un momento de “emergencia nacional”.

Sus años en el gobierno

Una de las primeras decisiones que tomó en su mandato —y de las más polémicas, según el mismo expresidente—, fue el decreto de moratoria en el pago de la deuda externa y el diseño de un "plan anticrisis" que hacía énfasis en la austeridad.

Para entonces, según datos del Banco de México, la inflación en México era de 100% anual, la deuda exterior se acercaba a los 80,000 millones de dólares y De la Madrid había declarado en virtual bancarrota al sistema financiero.

En ese momento, también anunció una "campaña anticorrupción" que derivó en la detención por tráfico de drogas, extorsión y homicidio, de Arturo Durazo Moreno, El Negro, quien fuera secretario de Seguridad Pública y amigo de la infancia de López Portillo.

Señalado por sus críticos como un presidente gris con poca determinación para tomar decisiones importantes, tuvo que enfrentar uno de los momentos más álgidos de la historia moderna de México.

Paloma Cordero, con quien se casó en 1957 y tuvo cinco hijos, dijo en 2007 en entrevista a medios que uno de los momentos más difíciles en el mandato de su marido fue el terremoto de 1985 en la Ciudad de México.

Según cifras oficiales, en el sismo fallecieron entre 6,000 y 7,000 personas. Pero la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) registró al menos 26,000 y organizaciones de ciudadanos que trabajaron en labores de rescate denunciaron que al menos 35,000 personas murieron en el siniestro.

La poca ayuda gubernamental para realizar labores de rescate durante las primeras horas del terremoto, derivó en la organización de brigadas ciudadanas de rescate para remover escombros, buscar sobrevivientes y los cuerpos de las víctimas. 

De la Madrid puso en marcha un programa para recuperar las 70,000 viviendas dañadas, pero la medida resultó insuficiente para frenar las críticas sobre una reacción lenta para ayudar a los ciudadanos.

Los escritores Carlos Monsiváis y Elena Poniatowska escribieron libros donde narraron con detalle cómo los ciudadanos se "quedaron solos" ante la incompetencia de un gobierno priista a cargo de Miguel de la Madrid.

"En la mañana del 19 de septiembre, apenas transcurrida la primera oleada de pánico, la gente interviene subsanando las limitaciones gubernamentales. Salen a flote las debilidades orgánicas del gobierno, la primera de las cuales es su incapacidad de previsión", escribió Monsiváis.

La ruptura y el fin de la hegemonía priista

También durante su mandato se registró la ruptura más importante del PRI en toda su historia, cuando un grupo disidente encabezado por Cuauhtémoc Cárdenas creó la Corriente Democrática, que exigía "democratizar" al Revolucionario Institucional y acabar con la tradición de que sólo unos cuantos tomaran las decisiones en el partido y el presidente tuviera la última palabra.

En ese contexto, De la Madrid repitió la historia y eligió como sucesor a uno de sus exalumnos en la Facultad de Derecho de la UNAM y que también había ocupado la Secretaría de Planeación y Presupuesto: Carlos Salinas de Gortari.

Así empezó el primer proceso electoral en el que el PRI vería una competencia real en la oposición, con Cárdenas como candidato del Frente Nacional Democrático, formado por una coalición entre partidos de izquierda y expriistas, origen del Partido de la Revolución Democrática.

La jornada electoral del 6 de julio de 1988 es recordada en México como la noche en la que "se cayó el sistema", pues cuando se debía informar el nombre del ganador de la contienda electoral, el entonces secretario de Gobernación y presidente de la Comisión Federal Electoral, Manuel Bartlett, anunció que algunos errores en el sistema impedían conocer de inmediato al virtual presidente electo.

Una semana después, se hizo oficial el anuncio del triunfo electoral de Salinas con el 50.4% de los votos.

Como expresidente de México

A diferencia de su antecesor y mentor, José López Portillo, —que al terminar su mandato se retiró de la política y se dedicó a escribir su autobiografía— Miguel de la Madrid siguió en la esfera pública tras dejar la presidencia y en 1990 asumió la dirección del Fondo de Cultura Económica (FCE), un organismo descentralizado del gobierno que se encarga de editar, publicar y difundir obras.

Con De la Madrid, el FCE alcanzó proyección internacional, creando filiales en ciudades como San Diego y Sao Paulo y en países como Argentina, Brasil, Colombia, Chile, España, Guatemala, Perú y Venezuela. Incluso recibió en 1999 la Medalla Picasso de Oro de la Unesco por su labor en la difusión de la cultura latinoamericana en el mundo.

Una de sus últimas apariciones en público fue después de que le concedió una entrevista a la periodista Carmen Aristegui en 2009. Entonces dijo que su relación con Carlos Salinas terminó “muy mal” y que se equivocó en elegirlo como sucesor.

“En aquel entonces no tenía elementos de juicio sobre la moralidad de los Salinas, me di cuenta después”, detalló al referirse a la elección de su sucesor.

Sin embargo, un día después de que se difundiera la entrevista en radio, envió una carta de aclaración: "Actualmente me encuentro convaleciendo en un estado de salud que no me permite procesar adecuadamente diálogos o cuestionamientos, tal como constan las grabaciones presentadas por la Sra. Aristegui en las que mi tono de voz se escucha débil y confuso por lo que después de haber escuchado la entrevista, mis respuestas carecen de validez y exactitud”.

Con la muerte del expresidente mexicano, Miguel de la Madrid, la lista de exmandatarios del país con vida se reduce a cuatro: Luis Echeverría Álvarez (1970-1976); Carlos Salinas de Gortari (1989-1994); Ernesto Zedillo (1994-2000) y Vicente Fox (2000-2006).

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