Madres migrantes 'caminan' México en busca de sus familiares perdidos

Familiares de migrantes y las asociaciones civiles de Centroamérica han emprendido su búsqueda de forma paralela a la del Estado mexicano
El sueño americano de los migrantes
Autor: Ángeles Mariscal | Otra fuente: CNNMéxico

Solo unos pocos, 67, han logrado reencontrarse con sus familiares. 67 migrantes que en su camino rumbo a Estados Unidos desaparecieron sin dejar rastro, algunos durante más de 20 años.

Los migrantes centroamericanos desaparecidos en México se cuentan por miles, algunas organizaciones reportan hasta 70,000.

“En términos cuantitativos, 67 localizaciones, comparadas con las cifras de los desaparecidos, no parece mucho, pero los logros cualitativos son más, logramos la vinculación entre las madres de los desaparecidos, logramos la sensibilidad del pueblo mexicano. La fuerza moral de la caravana ya permeó”, dice Martha Sánchez Soler, coordinadora del Movimiento Migrante Mesoamericano.

Consulta la ruta de la Caravana de madres de migrantes.

Este organismo mexicano coordina la caravana Liberando la Esperanza, formada por madres que desde 2006 viajan cada año a México en búsqueda de sus hijos. Gracias a su trabajo, dicen sus integrantes, se incluyó en la agenda pública el tema de las desapariciones de migrantes, y el Estado mexicano reconoció la problemática.

“Muchos migrantes desaparecen en el camino. Miles de ellos ya nunca vuelven a comunicarse con sus familiares, y las madres y los padres se quedan sumidos en la tristeza. No los buscan por falta de recursos, porque para buscarlos hay que gastar en camión, comida, en tener un lugar a donde llegar”, relata Clementina Murcia, madre de dos migrantes hondureños desaparecidos en México.

“Nosotras empezamos a llegar en 1999, algunas solas, y otras formando pequeños grupos. Pero alcanzábamos a entrar sólo a Chiapas, en la frontera con Guatemala, porque nos estancaba la falta de dinero”, dice Clementina, quien forma parte del Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos de El Progreso Honduras (COFAMIPRO).

Ella cuenta que en su país salen diariamente rumbo a México, con la intención de llegar a Estados Unidos, entre 300 o 400 personas.

En 2006 la Comisión Nacional de Derechos Humanos informó que cada año se registraban más de 300,000 cruces de migrantes ilegales, sobre todo de países centroamericanos, en la frontera sur de México con el fin de llegar a territorio estadounidense.

Clementina, madre de dos hondureños desaparecidos, Mario y Orlando Murcia, dice que está consciente de que en México a miles de migrantes “los matan y la madre y padre ni saben”. Dice que el viaje que emprenden “ya no es el sueño americano, es una mentira. Hoy solo se halla muerte, dolor, hambre y frio”.

Aún así, dice que no pierde la esperanza de encontrar a sus hijos, mientras la abraza Emeteria Martínez, el primer éxito de la caravana. En 2010, Emetria encontró a su hija Ada Marlén Ortiz, luego de 21 años de que salió de Honduras.  Ada vio a su madre en las noticias, cuando venía en la caravana, la ubicó y fue a su encuentro.

Emeteria nuevamente participa en la caravana, que llegó a México este 15 de octubre, está vez para acompañar a sus compatriotas en la búsqueda.

De pequeños grupos a caravana

En 2006 el sacerdote Luis Ángel Nieto recorrió la ruta del migrante, y en ella encontró a familias que de forma aislada y otras en pequeños grupos, buscaban a sus familiares desaparecidos.

“Cómo un deber moral decidimos ayudar a esas familias, así que entre 2006 y 2010 colaboramos en organizar los recorridos, y los financiamos primero con dinero personal y el de los amigos solidarios”.

A partir de 2011 la organización alemana Médico Internacional les entregó donaciones para financiar la búsqueda. “Por eso podemos hacer el recorrido hasta la frontera norte, antes sólo llegábamos a los estados del sureste”, explica.

Martha Sánchez reconoce que un parteaguas importante “y doloroso”, fue la masacre de los 72 migrantes en Tamaulipas. “A partir de ello el Estado mexicano tuvo que reconocer la magnitud de la problemática, y los migrantes desaparecidos dejaron de ser los invisibles de los que nadie habla y a los que nadie cuenta”.

Al menos 1,230 cuerpos han sido hallados en 310 fosas clandestinas, de 2007 a diciembre 2011, señalan informes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH).

Este año, las madres piden la homologación de los mecanismos de búsqueda en cada entidad mexicana donde podrían estar sus familiares, y la creación de protocolos forenses y un banco de datos que puedan compartir en las naciones de origen de los migrantes.

Para Sánchez, "hacer un registro único es un avance importante, pero como muchas cosas en este país, quien está haciendo estas propuestas y otras acciones de búsqueda de migrantes desaparecidos es la sociedad civil, pero la intención es que el Estado asuma responsabilidad”.

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