De Solidaridad a la Cruzada contra el Hambre

Por:
Tania L. Montalvo

En los últimos 25 años se han creado tres programas contra la pobreza y el hambre sin que éstos hayan logrado una disminución significativa

57 millones de pobres

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El 51.3% de los mexicanos viven en pobreza patrimonial, lo que significa que 57 millones de personas no tienen ingreso suficiente para comprar alimentos, ni para invertir en servicios básicos de salud, educación, vivienda o vestido, según las cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

El último reporte del Coneval, que data de 2010, indica que de los 112 millones de habitantes en el país, al menos 21 millones son pobres alimentarios, es decir, que no tienen ingresos suficientes para adquirir la canasta básica, la cual incluye una porción diaria de cereales, granos, cárnicos, frutas y verduras.

El indicador de pobreza de patrimonio del Coneval incluye a los pobres alimentarios y a los de capacidades, quienes no pueden hacer gastos para servicios básicos de salud y educación.

Por lo que, en 20 años, el número de pobres de patrimonio en el país ha aumentado 20%, pues a principios de la década de 1990 había 46 millones de pobres, lo que en ese entonces era el 53% de los 81 millones de mexicanos que contó el censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los últimos cinco presidentes de México han dicho que una de sus prioridades es acabar con la pobreza del país, y tres han sido los programas sociales implementados desde 1988 para lograrlo: el Programa Nacional de Solidaridad, el Programa de Educación, Salud y Alimentación (Progresa) y el Programa Oportunidades; aunque desde hace dos décadas el promedio de pobres en el país ha sido la mitad de la población, según cifras del Coneval.

Éstas son las principales características de cada programa.

Solidaridad. 1988

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carlos salinas de gortari
carlos salinas de gortari  carlos salinas de gortari  (Foto: Cuartoscuro/Archivo)

En su toma de protesta como presidente de México, Carlos Salinas de Gortari (1988-1994), anunció la puesta en marcha del Programa Nacional de Solidaridad Social para “revertir la baja en los niveles de vida” de los mexicanos.

El programa estaba dirigido a pueblos indígenas, campesinos, habitantes de áreas rurales semidesérticas, serranas y zonas marginales de las grandes ciudades.

Se caracterizó por tener como base la “participación social comunitaria”, que años más tarde sería la principal crítica de los partidos de oposición, que acusaron que Solidaridad era clientelar y usado con fines electorales.

Solidaridad funcionaba a través de los llamados Comités Solidaridad que repartían los recursos del gobierno federal tras recibirlos de delegados estatales que eran nombrados por el secretario de Desarrollo Urbano y desde 1992, por el titular de la recién creada Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol).

A nivel nacional, la administración del presupuesto de Solidaridad recaía en una Comisión encabezada por el presidente Salinas, coordinada por Sedesol e integrada por diferentes secretarios de Estado como el de Hacienda, de Presupuesto y el de Educación Pública.

En su último informe de gobierno, Salinas dijo que Solidaridad funcionó con 250,000 comités en todo el país que repartieron y ejercieron por seis años 52,000 millones de pesos. Según cifras de Hacienda, el gasto en desarrollo social a través del programa pasó de 6.3% del PIB en 1988 a 10.2% en 1994.

Según el Coneval, el sexenio de Salinas concluyó con 47 millones de pobres, es decir, el 52% de la población de 1994. Al iniciar su gobierno, en el país había 46.1 millones en pobreza alimentaria.

Progresa. 1997

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ernesto zedillo informe
ernesto zedillo informe  ernesto zedillo informe  (Foto: Cuartoscuro/Archivo)

Tras la crisis económica de 1994 en México, que derivó en la devaluación del peso y el colapso de la economía del país, el número de pobres en el país llegó a 63 millones en 1996, es decir, el 69% de la población, la cifra más alta que se ha tenido desde 1990. 

El presidente Ernesto Zedillo (1994-2000) decidió modificar por completo el principal programa social del gobierno federal, por lo que Solidaridad fue sustituido en agosto de 1997 por el Programa de Educación, Salud y Alimentación (Progresa).

Se eliminó la intermediación de comités para la entrega y administración de recursos y se implementó el modelo que rige a la política social del país hasta la fecha: la entrega de dinero en efectivo a las familias afiliadas al programa siempre y cuando haya constancia de que se envía a los niños a la escuela y toda la familia asiste periodicamente a consultas médicas.

Los beneficiarios de Progresa eran solo habitantes de comunidades rurales que podían entrar al programa tras someterse a pruebas económicas con la que se medía su nivel de pobreza.

Progresa eliminó la entrega de subsidios y canastas de productos y se determinó que el dinero en efectivo solo podría ser recibido por las madres de familia para apoyar la lucha contra la desigualdad de género.

En la primera etapa de Progresa se incluyó a 170,000 familias y según el último informe de gobierno de Zedillo en septiembre del 2000 ya atendía a 2 millones 600,000 hogares, de los cuales, dos tercios eran de comunidades indígenas.

Al dejar el gobierno, Zedillo dijo que el programa becaba al 40% de los estudiantes de educación básica en zonas rurales; se proporcionaban 19 millones de consultas médicas anuales y entregaba 1 millón 200,000 suplementos alimenticios a niños menores de cinco años.  

Su sexenio terminó en el 2000 con 52.7 millones de personas sin acceso a alimentos, vestido, educación o salud. Logró reducir en 15 puntos porcentuales los niveles de pobreza alcanzados en 1996, pero el 53% de la población seguía viviendo en pobreza patrimonial.

Oportunidades. 2002

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vicente fox oportunidades
vicente fox oportunidades  vicente fox oportunidades  (Foto: Cuartoscuro/Archivo)

El primer presidente de la oposición, del Partido Acción Nacional (PAN), Vicente Fox (2000-2006), decidió mantener en los primeros dos años de su gobierno el programa social que implementó Ernesto Zedillo.

En marzo de 2002, Fox anunció en Jalisco que Progresa cambiaría de nombre a Programa de Oportunidades y que éste incluiría a los pobres que habitaban en zonas urbanas que vivían con menos de cuatro salarios mínimos diarios, 175 pesos aproximadamente.

Otra área que se agregó al programa fue el de “jovenes con oportunidades” que entregaba un incentivo a los afiliados que terminaban la educación media superior antes de los 22 años.

Oportunidades continúo con la base de reparto de recursos que creó Progresa, es decir, los recursos en efectivo solo se entregaban a mujeres, siempre y cuando cumplieran con los requisitos de asistir a consultas médicas y de llevar a sus hijos a la escuela.

Con Fox también cambió que a partir de primero de secundaria el monto de becas escolares era mayor para las mujeres, para combatir la desigualdad de genero y la deserción femenil.

Según cifras oficiales, en comparación con el gasto en Progresa en el 2000 al de Oportunidades seis años después, hubo un aumento del 70.5%, al destinarse 146,376 millones de pesos.

En 2005, previo a la elección presidencial del año siguiente, Vicente Fox anunció un agregado más a Oportunidades: el apoyo a adultos mayores de 70 años o más, que recibirían al menos 250 pesos de pensión.

En el gobierno de Fox, el nivel de pobreza alcanzó la cifra más baja desde 1990, según las cifras del Coneval, pues 45.5 millones de mexicanos eran pobres, es decir, 42% de la población total.

Oportunidades. 2006

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oportunidades calderon
oportunidades calderon  oportunidades calderon  (Foto: Cuartoscuro / Archivo)

El presidente Felipe Calderón (2006-2012) continuó con el programa Oportunidades pero lo amplió, al final de su sexenio entregó en transferencias en efectivo 33,860 millones de pesos, casi 60% más del que registró Vicente Fox en el último año de gobierno.

Se mantuvo la política de dar apoyos a familias con ingresos menores a cuatro salarios mínimos diarios —194 pesos—, pero desde 2007 el monto entregado pasó de 529 pesos a 830 —65 dólares aproximadamente—, al finalizar 2012.

Calderón además incluyó otros programas como el de Apoyo Alimentario, que desde 2008 entrega ayuda económica a las familias que no son parte de Oportunidades porque sus comunidades no cuentan con la infraestructura educativa y de salud necesaria para cumplir con las condiciones del mismo.

Según el Sexto Informe de Gobierno de Felipe Calderón, Oportunidades y el Programa de Apoyo Alimentario benefician a seis millones 500,000 familias, lo que implica un aumento de cobertura de 61% en comparación a la que tenía Progresa en el 2000, que era de 2 millones 600,000, según cifras de Sedesol.

También se incluyó 100 pesos del programa Infantil Vivir Mejor que se entrega como extra a los hogares con tres niños menores de 9 años, y 50 pesos más en ayuda energética.

Para complementar Oportunidades, Felipe Calderón lanzó Pisos Firmes en 2009, con el que se encargó de sustituir los pisos de tierra por pisos de concreto para “disminuir la incidencia de enfermedades infecciosas en las vías respiratorias, intestinales y los problemas en la piel con mejores condiciones de salubridad” en los hogares.

Según cifras oficiales, hasta 2012 se sustituyeron 2 millones 163,679 pisos, el 88% de los pisos de tierra reportados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en 2010.

El Coneval informó en diciembre de 2011 que en México había 57 millones de pobres, es decir, el 51.3% de la población; y que en Oaxaca, Chiapas y Veracruz, en el sur de México, se concentraban los municipios con el mayor porcentaje de la población viviendo con menos de 2,000 pesos al mes.

Esa cifra implica un aumento de 21% en el número de mexicanos que viven en pobreza, en comparación con las cifras de 2006 y 11 millones 500,000  más que los registrados por el Coneval a inicios de la década de 1990.

Cruzada Nacional contra el hambre. 2013

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EPN Cruzada nacional hambre
Peña Nieto Cruzada nacional hambre  EPN Cruzada nacional hambre  (Foto: Cortesía / Presidencia)

Una de las promesas de campaña de Enrique Peña Nieto fue que mantendría el Programa Oportunidades, al cual este año se le asignaron 66,132 millones de pesos que serán ejercidos por las secretarias de Desarrollo Social, Educación y Salud.

Éste se complementará con el Programa de Apoyo Alimentario y con la Cruzada Nacional contra el Hambre que fue presentada este lunes el presidente Peña Nieto en Chiapas, uno de los estados con más pobres en el país.

La Cruzada está dirigida a 7 millones 400,000 mexicanos e iniciará en los 400 municipios del país con los niveles más altos de marginación y pobreza extrema y vuelve a utilizar los "comités comunitarios" para implementar y supervisar el funcionamiento del programa.

Según el documento del Pacto por México, la cruzada buscará erradicar la pobreza alimentaria en el segundo semestre de 2018, cuando termine el sexenio de Enrique Peña Nieto.

Además, se aumentará la pensión a adultos mayores de 70 y más a personas desde los 65 años y se implementará a partir de este 2013 el seguro de Jefas de Familia, que garantiza que en caso de fallecer, los hijos tendrán garantizado un ingreso y una beca hasta que concluyan la universidad.

En el Presupuesto Federal de Egresos 2013, éste seguro obtuvo un monto de 400 millones de pesos que deberán ser ejercidos a partir de este año por la Secretaría de Desarrollo Social.

Peña Nieto también solicitó 64,291 millones pesos para el desarrollo de los pueblos indígenas, que serán ejercidos por diferentes instancias federales como son la secretaría de Salud, de Educación, la de Desarrollo Agrario, Gobernación, Desarrollo Social y el Instituto Mexicano del Seguro Social.