Activistas piden al gobernador electo de Jalisco detener obra hidráhulica

El comité de apoyo a las comunidades en riesgo de desaparecer por la construcción de una presa, piden a las autoridades detener la obra
Plaza principal de Temacapulín
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| Otra fuente: CNNMéxico
GUADALAJARA (CNNMéxico) -

El comité de apoyo a los tres poblados en Jalisco que están en riesgo de desaparecer con la construcción de la presa El Zapotillo, pidieron este jueves al gobernador electo del Estado, Jorge Aristóteles Sandoval Díaz, “oficializar” su intención de salvar al menos uno de las comunidades.

El martes pasado, Sandoval Díaz dijo a través de su cuenta oficial de Twitter que “no vamos a inundar Temacapulín”, al referirse a uno de los tres pueblos que están en riesgo de quedar inundados con la construcción de la presa que abastecerá de más agua a Jalisco y Guanajuato.

En conferencia de prensa celebrada este jueves, integrantes del comité leyeron un comunicado en el que se pronunciaron porque el mandatario electo “oficialice su postura directamente en nuestras comunidades y ante toda nuestra gente, de no inundar nuestros pueblos y lo comunique a la Comisión Nacional del Agua”.

Los activistas también pidieron suspender la obra en tanto el gobierno estatal presenta una propuesta técnica que garantice la sobrevivencia de los tres pueblos localizados en la Región de Altos: Acasico, Palmarejo y Temacapulín.

Recordaron que hace ocho años, el gobierno federal y los estatales de Jalisco y Guanajuato decidieron construir la presa en su territorio proyectando una cortina de agua de 105 metros de altura que inundaría los tres pueblos y obligaría al éxodo de unas 1,000 personas que habitan estas comunidades.

La obra que tendrá un costo aproximado de 10,500 millones de pesos, se construye actualmente sobre el río Verde y se pretende que a través de ramales y acueductos dote de agua durante los próximos 30 años a unos 2.3 millones de habitantes distribuidos en 14 municipios de la zona alteña de Jalisco, a su capital Guadalajara y a la ciudad de Léon en Guanajuato.

La construcción de la presa obligará no solo a la reubicación de los pobladores y la desaparición de sus casas, también al traslado de edificios históricos como la Basílica de los Remedios construida hace 250 años y dos cementerios con más de 100 años de antigüedad.

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