Horas después del estallido en Pemex, algunos heridos dejan el hospital

Varios sobrevivientes de la explosión que dejó al menos 33 muertos y 121 lesionados cuentan su experiencia
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| Otra fuente: CNNMéxico
CIUDAD DE MÉXICO (CNNMéxico) -

Nota del editor: Última actualización 2 de febrero a las 13:25 horas

Vendados, con collarines y en silla de ruedas, sobrevivientes describieron cómo sintieron la explosión ocurrida en las oficinas administrativas de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la Ciudad de México. Al menos 33 personas murieron, y de los 121 heridos, más de la mitad permanecen hospitalizados, de acuerdo con el reporte que este viernes por la mañana dio el director de la empresa, Emilio Lozoya.

“La explosión fue en el sótano, donde estábamos”, contó Agustín Aguirre, un empleado de más de 50 años, después de recibir el alta médica en el hospital ubicado en Azcapotzalco, al norponiente de la Ciudad de México. “Hubo una explosión como un temblor. Voló todo, la puerta… todo”. Como la mayoría de los lesionados, fue atendido en el Hospital Centro Norte de la empresa.

Aguirre estaba en el Edificio Anexo B-2 de las instalaciones corporativas de Pemex, la zona afectada por la explosión que ocurrió casi a las 16:00 horas de este jueves. 

Ricardo Osorio trabaja en el área de viáticos de Pemex, en el segundo piso del edificio; estaba con cuatro personas cuando ocurrió el estallido. “(Sentí) como si nos empujaran hacia arriba, hacia el plafón. Caímos y ya estaba cuarteado el piso”, dijo.

La caída le afectó un nervio de la columna, por lo que salió del hospital en silla de ruedas. “Pudimos salir (de los escombros), después ayudamos a salir a algunas personas y después ya no pude caminar”.

Lilia Velasco, de 49 años, también se encontraba en el edificio cuando ocurrió la explosión, pero no recuerda mucho de lo sucedido. Recibió golpes en la cabeza y en las costillas. “No sé. Se me vino el techo encima”, dijo Velasco, quien ha trabajado en la paraestatal 12 años.

Velasco destacó la reacción de las autoridades de Pemex y del hospital: “Felicito a los doctores, una atención extraordinaria. Ese es mi Pemex, de mi país, mi México”.

Otros sobrevivientes, como María Martha, apenas podían hablar. “Me siento mal, me siento asustada, me siento confundida”, dijo entre sollozos al dejar el hospital. En el accidente sufrió un esguince y una lesión en la espalda.

Las autoridades aún investigan las causas de la explosión. El mismo jueves, cuando visitó la zona, el presidente Enrique Peña Nieto pidió no especular hasta que los peritajes determinen qué sucedió.

“Nada más vi una explosión y no supe más”, dijo María Luisa Neri, cuya mano en un cabestrillo mostraba rastros de sangre. “Me cayó un cristal”, explicó.

Otros trabajadores de Pemex que vivieron la explosión dijeron que se pudo sentir “un golpe muy fuerte” que hizo parecer “que todo el edificio iba a colapsar”.

Tras el incidente, las Fuerzas Armadas y la Policía Federal implementaron el plan de emergencia DN-III —una serie de procedimientos para ayudar a la población en caso de desastre—y acordonaron las instalaciones de Pemex. Mientras, las labores de rescate continúan en el complejo que alberga el segundo edificio más alto de México.

Al menos un centenar de familiares y conocidos pasaron la madrugada en el Centro Médico Forense de la Procuraduría General de la República (PGR) para reclamar los cuerpos de las personas fallecidas.

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