'Los Topos', el grupo voluntario que respondió a la emergencia en Pemex

Algunos rescatistas se organizaron a través de mensajes vía celular y solventaron sus propios gastos para llegar a la sede de la paraestatal
Autor: Tania L. Montalvo | Otra fuente: CNNMéxico

Tras la noticia de que hubo una explosión en el edificio B2 del centro administrativo de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la Ciudad de México, Carlos Sánchez abrió un grupo en la aplicación de mensajería instantánea WhatsApp para invitar a los integrantes de la brigada de rescate Topos a sumarse como voluntarios en las labores de rescate.

A las 17:00 horas, tiempo de la Ciudad de México, una hora después del incidente, ya había 25 brigadistas en la zona para trabajar en el retiro de escombros y buscar a personas atrapadas en el sótano, en donde se registró la explosión.

Carlos Sánchez, un abogado de 41 años, fue quien coordinó lo que llama “el comando de incidentes” para organizar las labores de Los Topos, que, explica, consiste en “hacer huecos” entre los escombros para rastrear a los sobrevivientes en “zonas seguras por dentro de la estructura colapsada”.

“Estaba trabajando cuando nos enteramos (de la explosión) y me puse a
las órdenes del rescate. Hay muchas cosas que agradecerle a la vida, este trabajo lo hago con el afán de retribuirle a la vida lo que me da y lo hago con todo el corazón y mi familia sabe que si en algún momento nos llega a pasar algo, fue haciendo lo que nos gustaba”, dijo Sánchez tras 20 horas de trabajo en la zona.

El rescatista, que se unió a la Brigada Internacional de Rescate Tlatelolco, conocida como Los Topos, desde hace 17 años, está seguro de que su esposa y dos hijos lo apoyan completamente y entienden sus motivos para poner en riesgo su vida en cada misión.

Con el uniforme anaranjado que han usado Los Topos desde su creación, tras el sismo de 1985, estos rescatistas dicen que evitan entrar en contacto con víctimas para no “entorpecer su labor”.

“Son personas a las que estamos tratando de ayudar y no les ponemos número, no se trata de llevar un score y también procuramos mantenernos alejados de quienes están buscando a alguien. Cuando tenemos una carga emotiva dejamos de ser objetivos para nuestro trabajo de riesgo”, dijo Sánchez.

“Vine de Veracruz para ayudar en el rescate”, dijo Fransciso Sangabriel de 29 años, pagó un boleto de viaje desde Xalapa, Veracruz, para llegar a la zona de la explosión en el centro administrativo de Pemex en la Ciudad de México.

A las 03:00 horas de este viernes, logró sumarse a las labores de rescate con la brigada de Los Topos después de un viaje de siete horas y de tener que cambiar de autobús en el estado de Puebla por no encontrar una ruta con trayecto directo.

“Vine para ayudar en el rescate. En cuanto pude resolver lo del transporte vine para acá y aquí estaré por lo menos hasta el lunes o martes, cuando me vea obligado a volver por el trabajo”, dijo Francisco, quien es contador y trabaja como administrador contable en una escuela pública de su estado, pero desde hace 15 años es voluntario en la Cruz Roja y desde hace seis meses con Los Topos.

“Cuido de mi señora madre, tengo a mi novia y un hijo, pero siempre han sabido de mi necesidad de tener y compartir sobre capacitación en protección civil para casos de emergencias y esta es una (situación) que nos necesita”, dijo en entrevista.

Francisco es uno de los “topos nuevos”, junto con Hugo Vergara, de 40 años, quien pese a dedicarse a dar cursos y talleres de protección civil en instituciones públicas y privadas, hasta ahora solo tuvo la oportunidad de participar en una labor de rescate con esta brigada de voluntarios.

“Estamos haciendo lo que nos gusta, tengo 19 años atendiendo emergencias y ahora me estoy integrando al grupo Topos para ayudar y hacer lo que se necesita”, dijo Hugo.

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