Sinaloa honra a Julia Pastrana, 'la mujer más fea del mundo'

Una mujer con una enfermedad genética que marcó su vida en el siglo 19, trabajó en circos en EU y Europa y después de morir fue momificada
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| Otra fuente: CNNMéxico

Después de ser exhibida en circos y museos, los restos de Julia Pastrana, una mujer indígena mexicana que padecía un mal genético que provoca el crecimiento vello grueso por todo el cuerpo, regresaron a su natal Sinaloa esta semana.

Procedentes de Noruega, sus restos fueron objeto de un homenaje en la capital del estado y sepultados en el panteón municipal este martes para dignificar su memoria, después de haber sido vista y exhibida por una malformación que marcó existencia.

La mujer oriunda de Sinaloa nació en 1834, padecía hipertricosis lanuguinosa con hiperplasia gingival, agravado por una prominente mandíbula y otras deformaciones físicas.

Quedó huérfana a temprana edad, y por su apariencia física, fue vendida por su tío a un circo. Después Julia se incorporó como empleada doméstica en la casa de Pedro Sánchez, ex gobernador del Estado de Sinaloa (1836-1837), de acuerdo con información del gobierno de estado.

“Según Ireneo Paz (abuelo del escritor Octavio Paz) en su libro Algunas campañas, el administrador de la Aduana Marítima de Mazatlán, Francisco Sepúlveda, compró a Julia, quien tenía 20 años, con el fin de hacer negocios exhibiéndola en circos y ferias en Estados Unidos.”

“Sin embargo, Theodore Lent, socio americano de Sepúlveda, después de casarse con Pastrana (1854) decidió terminar la sociedad laboral y exhibir a Julia sin ningún impedimento legal”, explicó el gobierno del estado.

"Híbrido maravilloso, la mujer simio", entre otros apodos, era como la anunciaba Lent para que la vieran, de acuerdo con el Instituto Sinaloense de Cultura .

“Su marido la exhibía en los circos; lucró con ella en vida y en muerte”, consideró el historiador sinaloense, Gilberto López Alanís. Pero Pastrana era una artista, tenía una voz de mezzosoprano, tocaba la guitarra y era bailarina.

Habla inglés, español, y su lengua nativa era el cachíta (mayo) Con su esposo recorrió buena parte de Europa.

“Se le conocía por su amor al prójimo y por su generosidad a proyectos de beneficencia", señaló en su página web la artista Laura Anderson, quien emprendió hace 10 años la lucha por repatriar sus restos para “restaurar la dignidad humana” de la difunta.

Pastrana falleció a los 26 años tras dar a luz a su hijo, que nació con la misma enfermedad. Él murió a los tres días de nacido y ella cinco días después del parto. Su esposo vendió ambos cuerpos a la Universidad de Moscú, aunque luego los recuperó y continuó haciendo giras para exhibirlos por todo el continente, informó la agencia EFE.

Los restos fueron comprados en 1921 por el empresario noruego Haakon Lund, dueño del mayor parque de atracciones del país y que continuó mostrándolos durante décadas hasta que tuvo que dejar de hacerlo debido a las críticas su espectáculo, señaló la agencia.

En 1976 ambos cuerpos fueron robados y recuperados por la policía noruega, aunque solo los retos de Julia estaban en condiciones de ser trasladado al Instituto de Medicina Forense de Oslo. Años después, fue reubicado al Instituto de Ciencias Médicas Básicas de Noruega.

“En 2003, la artista e investigadora Laura Anderson Barbata, tras recibir una beca para realizar una investigación en Noruega, inició un estudio sobre el caso de Julia Pastrana. Con la ayuda del antropólogo forense, Dr. Nicolás Márquez-Grant, decidió comenzar una campaña de repatriación de los restos de Julia a México para enterrarlos”, informó el gobierno de Sinaloa. 

A petición de las autoridades mexicanas, Noruega estudió el caso y aceptó devolver los restos para que sean enterrados, gracias al apoyo de  la Secretaría de Relaciones Exteriores de México, la Embajada de México en Dinamarca y la Universidad de Oslo. Esta semana, Julia regresó a su natal Sinaloa, sus restos fueron recibidos por autoridades locales en el Aeropuerto Internacional de la ciudad de Culiacán, capital de Sinaloa.

Los restos mortales fueron depositados en el panteón municipal y la tumba quedó sellada con concreto.

“Lo que hacemos hoy es más que un acto religioso, es un acto de dignidad para un estado, para un país y para la humanidad. Es una lección de vida, es contribuir a un futuro justo para todos”, dijo Laura Anderson

El gobernador del estado Mario López Valdez encabezó un homenaje por tratar de devolver la dignidad humana y el respeto, que considera, no tuvo en vida.

“Esto es un símbolo de amor, de compromiso con el derecho y la dignidad de los seres humanos”, dijo

El ataúd blanco adornado con un ramo de flores fue recibido en el interior del hangar de gobierno, pero no fue abierto en ningún momento, como fue acordado por la Universidad de Oslo y el Gobierno del Estado de Sinaloa.

De acuerdo con la agencia EFE, los restos de Julia fueron enterrados este martes en el panteón de Sinaloa de Leyva, tras una ceremonia oficial en la explanada municipal y una misa católica, fueron adornados con un huipil bordado con su nombre y cabellos de mujeres indígenas mexicanas.

Para Anderson, la repatriación y el entierro de Pastrana pone fin a un esfuerzo que comenzó en 2004 por la dignificación de una artista talentosa que cantaba en inglés, español y francés, informó la agencia.

Carlos Rosas contribuyó a este reporte

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