El paso 'invisible' de Barack Obama por un hotel de la Ciudad de México

El personal del hotel dice que nunca pudo ver al presidente de Estados Unidos; el movimiento de agentes indicaba que había ingresado
Obama ve a México como un país que progresa
Tania L. Montalvo
Autor: Tania L. Montalvo | Otra fuente: CNNMéxico
(CNNMéxico) -

Para los empleados del hotel Presidente Intercontinental fue como si Barack Obama “nunca hubiera estado ahí”. Solo fueron testigos del aparato de seguridad que acompañaba al mandatario.  

“Nadie lo vio, pero todos sabíamos que estaba ya en el hotel. Los agentes se hablaban, corrían, y minutos después escuchábamos que ya estaban las camionetas en la calle", dijo a CNNMéxico un concierge que pidió no ser identificado.

No necesitó del hotel “nada que no fuera un lugar para dormir”, agregó Federico, otro concierge.

El gerente de uno de los restaurantes del complejo dijo que ni siquiera tenían oportunidad de “asomarse a ver a La Bestia”, la limusina blindada que traslada al mandatario.

El hotel de 44 pisos, ubicado en la lujosa zona comercial de Polanco, en el poniente de la Ciudad de México, ha albergado a varios jefes de Estado en giras oficiales. El mismo Obama se hospedó ahí en su primera visita a la capital, en 2009.

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Obama llegó a México la tarde de este jueves, cuando su comitiva de al menos 200 personas ya se había instalado en el hotel para atender cualquier necesidad.  

Ese mismo día, luego de volver con su convoy de la reunión en Palacio Nacional con Enrique Peña Nieto, no entró al hotel por la puerta principal, sino por un acceso trasero donde descendió de su vehículo frente a un elevador especial que lo llevó a su suite.

Los otros huéspedes podían entrar y salir sin presentar identificación, solo debían pasar por los detectores de metal y sus maletas por una banda de rayos X.

A un kilómetro a la redonda del edificio se instalaron vallas de metal que se retiraron este viernes poco después de que concluyera su discurso ante estudiantes en el Museo Nacional de Antropología e Historia, antes de su partida a Costa Rica.

En ese área se prohibió la entrada de comerciantes ambulantes en triciclos que regularmente pasan por ahí, según empleados de negocios locales. En la avenida Campos Elíseos, donde está la entrada principal del hotel, los vendedores de dulces solo podían estar en la acera de enfrente y los boleros que normalmente trabajan ahí se quedaron en sus puestos.

Empleados de restaurantes aledaños reconocieron que tuvieron menos clientes que lo acostumbrados a un jueves por la noche, pero expresaron su satisfacción por la visita.

“Es bueno que venga Obama”, dijo el empleado de un restaurante. Incluso, uno de los comercios colgó un cartel con el mensaje: “Bienvenido Mr. B. Obama”.

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A las 9:15 horas de este viernes, el presidente de EU dejó el hotel con su convoy de 23 camionetas, una ambulancia, cuatro patrullas de la Policía Federal y más de 10 motocicletas de agentes de tránsito.

Minutos después, elementos de seguridad mexicanos comenzaron a abandonar el edificio, mientras que algunos agentes del Servicio Secreto de EU aprovecharon la salida del presidente para comprar un café. 

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