Alcaldes coinciden: recibieron alerta pero no dimensionaron las tormentas

Las lluvias que trajo la tormenta "rebasaron las expectativas" de las autoridades locales, que sí recibieron los avisos a tiempo
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| Otra fuente: CNNMéxico

Los avisos de alerta por la tormenta tropical Manuel se emitieron con tiempo a las autoridades, pero estas no advirtieron la gran cantidad de lluvia que traería el fenómeno y la magnitud del desastre que estaba por ocurrir.

Según la Subsecretaría de Protección Civil de Guerrero, estado donde hay al menos 95 muertos, de un total de 139 en el país, la alerta se recibió y se envió a todos los municipios con 72 horas de anticipación (jueves 12 de septiembre), como lo indica el protocolo, y se emitió un boletín advirtiendo de las fuertes lluvias.

Alcaldes del estado de Guerrero dijeron que sí estaban enterados de que habría lluvias intensas, sin embargo, no supieron dimensionar la gravedad.

“Pasaron la alerta en correo desde el jueves (12 de septiembre) nos informaron a todos. La verdad no nos imaginamos que fuera así", dijo vía telefónica Ramón Ávila Morales, alcalde de Coyuca de Benítez, municipio ubicado en la Costa Grande de Guerrero.

En el municipio de Petatlán, al oeste de Chilpancingo, el presidente municipal, Jorge Ramírez Espino, confirmó que recibió el aviso de “alerta de que era una depresión tropical”.

“Primero, nos la mandaron de manera electrónica y después por teléfono a mí y a mi gente de Protección Civil”, dijo el alcalde a CNNMéxico.

El sábado 14 se instaló el Comité de Protección Civil junto con autoridades federales, donde se acordaron distintas acciones: vigilancia en las carreteras, por parte de la Policía Federal; alistar maquinaria para casos de deslave, a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, y monitoreo de ríos y presas, por parte de la Comisión Nacional del Agua, así como dar aviso a las siete regiones para estar alertas a los posibles desastres por parte de Protección Civil del estado.

Pero en las siguientes horas, se desbordaron ríos y presas en Guerrero, se inundó la zona hotelera de Punta Diamante - la de mayor plusvalía en Acapulco - y la Autopista del Sol, que conecta al puerto con la capital del país, registró 20 deslaves, provocando la muerte de algunos turistas que iban de vacaciones.

Los daños a la autopista siglo XXI y la inundación del aeropuerto provocaron que 40,000 vacacionistas quedaran varados en el puerto turístico.

“Se rebasaron las expectativas. No habíamos visto llover tanto y pues por eso tenemos las afectaciones”, dijo Crisóforo Otero, alcalde de Tecpan, también ubicado en la Costa Grande.

El domingo 15, cuando México celebra el Grito de Independencia, un deslave sepultó a al menos 70 personas en la comunidad La Pintada, en el municipio de Atoyac, y la mayoría de las carreteras y caminos del estado quedaron bloqueados por los deslaves.

Esa noche, la alerta ya era una emergencia nacional que llevó al presidente, Enrique Peña Nieto, a dejar la cena de Palacio Nacional para reunirse con su gabinete por las inundaciones en varios estados.

Omar García Concepción, del Instituto de Astronomía y Meteorología de la Universidad de Guadalajara, coincidió en que los meteorólogos estaban enterados de la tormenta que estaba por llegar.

“Fue extraordinariamente efectivo el trabajo y la coordinación que se realizó entre el Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos y el Sistema Meteorológico Nacional”, dijo a CNNMéxico.

“Se dio la información de que venía (Manuel) con mucha lluvia y que se iban a producir deslaves en varias zonas, de ahí para abajo no sé qué cómo fue la coordinación”.

Más de 20,000 personas se encuentran damnificadas en el estado de Guerrero, y aún hay zonas a las que no se ha podido tener acceso, debido a que los caminos están destruidos y hasta hace unos días las condiciones de nubosidad impedían los vuelos de helicópteros. El 21 de septiembre un black hawk se estrelló en la sierra con cinco policías federales a bordo, mientras realizaban labores de rescate.

El director de la Unidad Estatal de Protección Civil de Baja California Sur, Carlos Miguel Enríquez, señaló que en ocasiones es difícil medir la cantidad de agua que traerá un huracán.

“No podemos pronosticar que tanta fuerza o agua trae un huracán, otros han pasado más cerca y no traen agua, Manuel traía bastante agua. Si en una ciudad llueve dos o tres días continuamente por muy bien planeado que esté (el operativo), siempre tendrá afectaciones”, dijo.

La alerta no llegó a turistas

Según el protocolo de actuación del Sistema de Alerta Temprana (SIAT), desde la primera etapa de alerta (Azul), las autoridades estatales o municipales deben avisar a la población a través de medios de comunicación masiva y se espera de los ciudadanos que se mantengan informados a partir de entonces sobre las acciones de la autoridad.

El puente largo por las fiestas patrias estaba en puerta y para los miles de vacacionistas que se enfilaban al puerto de Acapulco por la Autopista del Sol no había señales, ni en medios de comunicación ni en la carretera, del temporal que se asomaba en las costas del Pacífico, según testimonios ciudadanos.

"Es triste porque desde el viernes (13 de septiembre) que salí del Distrito Federal busqué conocer del clima y nadie dijo nada, no hubo información así que se me hizo fácil venirme en mi coche", comentó a CNNMéxico, Édgar Nava, turista de la Ciudad de México que viajó al puerto ese fin de semana.

Al percibir las lluvias de esa noche, dijo que consultó a policías turísticos en Acapulco si había algún mensaje especial, pero le respondieron que todo estaba “en calma”.

Esa noche, el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, ofrecía una cena en Chilpancingo, capital del estado, según el semanario Proceso, en donde estuvo acompañado por la plana mayor de diputados locales y federales, así como senadores. Esto, tras los festejos del bicentenario del Primer Congreso de Anáhuac en esa ciudad.

Hoteleros dicen que la información no les llegó

A pregunta expresa, la presidenta de Hoteles y Empresas Turísticas de Acapulco –que aglutina a 180 socios entre hoteles cinco estrellas y gran turismo–, Mari Bertha Medina Cortés, dijo a CNNMéxico que ninguna autoridad de protección civil ni en materia turística les informó de las condiciones de lluvias que se esperaban con la tormenta Manuel.

“Aquí nosotros no nos manejamos con Protección Civil, que es para la ciudadanía, nosotros nos entendemos con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que diariamente nos manda el clima y nosotros lo mandamos a los socios”, dijo. “Lo que nos falta saber es poder interpretar los boletines porque vienen en un lenguaje de ellos, hablan y colocan colores en zonas, pero ese tipo de cosas se nos complica la interpretación de los boletines que nos mandan”.

Esta información fue confirmada por el secretario de Turismo de Acapulco, Netza Peralta, quien dijo que la ocupación hotelera en el puerto el 12 de septiembre -en el inicio del puente vacacional- era del 75%. Para el sábado 13 de septiembre –día en que la lluvia comenzó a dar afectaciones- era del 80%, y el domingo 15 ya tenían el 85%.

Javier Saldivar, dueño de tres hoteles (de 4 y 3 estrellas) en Acapulco, considera que no tuvieron las herramientas para “imaginar” que sería una tormenta “tan fuerte”.

“No se avisó que iba ser una tormenta peligrosa. Hemos pasado muchas. Considero que faltó información por parte de las autoridades, del estado y del municipio, tenían los medios aclaro, tenían los medios para informarnos. Yo sabía que habría una tormenta pero nunca de esas dimensiones”, dijo a CNNMéxico.

¿Qué falló?

Entrevistado por la periodista Carmen Aristegui en CNNE, el doctor en geografía Jesús Manuel Macías Medrano considera que “los sistemas de alerta que están en función en México (…) tienen varias fallas y es que están diseñados para organización entre funcionarios, pero no tienen a la población en el centro”.

“En los sistemas meteorológicos no han logrado incluir a la población ni logrado hacer que los pronósticos sean inteligibles ni avisen con cierta precisión de la amenaza. Esos son asuntos muy importantes que los gobernantes no han logrado superar (…) Los gobernantes son los que tienen que sobreponer los problemas del riesgo o desastre”, dijo el experto.

Mario Garza, director del diplomado en Protección Civil de la Universidad Iberoamericana, considera que el Sistema Nacional de Protección Civil debe realizar un trabajo con un perfil “orientado hacia la planeación y hacia la prevención para hacer trabajos a largo plazo, estratégicos y de coordinación y no solo de atención”.

El académico considera que el gobierno mexicano ha hecho algunos esfuerzos preventivos como el sistema de alerta contra sismos y el sistema de alerta temprana contra huracanes que sí han funcionado pues “antes de estos sistemas el número de muertes era mucho mayor a los actuales” por el paso de fenómenos naturales.

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Además se debe educar a la población sobre los riesgos por fenómenos naturales. Un buen ejemplo de esta educación es la realización de simulacros de sismos cada mes en las escuelas, para que los niños crezcan sabiendo que hacer ante un fenómeno de esta naturaleza.

Laura Reyes, Belén Zapata y Lizbeth Padilla contribuyeron a este reporte

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