Pemex recurre al entretenimiento para promover la seguridad industrial

Desde 2009, la empresa ha pagado 44 mdd a una productora, por hacer cintas que mezclan acción y comedia para concienciar a los trabajadores
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(CNN) -

En una película, dos mujeres en bikini desfilan alrededor de una piscina, riéndose de cómo una de ellas utilizó el sexo para persuadir a su marido de comprarle una costosa camioneta.

En otra, dos ejecutivos petroleros enredados en un triángulo amoroso son transportados 20 años hacia un futuro sombrío por rocas verdes resplandecientes. Otra sigue a una mujer seductora con medias de red mientras exhala un mágico humo negro y causa estragos en una plataforma petrolera.

Los guiones parecen de telenovela: como muchas de estas populares producciones mexicanas, recurren al sexo, lo sobrenatural y efectos no tan especiales. Incluso comparten a los mismos actores.

Sin embargo, estas películas tienen un propósito serio: promover la seguridad entre decenas de miles de trabajadores de Pemex.

Desde 2009, Pemex ha pagado a la productora Cinetransformer, con sede en Oaxaca, 44 millones de dólares para producir al menos 18 películas, para exhibirlas ante sus trabajadores en cines móviles propiedad de la compañía. Estos tráileres viajan de un lugar de trabajo a otro donde son transformados en escenarios para 90 personas.

El objetivo, según Pemex, es fomentar una cultura de seguridad para complementar el entrenamiento práctico que ofrece la compañía.

La exploración y producción de petróleo es una de las industrias más peligrosas del mundo y Pemex tiene una de las tasas más altas de muertos y heridos entre las firmas petroleras, según la Asociación Internacional de Productores de Petróleo y Gas (IOGP, por sus siglas en inglés).

Sin embargo Pemex, aclaró en una carta, que la paraestatal registró en 2014 “el menor índice de accidentabilidad de su historia, con una tasa de 0.38 accidentes graves por millón de horas hombre laboradas, por abajo del promedio internacional de las empresas petroleras”.

El problema para algunos empleados y exempleados de Pemex es el enfoque de la compañía con sus películas, a las que Eduardo Zavala, subdirector de Seguridad Industrial de la empresa, denomina edutainment.

Raúl Muñoz Leos, director de Pemex de 2000 a 2004, vio Una historia de petroleros, la primera película de Cinetransformer. En ella, el trabajador que compró a su esposa una camioneta está ocupado lidiando con usureros para evitar verse envuelto en llamas en una plataforma petrolera.

El programa de películas es "un costo excesivo y está recortando gasto de donde realmente se necesita", comentó Carlos Arjona, trabajador desde hace 28 años.

Pemex asegura que las películas de Cinetransformer refuerzan un programa de entrenamiento de seguridad riguroso con el que en 2014 entrenó a 36,000 trabajadores. Sin dar cifras, la empresa indicó que gasta más en esto que en las películas.

Un vocero de Cinetransformer dijo en un correo electrónico que las producciones para Pemex no eran telenovelas sino "películas didáctico-motivacionales".

El impacto

En Investigación y Análisis de Incidentes y Accidentes (I.A.I.A), por ejemplo, un trabajador de Pemex, que sufre en el trabajo una lesión de la médula, camina otra vez después de que su hijo reza a la Virgen María.

O en Salud en el trabajo, un empleado no utiliza su protector para los oídos y se queda sordo. Debido a eso, no puede escuchar a su hija besándose con su novio a solo unos metros.

"Un video tradicional no es divertido", dijo Eduardo Zavala, el funcionario de seguridad de Pemex. "Ahora hay aplausos, a veces salen con un lágrima, les toca el corazón", añadió.

Las películas también explotan el poder del sexo. "Que salga una persona en bikini, eso es como sal y pimienta en el ambiente petrolero", consideró Zavala.

Asunto de familia

La fuerza detrás de esas creaciones es Julio Fernández, fundador y presidente de Cinetransformer.

Su padre, Raúl Fernández, y su tío, Rolando Fernández, ganaron fama en la década de 1980 cuando produjeron y dirigieron las cintas de Lola, la Trailera, una serie de acción sobre una conductora de tráiler.

La familia Fernández también es propietaria de Traylfer, una empresa que fabrica camiones, incluyendo las salas de cine móviles de Cinetransformer.

Durante años, Julio Fernández esperó que Pemex fuera su cliente, y casi 10 años atrás tuvo la oportunidad de concertar una reunión con Rogelio Morando, el entonces jefe del programa de seguridad de Pemex.

En esa época, una universidad mexicana producía las películas de seguridad de la compañía bajo un contrato con valor de 840,000 dólares. Después de la reunión, Cinetransformer obtuvo la labor de presentar las películas de la universidad en sus salas de cine móviles.

Fernández tenía planes más ambiciosos. Él pensaba que las películas de la universidad eran secas y aburridas. Para atraer a los trabajadores de Pemex propuso elaborar películas con estrellas de telenovelas y valores de producción más elevados.

"Allí fue como nos interesamos en el tema", dijo Morando.

"Entendieron cómo llevar el mensaje a la clase trabajadora en su lenguaje, en su idioma de trabajo".

En 2009, Morando otorgó a Cinetransformer un contrato de prueba por 564,892 dólares. Al igual que los dos contratos que siguieron, no fue un proceso de licitación. Pemex justificó ante los reguladores la ausencia de una licitación argumentando que ya había trabajado con Cinetransformer y que sabía que era la mejor compañía para hacer el trabajo.

Menos de dos meses después, trabajadores de Pemex en Poza Rica y Villahermosa estaban viendo Una historia de petroleros.

Éxito resonante

Ejecutivos de Pemex estaban encantados con los resultados. "Fue un programa muy exitoso", dijo Morando. "Y además los costos involucrados eran muy inferiores (que) si los tenías que hacer por entrenamiento de mayor intensidad".

En 2010, Cinetransformer obtuvo su segundo contrato con Pemex, por 17.5 millones de dólares, que permitía a la empresa contratar nueve personas para preproducción y un equipo de producción de 53 personas.

Alejandro Camacho, un actor de telenovelas de Televisa, protagonizó como un ingeniero de Pemex en Tu salud no es un juego

"Para mucha gente que nada más vive del cine pues creo que es una buena fuente de trabajo", comentó Camacho, aunque declinó decir cuánto le pagaron.

En 2012, tres semanas después de mostrar un filme de Cinetransformer en las afueras de Reynosa, una explosión de gas mató a 30 empleados en una instalación cercana a la ciudad. Pemex informó que divulgaría los resultados de la investigación sobre el accidente hasta 2025.

Para el finales de 2012, la tasa de muertes y lesiones para los trabajadores de producción y exploración era unas 12 veces superior al promedio internacional.

Un mes después, el 1 de febrero de 2013, Pemex otorgó a Cinetransformer un nuevo contrato por 26.4 millones de dólares.

Un día antes, una explosión había sacudido las oficinas centrales de Pemex, causando la muerte de al menos 37 empleados y lesiones a al menos otros 100. El gobierno afirmó que la explosión fue causada por una chispa de origen eléctrico o mecánico que incendió una acumulación de solventes tóxicos y gas metano en el sótano del edificio.

Morando se retiró de Pemex en 2013. Actualmente es propietario de un hotel boutique y un restaurante en Veracruz.

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El actual subdirector de los programas de seguridad de Pemex, Luis Betancourt, dijo que las películas han valido 44 millones de dólares y que "seguramente han hecho una contribución" para mejorar la seguridad.

A la fecha, las películas de Cinetransformer han sido vistas por unas 850,000 personas, entre trabajadores y sus familiares.

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