Alcatel-Lucent a la conquista

La nueva empresa tuvo que vencer diferencias culturales en su proceso de fusión; en el reacomodo perdieron cerca de 13,000 empleados a nivel mundial.
Víctor Angellini describe la labor necesaria para esta unión  (Foto: )
Regina Reyes-Heroles

Nueve meses de reacomodos, planeaciones, reportes financieros y cambios culturales... después de sudorosas mudanzas, se estrena Alcatel-Lucent.

En abril de 2006 anunciaron los planes de la fusión entre la estadounidense Lucent, escindida de la vieja AT&T, y la francesa Alcatel, la mayor de su tipo en Europa.

En diciembre, la firma consolidó formalmente su arranque, convirtiéndose de facto en el mayor fabricante mundial de equipos de telecomunicaciones. En 2006, la empresa alcanzó ingresos conjuntos de más de 27,000 millones de dólares con operaciones en 130 países sin haber completado los trámites de la fusión entre la estadounidense y la francesa.

Por estos días, la compañía conjunta enfrenta problemas debido a que el consejo de administración ha exigido a su presidente, Serge Tchuruk, y a la CEO, Patricia Russo, un plan de emergencia para responder al bajo nivel de ventas. De acuerdo con el diario francés La Tribune, el consejo de administración emitió ya un grito de alerta porque la empresa no llegará a su promesa de obtener ganancias por tercer periodo trimestral consecutivo.

De hecho, desde que se fusionaron los estados financieros de Alcatel y Lucent, la firma no tiene ganancias (véase recuadro).

Los reacomodos en la región de América Latina y el Caribe están a cargo de Víctor Angellini, presidente de la zona llamada CALA.

En entrevista con Expansión, Angellini habla sobre el proceso de la fusión, asunto muy doloroso, pues han tenido que salir entre 12,000 y 13,000 empleados a nivel mundial; sobre su entusiasmo frente a la tarea de planear al corto plazo; y el horizonte tecnológico que vislumbra para la región que encabeza.

Desde el anuncio de la fusión al día de hoy, ¿cómo se han adaptado las dos empresas?

Al principio formamos un grupo de 120 personas de ambas empresas y nos reuníamos para planear. Sin embargo, las firmas seguían independientes, incluso hasta competíamos por el mismo cliente. En primer lugar, debíamos terminar los años fiscales por separado, Alcatel debía entregar su reporte anual antes del 31 de diciembre, mientras que para Lucent era la terminación del primer trimestre.

Después consideramos los best of breed, es decir, las operaciones y los pros y contras de cada compañía y definimos a los responsables primarios de cada área para que la gente supiera quiénes eran los encargados de cada región. Hoy tenemos dos trimestres completos bajo una nueva firma y ya tenemos claro hacia dónde vamos.

¿Hay diferencias entre su fusión y otras, como la de Hewlett-Packard y Compaq?

Nosotros somos realmente una fusión. La conformación accionaria, los nombres del directorio, el de la empresa… todo es una mezcla.

Hemos tenido recortes de personal a nivel mundial y eso crea incertidumbre y ansiedad, pero con el tiempo y haciendo un esfuerzo en comunicación, la situación se calma.

Ahora la visión es que somos una compañía global con cabecera en París. Estamos generando una nueva constitución que tenemos que implementar a través de leyes y decretos para Alcatel-Lucent.

A seis meses del inicio de la fusión, la región del Caribe y América Latina ha tenido un avance de 80% del plan que tenía a tres años y que contempla desocupación de edificios, mudanzas de oficinas, creación de equipos. Y es que la gente tiene que estar junta, no en dos edificios, tienen que cruzarse en los pasillos, en la cafetería y en los comedores para que comuniquen y se reconozcan.

Lo interesante ahora es empezar a planear 2008. Este año fue la suma de A+B, no una estructuración de AB como un todo. Ahora ya pensamos como Alcatel- Lucent con bastante más claridad.

Y la tecnología…

Alcatel-Lucent tiene terrenos por conquistar. Y lo ha hecho entrando en las tecnologías de punta, sobre todo en las plataformas móviles.

Desde febrero firmó un contrato con Telmex para desplegar en Chile la primera red comercial de WiMax en el continente. Por otro lado, en marzo anunció su contrato con Iusacell para expandir y desarrollar la tecnología móvil de tercera generación con la que ya cuenta la empresa mexicana.

¿En qué consiste su contrato con Telmex para desplegar una red en Chile?

WiMax es una tecnología inalámbrica de banda ancha en la que tenemos una posición de liderazgo a nivel mundial. En todos los países de América Latina, Alcatel-Lucent está presente con distintos tipos de proyectos.

El comercial, como el caso en particular de Telmex en Chile; el de implementación de prueba piloto; el último de try and buy, que consiste en probar y luego comprar las soluciones tecnológicas.

En telefonía móvil, América Latina ha crecido a una velocidad muy alta y algunos mercados están llegando a puntos de saturación. En promedio están por encima de 55% de penetración, sin contar con que otros están en 80 ó 90% como el caso de Chile.

Lo que estamos viendo es el capítulo de broadband, éste es el que está relativamente atrasado y, por ende, existe un gran potencial de usuarios de banda ancha.

Dada la poca penetración que hay en América Latina es el nicho que nosotros vemos como inicial y que va a ser el espacio específico que los operadores van a ir a buscar.

El caso particular de Telmex en Chile es claro, ellos tienen sus propios planes y están seguros de que el mercado chileno está listo para este tipo de soluciones.

¿La implementación de WiMax en México, aparte de los proyectos piloto que ya existen, depende de una situación comercial o de falta de infraestructura?

Mis clientes tienen que tomar la decisión de cuál es su estrategia de crecimiento. ¿Tienen el espectro necesario para WiMax? Si no lo tienen están contemplando la posibilidad de comprarlo al gobierno, o bien, de adquirir una empresa que ya lo tenga. Nextel, por ejemplo, decidió comprar una compañía que tenía el espectro. Ahora bien, luego deben tomar la postura de qué tipo de servicio van a brindar, y aquí entra el tema de la regulación.

Cada país tiene distintas regulaciones en cuanto a este tema; sin embargo, mi percepción para América Latina es que las implementaciones ya se están dando y esto se detonará en cualquier momento a partir del segundo semestre de este año.

Por nuestra parte, tenemos la capacidad de demostrar la última versión de la tecnología para que ellos se sientan cómodos. Estoy convencido de que en la región de América Latina y el Caribe hay muchas oportunidades, existe el potencial crecimiento por arriba del de mercados más maduros. Lo cierto es que si el marco regulatorio avanza a una velocidad adecuada, tendremos buenas oportunidades.

¿Y Alcatel-Lucent en México, hay parto doloroso tras nueve meses?

Lucent tenía la región CALA y Alcatel tenía un área conformada por varios países hispanos en la que México reportaba directamente a España. Cuando juntamos las dos compañías se decide mantener CALA y, particularmente, México se mantiene como un bloque dentro de CALA.

La decisión que yo tomé fue de partir la región en seis pedazos: México, Centroamérica y el Caribe, Andinos (Venezuela, Colombia y Ecuador), Brasil, Cono Sur (Argentina, Paraguay y Uruguay) y otro Cono Sur (Chile, Bolivia y Perú).

A su vez mantuvimos la otra dimensión de nuestro negocio, el atender a los carriers, y seguimos con cuentas regionales o globales.

Obviamente, Grupo Carso es una cuenta regional, y global Telmex y América Móvil, lo mismo pasa con Telefónica.

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