Holcim, un gigante en construcción

La segunda cementera más grande del mundo, está radiante, con operaciones en 60 países; ahora la firma planea incrementar su capacidad de producción a 186 millones de toneladas en 3 a
Participación en el mundo del gigante cementero (JP Morgan y  (Foto: )
José Fernández Ramos / Suiza

Aunque la industria del cemento, que se mueve en ciclos paralelos a los de la economía, está saliendo de una bonanza de cuatro años, a Holcim, la segunda empresa más grande del mundo en producción y ventas, el periodo le fue particularmente favorable; un repunte que sin embargo no ha sido fortuito: atrás hay toda una estrategia que ya comienza a ser notable.

Con operaciones en 60 países y 60,000 empleados, en los últimos años las ventas de esa firma suiza crecieron en rangos de dos dígitos y continuarán en ese ritmo por lo menos hasta 2010, de acuerdo con cálculos de JP Morgan basados en datos de la propia empresa.

Se calcula que en 2006 la compañía habría registrado ventas por 18,600 millones de dólares (MDD), o 27% más que en el año previo, revelan cifras preliminares de la firma.

Durante más de dos décadas, la industria se mantuvo relativamente quieta en producción y con algunos avances en el desarrollo de equipos más eficientes en el uso de combustibles. Pero eso cambió apenas.

La reciente expansión del sector desató la instalación de plantas modernas y eficientes por todo el mundo. El carbón, combustible predilecto de los hornos de cemento, comenzó a ser sustituido por coque de petróleo y otros materiales de desecho, como llantas usadas, residuos de la industria siderúrgica, lodos de drenaje y residuos tóxicos.

Holcim ha sabido capitalizar esos movimientos, y además interpretó correctamente el significado de la palabra ‘emergente’ en los casos de China e India. Tan sólo China representa la mitad del mercado global y su demanda de cemento sigue creciendo por arriba del promedio. India, por su parte, es el segundo mercado en tamaño y su consumo crecerá 10% en 2007, uno de los índices más altos del mundo.

De hecho, la firma planea incrementar su actual capacidad instalada de 160 a 186 millones de toneladas anualmente en los próximos tres años, para lo cual construirá varias plantas. La mitad de esa capacidad adicional será instalada en China y un tercio más en India.

El resultado es un gigante cementero con una buena diversificación geográfica y con la mayor capacidad instalada, equivalente a 232 millones de toneladas al año, es decir, 10% de la producción global de 2006 y 30% más que la de Lafarge, otro de los grandes jugadores y la industria.

"Tenemos una posición de mercado envidiable", reconoce Markus Akermann, presidente de Holcim a nivel mundial y miembro del consejo de administración, en una entrevista sostenida con Expansión. "Una fuerte posición de cemento en mercados emergentes, y de agregados en mercados maduros".

La compañía depende hoy menos del cemento que antes. De cada 100 dólares que entran en la caja de Holcim, 83 provienen del cemento, otros 8 dólares de la venta de agregados (grava y arena, que junto con el cemento forman el concreto), y los 9 dólares restantes, de otros materiales y servicios. Pero la diversificación que mejores resultados les dará es la geográfica.

Actualmente, tres cuartas partes de la capacidad instalada de Holcim para producir cemento se encuentra en mercados emergentes, y sólo una cuarta parte en países desarrollados.

India, con 150,000 toneladas de consumo en 2006, es el mercado más dinámico. El año pasado, la demanda excedió la oferta de tal manera que el gobierno intervino para evitar que los precios se salieran de control.

Holcim entró a India en asociación con la familia Ambuja. En la actualidad la alianza posee 24% de ese mercado y está invirtiendo para agregar otras 9.3 millones de toneladas anuales de capacidad en los siguientes dos años y mejorar su participación.

Para China, donde se produce y consume más de la mitad de todo el cemento del mundo, la llegada de Holcim es una buena noticia, no solamente por ser uno de los mayores jugadores en la industria. Con motivo de los Juegos Olímpicos de 2008, este país se ha comprometido a reducir los altos niveles de contaminación en sus principales ciudades antes de la justa.

En China hay alrededor de 6,000 plantas con tecnología anticuada y muy contaminante, mientras Holcim posee estándares ambientales que representan una contribución limpia para esa industria, que necesita seguir creciendo al ritmo de la economía y, al mismo tiempo, reducir sus emisiones al ambiente.

Estados Unidos es otro de los mercados emblemáticos de la industria. Es el tercer consumidor del mundo con un alto déficit en producción, por lo que importa 24% de su consumo. Para Holcim representa 15% de sus ingresos operativos, y aunque es uno de los mercados más consolidados, con participaciones de las principales empresas globales, tiene un amplio margen de crecimiento a mediano y largo plazo.

Actualmente, Holcim detenta 13% del mercado (a partes iguales con sus principales dos rivales), pero está construyendo el primer horno con una nueva tecnología, más limpia y eficiente, con la mayor capacidad de producción del mundo en un solo horno: cuatro millones de toneladas anuales. El proyecto, además, se construye en una zona estratégica, a orillas del río Mississippi, con acceso directo por carretera, ferrocarril y barco a un área de gran demanda industrial y comercial. Cuando la planta entre en operación, en 2009, la empresa considera que obtendrá el liderazgo en ese importante mercado.

Hacia el sur, las cosas no lucen muy diferentes. América Latina dista mucho del potencial de crecimiento asiático, pero aún ofrece márgenes de ganancia muy atractivos. Por ello también es campo de batalla de las tres grandes compañías del sector.

En esta región, los suizos poseen 33 plantas en 15 países, y la posición líder del mercado, con 41 millones de toneladas de capacidad. En capacidad, Cemex está a la par, pero sólo cubre siete países, y Lafarge opera en seis países con una cuarta parte de la capacidad de sus competidores.

América Latina le representa a Holcim 23% de sus ingresos, con uno de los márgenes de ganancia más altos, debido a que el precio promedio de la tonelada de cemento latinoamericano está en 87 dólares. "Nuestros mejores clientes están en los suburbios de Sao Paulo y la Ciudad de México", comenta Thomas Knopfel, quien dirige las operaciones de la región.

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