Las preguntas imprevisibles de Google

Google, Microsoft y eBay buscan ingenieros que sean capaces de improvisar, ve cómo los encuentr en la entrevista de trabajo te pueden preguntar cuántas pelotas de golf caben en un camión.
¿Cómo saldrías de una licuadora? (CNNMoney.com)
Michael Kaplan

Si buscas trabajo en una empresa de alta tecnología, prepárate para singulares entrevistas donde te preguntan cuántas pelotas de golf caben en un autobús escolar, o cuánto cobrarías por lavar todas las ventanas de Seattle.

Al parecer este tipo de preguntas son cosa frecuente en Silicon Valley y otros sitios tecnológicos, donde las compañías no están interesadas en la respuesta correcta a una cuestión difícil sino en la manera en que el futuro empleado intenta resolverla. Dado que hoy las empresas tienen que ser capaces de reaccionar con rapidez ante la dinámica cambiante del mercado, no se conforman con ingenieros de elevado coeficiente intelectual y de muchos títulos académicos. Lo que quieren, realmente, es gente que sepa improvisar.

A finales de los 80’s Microsoft puso en boga las llamadas herramientas de análisis de problemas lógicos que admiten respuestas espontáneas sin restricciones, cuando sus seleccionadores azuzaban a los candidatos con preguntas poco convencionales como ¿Cuánto pesa un boeing 747? “Queremos evaluar la creatividad de las personas” afirma Warren Ashton, jefe de reclutamiento en Microsoft; cuya pregunta favorita es ¿por qué las tapas de las alcantarillas son redondas y no cuadradas?

Preguntas como esas son más relevantes de lo que crees cuando se trata de una entrevista para un trabajo en una empresa de alta tecnología. “Los empleadores quieren comprobar si puedes hacer una estimación de la magnitud de un problema” sostiene Mark Jen, quien dirige hoy Tagged. Los programadores o ingenieros de software efectúan suposiciones en lugar de calcular respuestas exactas, así que una buena entrevista debe probar la eficacia del candidato para realizar esos estimados. Esa es la razón por la cual los seleccionadores de Amazon.com, por ejemplo, son conocidos por preguntar a sus candidatos cuántas gasolineras hay en Estados Unidos o calcular el cobro por lavar todas las ventanas de Seattle. 

Las entrevistas de hoy día van más allá de las respuestas basadas en la experiencia personal. El consultor de diseño y programador veterano Bruce Eckel siempre pide a los candidatos que describan una gallina usando un lenguaje de programación. eBay, por su parte, acomete a sus candidatos con un problema como el que sigue: Hay 5 piratas, cuyos rangos va de cinco a uno en orden descendente. El pirata capitán tiene el derecho de proponer cómo repartir entre ellos 100 monedas de oro. Pero los otros piratas pueden votar su plan de distribución, si lo apoyan menos de la mitad, entonces el capitán es arrojado por la borda. ¿Cómo destinará el oro de manera que maximice la parte que le toca sin poner en riesgo su vida? (Pista: Uno de los piratas termina poseyendo el 98% del oro.)

Aún así, ninguna compañía ha llevado tan lejos los acertijos reclutadores como lo ha hecho Google, que retaba a sus ingenieros publicando en un tablón de anuncios sobre la carretera 101 de Silicon Valley complejos problemas matemáticos, e invitaba a los automovilistas que pasaban por allí a inscribir sus respuestas en una website oculta (La URL del sitio estaba oculta en la respuesta.)

Si descubrías cuál era la página, allí te presentaban una segunda pregunta más difícil. Y si respondías correctamente, se te invitaba a dejar tu currículum. Una vez que acudías a la entrevista, la pregunta predilecta era esta: Tu tamaño actual se reduce a la altura de una moneda de cinco centavos de dólar, y tu masa se reduce proporcionalmente para mantener tu densidad original. Luego eres arrojado a una batidora vacía, la batidora empezará a moverse en 60 segundos. ¿Qué harías?

No sólo los empleados deben adaptarse a los nuevos procesos de selección. Los empleadores también se preparan para las entrevistas como nunca antes lo hicieron. Cuando Reid Hoffman, fundador de LinkedIn, buscaba a un nuevo CEO, abordó de manera insólita las referencias. Habiendo puesto su atención en un candidato específico, usó la red LinkedIn para encontrar lo que él llama “referencias desproporcionadas”: llamó a 23 personas para solicitar referencias del candidato, personas que no habían sido seleccionadas por el candidato. Algunos eran amigos de amigos del aspirante.

Las referencias improvisadas ayudaron al equipo de Hoffman a prepararse para entrevistar al postulante. Y Hoffman pudo conseguir información sin filtrar sobre un candidato para un puesto de primer nivel minimizando las posibilidades de engaño. “Normalmente te dan el nombre de dos o tres personas que hablarán bien de ellos. Pero nuestra manera de buscar referencias es un poco detectivesca, rápido te das cuenta si se trata de la persona adecuada o no” declara.

Conocer las habilidades de gestión del personal en un candidato es igual de importante. En la empresa digital aQuantive, los solicitantes de empleo franquean una serie de largas entrevistas y deben tener la aprobación de todos antes de ofrecerles la plaza. “Comparamos nuestro método, en broma, con el rechazo de un órgano. Pero si consigues tomar una buena decisión, te aseguras de que la personas que contratas estará apoyada por todos dentro de la empresa” explica Kem Day, jefe de reclutamiento.

Es evidente que las habilidades técnicas no bastan por si solas para entrar al entorno de la alta tecnología. Hoy las empresas se preocupan más por que los empleados sean capaces de trabajar y crecer con ella al siguiente nivel.

Respuestas a algunas de las preguntas que hacen:

1.- ¿Cuántas pelotas de golf caben en un autobús escolar?

Cerca de 500 mil, asumiendo que el autobús tiene las siguientes medidas: 50 pelotas de alto, por 50 pelotas de ancho y 200 pelotas de largo.

2.- Si te reducen al tamaño de una moneda y estás atrapado en una batidora ¿Qué haces?

Algunas opciones son:

a. Usar las marcas de medición del recipiente para trepar.

b. Tratar de destornillar el recipiente.

c. Arriesgarse a ‘surfear’ las corrientes de aire producidas por las aspas.

3.- ¿Cuánto deberías cobrar por lavar todas las ventanas de Seattle?

Asumiendo que hay 10 mil manzanas en la ciudad, con 600 ventanas por manzana, y dedicas cinco minutos a cada una. Cobrando una tarifa de 20 dólares la hora, la factura ascendería a 10 millones de dólares. 

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