GM, Ford y Chrysler piden 34,000 mdd

Las tres principales automotrices de EU buscan convencer al Congreso para recibir ayuda financi a cambio, las firmas prometen cerrar plantas, reducir sueldos y aplicar miles de despidos.
Los planes de las tres compañías de Detroit presuponen la in  (Foto: )
WASHINGTON (AP) -

Humilladas y luchando por sobrevivir, las otrora poderosas automotrices de Detroit se presentaron el martes ante el Congreso con una nueva solicitud de ayuda financiera, ahora por 34,000 millones de dólares

A cambio, se comprometieron a recortar puestos de trabajo, el pago de sus ejecutivos y sus líneas de autos.

GM y Chrysler dijeron necesitar una inyección de efectivo inmediata para poder llegar al año nuevo, y advirtieron que si caen en bancarrota arrastrarían consigo a toda la industria automotriz.

Chrysler dijo que necesitaba 7,000 millones antes del fin de año, y General Motors Corp. pidió 4,000 millones a la brevedad como primer préstamo de unos 18,000 millones que dice requerir para mantenerse a flote y superar tormentas económicas aún peores.

Ford Motor presentó un reporte un poco más favorable, pero sus rivales ofrecieron los panoramas más desoladores hasta la fecha —incluyendo la posibilidad del cierre de fábricas y pérdidas masivas de empleos— en caso de que el Congreso no actúe con rapidez.

"Si no se actúa ahora ello lastimará a muchas familias estadounidenses y dificultará la recuperación económica de nuestro país, superando por mucho los costos de mantener una industria que influye en cada distrito de cada estado de la nación", dijo el representante de Chrysler.

"No hay un plan B", advirtió el director operativo de GM, Fritz Henderson. "Francamente, sin apoyo la compañía no puede financiar sus operaciones".

Las nuevas cifras de ventas enfatizaron la gravedad de la situación. Las ventas de autos ligeros de General Motors y Chrysler en Estados Unidos disminuyeron más del 40% en noviembre, mientras que las de Ford cayeron 31% ante una crisis económica que ha llevado las ventas de autos a los niveles más bajos en décadas.

Los ejecutivos ofrecieron una serie de medidas mayormente simbólicas a fin de mejorar su imagen, desprestigiada después de haber llegado a Washington la semana pasada en tres aviones privados a fin de solicitar la ayuda federal.

Una de estas medidas es que los tres directores generales de las compañías tienen pensado viajar de Detroit a Washington en vehículos híbridos que consumen menos combustible para las audiencias del jueves y el viernes.

Los planes de las tres compañías presuponen la intervención del gobierno en sus acciones, lo cual permitirá a los contribuyentes compartir las ganancias futuras si las empresas se recuperan.

Además, el director general de Ford, Alan Mulally, y el director general de GM Rick Wagoner dijeron que tendrían un sueldo de un dólar al año —algo que el director de Chrysler Bob Nardelli ya implementó de acuerdo a su plan— si sus compañías consiguen dinero del gobierno.

Ford Motor, en bastante mejor forma que sus rivales, solicitó al Congreso una línea de crédito de 9,000 millones de dólares como recurso para evitar la pérdida de liquidez en el 2009, aunque aclaró que es probable que no tenga que usar el dinero.

Agregó que, a menos que una de las otras dos automotrices se declare en bancarrota, tendría suficiente dinero para continuar operando hasta el próximo año. El plan pronosticó que para el 2011 Ford podría terminar su ejercicio financiero de ese año sin pérdidas ni ganancias o incluso con ganancias antes del pago de impuestos.

Por su parte, GM dijo que solicitará hasta 18,000 millones del gobierno: 12,000 millones en préstamos, incluyendo 4,000 millones para finales de diciembre y una línea de crédito por 6,000 millones más en caso de que las condiciones empeoren.

La compañía indicó que para el 2012 implementará planes significativos para reestructurarse: hará enormes recortes en su personal, así como reducciones en sus plantas y en las marcas que maneja. Se enfocará en cuatro marcas: Chevrolet, GMC, Buick y Cadillac.

En cuanto a su personal reducirá de 20,000 a 30,000 empleos, nueve plantas y 1,750 concesionarias. La compañía también señaló que negociaría el intercambio de parte de su deuda en acciones.

Por su parte, Chrysler recortará costos al reducir las prestaciones para sus empleados, entre los que contempla dejar de pagar su parte para las cuentas de ahorro para el retiro y la reducción de su contribución al seguro social de los trabajadores asalariados, así como la eliminación de sus prestaciones de autos. Agregó también que solicitará más productividad a sus empleados.

En cuanto a la producción, se enfocará en un modelo completamente eléctrico para el 2010. La empresa planea producir más de 500,000 autos eléctricos para el 2013.

 

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