Reestructura financiera, ¿Cuándo encaja?

Las empresas se encuentran en un mayor riesgo de insolvencia, PWC dice cómo enfrentarlo; en la reestructura todos los interesados deberán aportar y no descartar el Concurso Mercantil.
acuerdo_reestrcutura  (Foto: Jupiter Images)
José Manuel Martínez
CIUDAD DE MÉXICO (CNNExpansión) -

La caída en ventas y el menor financiamiento han dejado a las empresas sin liquidez para enfrentar sus deudas, lo que pone en riesgo su operación, para enfrentar los efectos de la recesión es necesario analizar una reestructura financiera, como lo hacen las grandes compañías.

Corporativos como Cemex, Corporación Durango (Codusa), Vitro, Gruma y Controladora Comercial Mexicana han suspendido pagos o iniciado planes de refinanciamiento, pero cientos de pequeñas y medianas empresas se han visto ahogadas por sus deudas, problema que puede ser solucionado con una reestructura.

Pero, ¿cuándo es el momento en que se debe realizar una reestructura financiera?

"Cuando hay un riesgo claro de insolvencia, cuando no se podrán honrar los compromisos", dijo Luis Vite, socio de servicios  de asesoría financiera de PricewaterhouseCoopers México (PWC), firma de servicios de auditoría, asesoría e impuestos.

Indicadores que hacen ver la necesidad de reestructura financiera:

  • Reducción de participación de mercado
  • Disminución de rentabilidad
  • Reducción significativa de ingresos
  • Problemas de liquidez
  • Crisis de liquidez  
  • Insolvencia

La reestructura financiera debe ir acompañada de un plan de negocios sólido "no solo se trata de patear la deuda, de extender los plazos y bajar las tasas de interés", dijo Vite.

De acuerdo a  PricewaterhouseCoopers los dueños de pequeñas y medianas empresas consideran erróneamente que la negociación con los acreedores será costosa y solo tendrá como consecuencia perder su compañía, cuando lo que se debe buscar es conciliar intereses con los acreedores.

Los elementos para tomar la decisión de una reestructura financiera dependerán de las condiciones actuales y futuras esperadas, de una revisión integral al modelo de negocios de la compañía y fuentes alternativas de efectivo, con ello se puede propiciar un ambiente y condiciones favorables para las negociaciones.

"En los casos que las compañías han entrado en un proceso de reestructura de forma tardía, generalmente han sufrido el endurecimiento en las condiciones de pago de parte de sus proveedores, demandas judiciales de pago, procesos de embargo, deterioro del ambiente de trabajo y distracción de la administración", explicó la firma.

La reestructura involucra a todos

"La reestructura es como el juego de la perinola, pero en este caso todos ponen", dijo Vite al destacar que tanto acreedores como la empresa deberán contribuir para permitir el funcionamiento de la compañía y solventar las obligaciones.

  • Es un proceso que requiere amplia coordinación y contribución de los interesados
  • Que solo acreedores aporten es un error
  • Responsabilidad compartida
  • Oportuno
  • Comunicación y monitoreo constante entre clientes y proveedores
  • Mayor y más control y monitorea del efectivo y planeación de las fuentes de uso.
  • Apertura a escuchar opciones tanto internas como externas

Cemex y Codusa lograron planes de reestructura favorables. La cementera por ejemplo no solo acordó una extensión de los plazos y nuevas tasas de interés, sino que se comprometió a vender activos, aumentar su capital y reducir costos operativos y de capital.

Para cumplir con los compromisos la reestructura puede implicar:

  • Análisis independiente del plan de negocios
  • Identificar activos no críticos o improductivos, posible fuente de pago
  • Idealmente buscar un acuerdo fuera de corte, pero estar atento a cualquier acción legal de acreedores
  • Aprovechar todo plan de apoyo del Gobierno

Concurso Mercantil

La reestructura financiera es uno de los procesos más adecuados para enfrentar la falta de liquidez, pero cuando la empresa cayó en insolvencia y dependiendo de la posición de los acreedores es cuando la compañía debe solicitar el Concurso Mercantil (CM), que aunque ha sido satanizado en México, es el mejor instrumento legal para evitar que la compañía sea demandada y sus activos embargados.

La protección de la ley a través del CM permite sentar a la compañía y acreedores, sean proveedores o instituciones financieras, a negociar al tiempo que la compañía mantiene sus operaciones y en un plazo de un año presentar resultados.

Sin embargo, a nueve años de la nueva Ley de CM solo alrededor de 20 empresas en promedio solicitan la protección ante la insolvencia, incluso en tiempos de crisis son pocas las empresas que deciden tomar esta opción.

El CM no significa quiebra, por el contrario es un instrumento para evitarla, dicen los expertos de PricewaterhouseCoopers.

Firmas como Metrofinanciera y Aviacsa son las que últimamente han solicitado el CM para enfrentar a sus acreedores y mantener sus operaciones.

Inicia el día bien informado
Recibe todas las mañanas las noticias más importantes para empezar tu día.

Corporativos

El asesor financiero destacó que Vitro y Controladora Comercial Mexicana saldrán avante en sus procesos de reestructura ya que han logrado identificar el monto de la deuda y han elaborado planes de negocio de cara a la nueva realidad de la economía, por lo que de un momento a otro llegará la solución "siempre la primera oferta en la reestructura es rechazada", dijo Vite.

Ahora ve
“Hay culpa de ambas partes”, dice Trump y se va contra directivos y medios
No te pierdas
×