Los 4 ‘negros’ escenarios para BP

¿Qué sucederá con la petrolera una vez que logre detener el derrame en el Golfo de México?; aunque cabe la posibilidad de sufrir un daño mínimo, la firma puede incluso optar por la bancarrota.
crudo derrame bp.jpg  (Foto: CNN)
Nin-Hai Tseng

A pesar de algunos progresos que se lograron durante el fin de semana para frenar el flujo de petróleo que se libera en el Golfo de México, BP sigue luchando para encontrar algo de luz desde que la plataforma petrolera Deepwater Horizon explotó hace más de un mes. El productor de petróleo y gas con base en Londres, anunció recientemente que quizá no será posible detener lo que se ha convertido en el derrame petrolero más grande en la historia de Estados Unidos sino hasta el mes de agosto.

El evento tiene todos los componentes de una pesadilla corporativa: las acciones de BP se han ido al suelo, las demandas ya comenzaron, el Gobierno de Estados Unidos inició investigaciones civiles y penales en torno al derrame en la costa del Golfo, sus calificaciones de crédito se han visto afectadas, y la reputación que BP construyó como una compañía petrolera amigable con el ambiente ha sido severamente dañada, si no es que destruida.

Ahora, los analistas y las personas dentro de la industria petrolera se preguntan qué futuro le espera a BP. ¿Podrá lograr existir como una firma autónoma? ¿Solicitará la bancarrota? ¿Tendrá que recortar dividendos? o ¿Sobrevivirá intacta, con algunos rasguños pero en buenas condiciones en general?

Fortune enlistó cuatro de los panoramas más mencionados y las probabilidades que tienen de ocurrir.

Recorte de dividendos

Opinión: sí es probable

Con gastos acumulados, ciertamente es posible que BP recorte los pagos a sus accionistas.

La semana pasada la petrolera informó que ha gastado cerca de 1,000 millones de dólares hasta el momento. Como quizá el fin del derrame de petróleo aún está a un par de meses de distancia, nadie sabe cuál será el costo eventual del desastre. Se han realizado cálculos de entre 3,000 y 25,000 millones de dólares, mientras BP enfrenta potencialmente miles de reclamos por parte de pescadores, restaurantes y otros negocios afectados por el derrame.

Tanto Moody's como Fitch bajaron las calificaciones crediticias de BP la semana pasada por los temores de que los costos tengan un impacto severo en sus balances.

Los inversionistas se han preguntado, con todo derecho, si la cuenta final será imposible de manejar para BP, forzando con esto un recorte en los dividendos. Mientras más tiempo tome cerrar el derrame, más crecen las posibilidades de que esto ocurra. Actualmente, BP paga 3.36 dólares por acción en dividendos anuales, que se suma a un rendimiento de dividendos de 8.6% en el precio de las acciones de hoy.

Si esos dividendos presentan cambios, talvez serán producidos por el bien de las apariencias más que por mera supervivencia financiera. Transocean, dueño y operador de la plataforma que explotó y desencadenó el derrame petrolero, fue criticado en mayo por anunciar un pago de 1,000 millones de dólares a los accionistas.

Adquisiciones corporativas

Opinión: poco probable

Las acciones de BP han caído cerca de 40% desde que comenzó el desastre. Con una caída tan severa en la capitalización del mercado, no es difícil preguntarnos si las acciones de la compañía podrían abaratarse tanto que la competencia aproveche realizar una adquisición.

Pero incluso si las acciones caen aún más, BP no será una ganga. Muy pocos querrán heredar los problemas de BP, es decir, nadie querría lidiar con los riesgos que siguen apareciendo y que son difíciles de cuantificar.

¡¿Por qué alguna empresa querría inmiscuirse al centro de la pesadilla de litigaciones que podrían afectar potencialmente a BP en los próximos años?", pregunto Pavel Molchanov, analista en Raymond James.

No es como si BP no hubiera explorado una fusión en años recientes; en 2004, la compañía y Royal Dutch Shell hablaron sobre una posible fusión bajo la dirección ejecutiva del predecesor de Tony Hayward, John Browne. No sería ninguna sorpresa que los ejecutivos de Shell estuvieran sacando cuentas ahora.

Pero dada la enorme huella que BP tiene en Estados Unidos y en Europa, cualquier combinación potencial podría enfrentar otro obstáculo: la aprobación de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos y de la Unión Europea.

Bancarrota o reorganización

Opinión: sí es posible

En un escenario más dramático, ¿qué posibilidades tiene BP de disolverse o atravesar una reorganización importante bajo la protección de la bancarrota?

Esto podría ocurrir si el panorama financiero de la compañía se debilita tanto que el negocio sea incapaz de operar. Mientras que los costos de limpieza y de reparación de daños esperan llegar a un total bastante elevado, estos pagos no obligarán a la petrolera a someterse a estas alternativas.

La amenaza más grande es la de los costos potenciales de la variedad de demandas que se levantarán contra BP por asuntos relacionados al derrame, que hasta ahora consisten en asuntos desde compensaciones por daños personales hasta la pérdida de negocios y daños ambientales. Y esto podría ser sólo el principio, pues el Gobierno de Estados Unidos está considerando dar un paso más con sus investigaciones civiles y penales en torno al derrame petrolero.

Eventualmente, las demandas podrían ser tales que BP no podrá manejarlas al mismo tiempo que la compañía lucha con las pronunciadas caídas en sus acciones, dijo Peter Tamposi, abogado y profesor de derecho de bancarrota en Franklin Pierce Law Center en Nueva Hampshire.

Es cierto que Exxon sigue de pie tras el derrame petrolero del buque Valdez en 1989 en Alaska; los litigios tardaron 20 años en resolverse, y después de varios procesos de apelaciones largas, los daños que llegaron a calcularse en miles de millones de dólares se redujeron a millones.

Pero la escala del impacto en el Golfo de México es mucho mayor. Se han levantado demandas de todo el sureste del estado, incluyendo algunas provenientes de los estados de Texas, Louisiana, Alabama, Misisipi y Florida. "En algún punto se volverá muy difícil para la compañía manejar tanto sus finanzas como su logística", dijo Tamposi. "Tendrán a profesionales de BP como abogados y no como perforadores, y esto podría llegar al punto en el que seguir con esa situación ya no tenga sentido".

Algunos rasguños... pero todo está bien

Opinión: poco probable

Sea cual sea el destino de BP, la compañía cambiará por siempre. Por los siguientes años, muy probablemente tendrá que lidiar con nuevas regulaciones en la forma en la que hace negocios, su reputación se verá afectada y tendrá que enfrentar una serie de dolores de cabeza por asuntos legales.

Y estos costos, sean o no tangibles, se sumarán rápidamente, y ninguna campaña ecologista podrá contrarrestar esto.

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