Armas, la exportación atractiva de EU

La bomba Directa Doble de Ataque de Municiones de Boeing es usada en 26 países; Barack Obama está más abierto a la exportación de armas que ningún otro presidente democrático.
Armas eu  (Foto: Cortesía Fortune)
Mina Kimes

A estas alturas del año pasado, la línea de producción de F-15 de Boeing, que se encuentra en un edificio beige y deprimente a las afueras del Aeropuerto Internacional de Lambert St. Louis, estaba a punto de cerrar. El F-15 es un jet viejo, diseñado por primera vez en los 70 para contraatacar a los MIGs soviéticos. Ya fue superado desde hace tiempo por rivales más avanzados, y la milicia estadounidense no ha comprado uno nuevo desde 2001. Cuando la producción aminoró a casi nada hace unos años, un par de pedidos de Corea y Singapur mantuvieron a la planta viva, pero apenas, y desde entonces ha estado produciendo cerca de un F-15 al mes.  Los políticos locales temían que Boeing tuviera que cerrar la línea de producción, eliminando cientos de empleos y azotando a la ya complicada economía regional. 

Pero el verano pasado, se corrió la voz sobre cierto acuerdo, uno grande. Los trabajadores de la planta dieron seguimiento a la noticia en línea, donde las publicaciones de la defensa daban a conocer los detalles de la venta. El supuesto comprador era Arabia Saudita, y la orden propuesta era enorme: 84 aviones, y mejorías y reparaciones a jets viejos. 

En octubre, el Departamento de la Defensa, que administra la venta a países extranjeros, finalmente anunció un paquete de armas con un valor de 60,000 millones de dólares, incluyendo 70 helicópteros de ataque Apache, también fabricados por Boeing, y una flota de F-15s. 

Se trata de la venta de armas al extranjero más grande en la memoria reciente, y extendió la vida de la línea de producción hasta 2018. El F-15 quizás incluso viva más; un ejecutivo de Boeing dice que hay otros dos compradores en el extranjero esperando. Dale Lauer, mecánico de vuelo de 52 años de edad, sonrió cuando le pregunté qué pensaba sobre la noticia. "la gente pensaba que este programa se había muerto hace mucho tiempo".

Para nada. Gracias al aumento de la demanda en el extranjero, el F-15 y otros sistemas de combate estadounidenses viejos son más cotizados ahora que hace años. El Departamento de la Defensa dijo al Congreso el año pasado que tenía planes de vender hasta 103,000 millones de dólares en armas a compradores extranjeros, un incremento pronunciado de un promedio de 13,000 millones de dólares al año entre 1995 y 2005, según el analista de Deutsche Bank, Myles Walton. La firma de acuerdos se ha triplicado desde 2000.

Mientras que gigantes de la defensa como Boeing, Raytheon y Lockheed Martin buscan cada vez más ofrecer sus utensilios a clientes internacionales bien financiados (en ocasiones por Estados Unidos), tienen un aliado sorprendente: el presidente. "Obama está mucho más abierto a la exportación de armas que ningún otro presidente democrático anterior"; dijo Loren Thompson, consultor veterano de la defensa. Como dice Jeff Abramson, director adjunto de la Asociación de Control de Armas, "hay un bazar Obama de armas en este momento".

Los funcionarios de la administración dicen que el boom en la exportación de armas es simplemente el resultado de una demanda sana. De hecho, las armas hechas en Estados Unidos son consideradas las armas mejor fabricadas y más codiciadas en el mundo. Pero el equipo de Obama ha luchado por marcar el camino de las grandes ventas como la de Arabia Saudita. El presidente mismo buscó hace poco tiempo asegurar un acuerdo pendiente de 4,000 millones de dólares en aeronaves con India. Obama también está respaldando el intento por volver a redactar las normas que regulan la exportación de armas, un proceso que, según algunos, reducirá la supervisión de Estados Unidos en la venta de armas. 

Para el gobierno, la venta fuerte de armas a otros países es un paso adelante en los objetivos nacionales, como acrecentar las exportaciones y apoyar una fuerza de trabajo en la defensa de más de 200,000 personas. 

La transferencia de armas también es una forma sutil pero potente de diplomacia. Al armar a sus aliados, Estados Unidos puede repartir la carga del mantenimiento del orden en puntos clave como Medio Oriente y la península de Corea. La exportación de armas da a los departamentos del Estado y la Defensa de Obama una gran fuerza de negociación con los compradores. 

Pero los críticos alegan que abastecer a algunos países con armas avanzadas es una estrategia riesgosa, sobre todo cuando Medio Oriente, que está plagado de armas hechas en Estados Unidos, se está quebrando con los brotes de cambios de régimen. Mientras que Estados Unidos vende armas sólo a sus aliados, el poder puede cambiar en cualquier momento, sólo hace falta ver el caso de Túnez y Egipto. Incluso Arabia Saudita, con su monarquía de 86 años, podría ver un cambio en el liderazgo. 

Cuando los amigos se convierten en enemigos, la exportación de armas se vuelve un pasivo. El gobierno vendió docenas de jets F-14 a Irán en los 70 antes de que el sha fuera derrocado. Desde entonces, Estados Unidos ha destruido sistemáticamente partes de F-14s para mantenerlos fuera de las manos de Irán. 

Los observadores de la proliferación de armas esperaban que el volumen de las exportaciones se redujera cuando Obama se volviera presidente, pero ocurrió lo opuesto. Thompson dice que este aumento se debe, en gran medida, a la recesión. Las líneas de producción de los F-15, de los misiles Harpoon y de los helicópteros Apache de Boeing están sostenidas por las exportaciones, que dan vida a miles de empleos de manufactura especializados y de alto sueldo.

Pero Thompson también cree que el presidente tiene otros motivos para apoyar la venta de armas al extranjero. "Todo se reduce a las alianzas de Estados Unidos, al mantenimiento de los empleos, y al papel de Estados Unidos en el mundo... y de lo que tiene que hacer para mantener ese papel".  

 

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