Oracle y la ‘nube’: del odio al amor

El CEO de la firma quiere integrar el ‘cloud computing’ a su negocio, aunque antes lo menospreció; Oracle debe evolucionar más allá del hardware y software para seguir siendo un líder tecnológico.
Oficinas oracle  (Foto: Cortesía Fortune)
Kevin Kelleher

Inicialmente, Oracle ignoró la computación en la ‘nube'. Luego su CEO, Larry Ellison, la ridiculizó. Hoy, Oracle está buscando la forma de entrar en ella. La pregunta es, ¿qué es lo que la ‘nube' significa exactamente para Oracle?

Eso depende de cómo definamos la ‘nube'. Si hay una definición estándar, implica un sistema informático no como un producto que instalas y das mantenimiento, sino un servicio al que te conectas. Así como abres el grifo o enciendes tu lámpara, la ‘nube' te permite ver una película en Netflix en lugar de salir y comprar un DVD, o compartir un documento en Dropbox en lugar de enviar por email un archivo Microsoft Office

Según esa definición, Oracle no se ha montado estrictamente en la ‘nube'. La compañía ingresó 36,000 millones de dólares en el último año fiscal, pero la mayor parte provino del hardware, el middleware, los sistemas de almacenamiento y aplicaciones que ayudan a compañías y gobiernos a realizar sus operaciones en Internet. Pero éstos son productos que Oracle vende. Oracle nunca ha sido un servicio utilitario que gestione las bases de datos de los clientes, como lo hacen Salesforce.com o NetSuite.

No es que Oracle no haya tenido la oportunidad de moverse hacia la ‘nube'. Tanto Salesforce como NetSuite fueron fundadas por discípulos de Oracle y protegidos de Ellison, Marc Benioff y Evan Goldberg, respectivamente. Ellison incluso invirtió en ambas compañías tempranamente, formando parte desde el principio de dos compañías que ayudarían a definir la industria de la computación en la ‘nube'. Pero Oracle decidió ignorarla: se aferró al negocio de vender y dar asistencia a la infraestructura que permite a las empresas hacer negocios en la web.

Al cabo de los años, fue evidente que el software como servicio no era una moda, era un negocio sólido. Pese a ello, tres años atrás, en la conferencia anual para clientes OpenWorld, Larry Ellison menospreció a la ‘nube': "La industria computacional es la única que se deja influir más por la moda que la mujer. Tal vez soy un idiota, pero no tengo idea de lo que habla todo mundo. ¿Qué es? Son sandeces, insensateces. ¿Cuándo parará esta imbecilidad?". 

Para ser justos, cuando Ellison hizo este comentario el término, cloud computing o computación en la ‘nube' había sido publicitado con tanto bombo en contextos tan diferentes, que tenía el aire efímero de una moda pasajera. Pero la ‘nube', como la moda femenina, es de hecho un negocio próspero. Desde que Ellison repudió a la ‘nube', las acciones de su compañía han subido 96%. En comparación, en el mismo periodo NetSuite ha subido 354% y Salesforce 389%. 

Tardó un tiempo, pero al final los comentarios públicos de Oracle respecto a la ‘nube' se suavizaron. En marzo pasado, cuando Oracle anunció sus resultados trimestrales, Ellison dijo que una de las razones de ese impresionante desempeño en el último periodo fue que Salesforce firmó un contrato multianual con Oracle que le permite crear sus servicios de ‘nube' sobre el hardware, la base de datos y el middleware de Oracle. "Oracle es la tecnología que impulsa la ‘nube'", presumió Ellison entonces.

Algo bueno para Oracle, salvo por un detalle: cuando la gente celebraba a la ‘nube' como un área de negocio pujante, Salesforce era el objeto de las celebraciones, no Oracle. Salesforce era el diseñador del momento, el que aparecía en todas las portadas de revistas. Oracle era el peón que cosía esos diseños en una fábrica mal ventilada.

Algo bastante malo, y peor todavía fue que el CEO de Salesforce, Marc Benioff, comenzó a jactarse de esta incómoda verdad. Tomemos como ejemplo esta declaración que Benioff hizo en junio. Lleva la 'marca Benioff': fanfarrón, carismático, a unos milímetros de cruzar la línea. En ella habla de una ‘falsa nube' mientras muestra una imagen de una máquina Exadata con el logo de Oracle apenas difuminado con una nube. Benioff dijo: 

"Si consiste más en el hardware, nada tiene que ver con la 'nube'... Si el proveedor te vende más hardware, si te vende más software y te dice que es una nube privada, son fantasmas... Si sólo es para las élites, tampoco es la 'nube'... Estamos moviéndonos hacia la nube pública, nada puede impedirlo. Cuando viajo alrededor del mundo, intento decirle a la gente que debe estar prevenida contra la falsa nube".

Benioff, adhiriéndose a la definición estándar de la ‘nube', estaba golpeando sin piedad a Oracle. ¿Por qué? Luego de que comprara Sun, las ganancias de Oracle se vieron lastradas por el hardware que reportaba escaso margen de beneficio, como los servidores x86, de Sun. Oracle entonces esgrimió el término ‘nube privada' para que sus clientes creyeran que construían sus propias ‘nubes' con la tecnología de Oracle. 

Al final, Oracle reaccionó a los ataques de Benioff, Ellison lo excluyó de la lista de oradores en la reunión OpenWorld de este año y aprovechó esa tribuna para matizar que "la nube de Oracle es un poco diferente". 

La semana pasada, Oracle dejó claro que quiere eso que antes despreciaba, mostrando que está dispuesto a pagar lo necesario: desembolsará 1,500 millones de dólares por RightNow, un proveedor de servicios basados en la ‘nube' rival de Salesforce.

Tal vez Ellison sólo quería callar a Benioff. O quizás el directivo está consciente de que el futuro de Oracle no está en proporcionar solamente el hardware y el software que hacen funcionar a la ‘nube': también necesita ofrecer el tipo de servicios que brindan otras compañías en la ‘nube'. 

En la última junta de accionistas de la compañía, un inversionista preguntó a Ellison por qué los títulos de IBM habían tenido mejor desempeño que los de Oracle. El CEO respondió: "Bien, IBM es una gran empresa. Tenemos una estrategia muy diferente. IBM está convirtiéndose más en una compañía de servicios que en una compañía tecnológica". Admitió tácitamente que Oracle necesitaba transformarse, en la era de la ‘nube', en una compañía de servicios, justo como lo hizo IBM. 

En la economía de la ‘nube', todo gira alrededor de los servicios. Oracle necesita ser algo más que la cañería, la retaguardia del sistema, necesita estar también en la parte frontal del sistema.

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¿Puede lograrlo? Diseñar la tecnología que está detrás de la ‘nube' les ha dado resultado. Pero hoy, la tecnología tiene cansadas a las empresas, que intentan seguir su trepidante ritmo. Las compañías sólo quieren la parte delantera, un servicio basado en la ‘nube' en el que puedan confiar. Por ello, la innovación tecnológica de Oracle que 'impulsa la nube' sólo sirve para que compañías de servicios como Salesforce sean más poderosas. 

En retrospectiva, Ellison tenía razón cuando decía que la industria del cloud computing era igual que la industria de la moda. Coser los diseños no es una labor fashion, pero la ‘nube' sí lo es.

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