El estilo de Marchionne en Fiat-Chrysler

La sencillez y apertura del CEO han influido en el éxito del relanzamiento de esta firma automotriz; Alan Mullaly de Ford, quien se niega a confirmar su retiro, podría aprender algunas lecciones...
CEO de Fiat Chrysler.jpg  (Foto: Cortesía Fortune)
Alex Taylor III

Mientras el resto del mundo automotriz batallaba esta semana con la cuestión de quién sucedería a Alan Mulally como presidente ejecutivo de Ford, el CEO de Fiat-Chrysler, Sergio Marchionne, viajó a Nueva York para recibir un premio de un grupo de promoción de negocios internacionales; y también se hizo notar.

El suceso fue una cena de gala celebrada en la Biblioteca Pública de Nueva York, y a pesar de ser el invitado de honor en el elegante evento, Marchionne se mantuvo leal a su forma de vestir distintiva. En medio de la pompa, se presentó en una camisa de algodón con botones en el cuello, suéter negro y pantalones holgados negros. Y sí, necesitaba un corte de pelo.

Marchionne tiene una profunda comprensión de su imagen pública y él mismo se justificó ante la audiencia de esta manera: "Yo debería sentir que estoy mal vestido, pero no me siento así. Leí cuidadosamente la invitación, y dice claramente que el atuendo es 'de etiqueta o vestimenta nacional'. Algunos de ustedes saben que yo paso mucho tiempo viajando, durante la noche podría añadir, para no desperdiciar horas de trabajo. El precio que tengo que pagar por andar vagabundeando es buscar la simplicidad en todo lo demás. La elección del atuendo tuvo que ser dejada de lado, y ser sustituida por un tema monocromático monástico: negro sobre negro".

El contraste con Mulally es especialmente dramático. Marchionne es el 'ying del yang' de Mulally: el rebelde subversivo contra el Scout Águila. Ambos hombres fueron entrevistados en televisión esta semana. Como era de esperar, Mullaly insulsamente no reveló nada sobre la sucesión en Ford o sus planes de jubilación. "No es cierto", dijo Mulally cuando la cadena Fox News preguntó si se retiraría. "Pero puedo entender que la gente siga a Ford de cerca porque es muy importante y su éxito es relevante para Estados Unidos". Mientras tanto, el siempre ácido Marchionne disertó sobre una variedad de temas, que abarcaron desde el futuro del euro hasta el momento de una oferta pública inicial de Chrysler.

Es un espectáculo fascinante a seguir, porque Marchionne ha creado una imagen de sí mismo que es única en la industria automotriz. ¿Qué otros presidentes ejecutivos puedes recordar que disfruten de caracterizarse a sí mismos como un "un fabricante de mercancías sencillo, errante y sin hogar"? La imagen se compone en partes iguales de humor cautivador, claridad precisa, y honestidad brutal. Puedes ver eso en su ya clásico saludo a un ejecutivo de Chrysler con quien se reunió por primera vez, citado en Once Upon a Car de Bill Vlasic. En lugar de realizar una presentación, Marchionne dijo: "Yo sé quien carajos es usted. Siéntese. Vamos a comer".

Los principios de su estilo de gestión son simples: Él valora el mérito por encima del rango, la excelencia sobre la mediocridad, la competencia sobre el aislamiento y la rendición de cuentas por encima de las promesas.

Eventualmente, el trabajo de Marchionne para impulsar a Chrysler y Fiat para conjuntarlos en un competidor global viable será materia de estudios de caso en escuelas de negocios, especialmente cuando se contraste con los esfuerzos torpes de Daimler-Benz.

La visión de Marchionne para Chrysler-Fiat es entrar en enfoque. Él ha integrado la gestión de las dos empresas con el nombramiento de un equipo de 22 ejecutivos -los cuales le reportan directamente, por supuesto- y al comenzar a insinuar una racionalización de las múltiples marcas combinadas de ambas compañías y un fortalecimiento de sus activos principales.

Marchionne cree que su futuro pertenece a dos marcas -Jeep y Alfa Romeo- que está dispuesto a hacer globales. Chrysler y Lancia permanecerán como marcas locales, ancladas en Estados Unidos e Italia, respectivamente. Y Dodge probablemente marchitará. Marchionne ya ha separado las camionetas pickup de la nueva marca Ram, y ha otorgado derechos exclusivos a Chrysler sobre la minivan, ahora comercializada como Dodge Caravan.

Los recientes acontecimientos económicos no están facilitando la renovación de Marchionne de Chrysler y Fiat. En su discurso en Nueva York, dijo que la desregulación que condujo a la crisis financiera de Estados Unidos nos "llevó muy cerca del Armagedón", y agregó que la creación del euro "tiene el potencial de terminar ese trabajo". Él culpa a los dos eventos por haber creado "la era de la indignación".

Pero está lidiando con ello. Marchionne dijo a Reuters esta semana que la incertidumbre económica europea ha provocado que Fiat retrase sus planes de inversión de capital, y que está a la espera de "un mejor campo visual" antes de reanudar su ritmo habitual de lanzamientos de productos. Pero explicó que existe una buena posibilidad de que el euro sobreviva a la crisis actual y que los mercados internacionales deben comenzar a estabilizarse en los próximos dos meses.

Por último, Marchionne trató de ofrecer algo de claridad sobre sus planes de retiro. Anunció que tiene planes de quedarse hasta 2015 o 2016, y que su probable sucesor provendrá desde dentro de la empresa. Mulally y Ford podrían poner fin a muchas especulaciones y aprender algunas lecciones sobre liderazgo y apertura de Marchionne.

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