La caída del CEO de Barclays

Tras las críticas a causa del escándalo de las tasas Libor, la salida de Bob Diamond era inminente; el Parlamento británico ha cuestionado al ex ejecutivo sobre su papel en la manipulación del índice.
bob diamond  (Foto: AP)
Shawn Tully

La renuncia de Bob Diamond como presidente ejecutivo de Barclays, anunciada el lunes a las 11:51 pm, hora de Londres, era prácticamente inevitable debido al creciente furor por el escándalo de la tasa Libor por parte de políticos y reguladores. Las autoridades británicas ya estaban acechando a sus bancos por sus pagos supuestamente excesivos y su toma de riesgos "estilo casino", y planeaban nuevas reglas mucho más draconianas que las reformas estadounidenses; incluyendo una propuesta para "cercar" el negocio minorista, separándolo de la banca de inversión.

Durante años, los grandes paquetes de pago de Diamond y su imagen de yanqui dedicado a expandir las prácticas de Wall Street a otras ciudades lo hicieron un blanco principal. De hecho, despreciar a Diamond nunca fue muy lógico, puesto que Barclays, a diferencia de Lloyds y Royal Bank of Scotland sobrevivió la crisis financiera sin necesidad de un rescate gubernamental. Diamond también transformó a Barclays de una aletargada franquicia británica a un banco de inversión de clase mundial durante un periodo de quince años, siendo prácticamente el único en hacerlo desde cero.

De hecho, la vivaz defensa de Diamond del modelo de banca universal, el cual pasó su carrera construyendo, sólo aumentó la tensión. Es precisamente ese modelo el que ahora está bajo escrutinio. Y el escándalo de la tasa Libor hará que sea difícil para los bancos universales británicos bloquear o suavizar las propuestas más extremas para limitar su alcance. Es muy posible que, justo al mismo tiempo que Diamond se marcha, su sueño esté muriendo.

Tan pronto como fueron anunciados los 453 millones de dólares en arreglos con la Comisión de Comercialización de Futuros de Materias Primas (CFTC, por sus siglas en inglés), el Departamento de Justicia de Estados Unidos, y la Autoridad de Servicios Financieros de Gran Bretaña el miércoles 04 de julio, quedó claro que los políticos de todos los colores lo querían fuera.

El Gobierno conservador está abogando por la austeridad económica, una política que no deja espacio para excesos percibidos en la banca. Sus líderes se quedaron a nada de exigir explícitamente la expulsión de Diamond.

El canciller del Exchequer (Ministerio de Hacienda de Reino Unido), George Osborne, declaró que el asunto es "un síntoma de un sistema financiero que elevó la codicia por encima de todo" y "puso a la economía de rodillas". Osborne exigió saber "lo que (Diamond) sabía y cuándo lo supo". El primer ministro, David Cameron, dijo que Diamond tenía "serias preguntas que responder" y que el gobierno necesitaba rastrear el escándalo "todo el camino hasta la cima de la organización".

El miércoles 04 de julio, Diamond se presentó ante una comisión del Parlamento que investiga el escándalo de la tasa Libor. Y sus miembros lo interrogaron acerca de uno de los aspectos más misteriosos del caso, la política de Barclays de falsificar sus costos de endeudamiento durante la crisis financiera para evitar rumores de que estaba quebrando.

Es importante entender el desvencijado y anticuado sistema que se utiliza para establecer la London Interbank Offered Rate, o Libor, y la forma en que ese sistema prácticamente invitaba al abuso.

Todas las mañanas, Thomson Reuters, en nombre del grupo industrial, la Asociación de Banqueros Británicos, sondea una serie de bancos -alrededor de 18 durante el 'período del escándalo' desde 2005 hasta 2009- para conocer la tasa de interés que están pagando por pedir préstamos a corto plazo, con vencimientos en cualquier punto desde un día hasta un año, para diez monedas. Los números son proporcionados por 'emisores' supuestamente neutrales y objetivos. Thomson Reuters elimina el 25% de los números más altos y más bajos, y saca un promedio de los ocho en la parte media. Este promedio fija las tasas Libor para el día.

Las tarifas presentadas por todos los bancos, no sólo los promedios, son información pública. Son publicadas en Bloomberg, en el caso de Barclays y Citi, RBS y los demás bancos, todos los días alrededor del mediodía.

Durante la crisis financiera, de acuerdo con las conclusiones de la CFTC y otras autoridades, muchos de los bancos presentaban tasas mucho más bajas que sus costos reales de endeudamiento. La razón era simple: Temían que, al mostrar tasas muy superiores a las de sus competidores, encendieran rumores de que estaban enfrentando una crisis de liquidez.

En 2007, Barclays estaba proporcionando datos precisos que mostraban costos de endeudamiento mayores que los de sus pares, y estaba preocupado porque esos números pudieran alarmar a inversionistas y reguladores, debido a que sus compañeros estaban alterando sus números.

Diamond abordó la cuestión en una carta al presidente de la comisión ante la que compareció el miércoles.

"La especulación injustificada en relación con la liquidez de Barclays fue el resultado de que sus reportes Libor fueran elevados en relación con los de otros bancos. En aquel momento, la opinión de Barclays era que los reportes de aquellos bancos eran demasiado bajos dadas las circunstancias del mercado. Esto hizo surgir preguntas en el banco acerca de la integridad del proceso de fijación de la tasa Libor".

De acuerdo con el arreglo alcanzado con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Barclays adoptó una política de presentar cifras artificialmente reducidas en agosto de 2007. Un 'emisor', afirmó que el banco necesitaba ser "parte de la manada", y otro advirtió la importancia de mantener su "cabeza debajo del parapeto" para que no lo "acribillaran".

Algo que ha provocado mucha especulación es una conversación entre Diamond y un subgobernador del Banco de Inglaterra el 29 de octubre de 2008. Los detalles son proporcionados en un reporte que Barclays envió a la comisión. El funcionario estaba preocupado por que los reportes relativamente altos de Barclays pudieran significar dificultades.

De acuerdo con una nota que Diamond escribió después de la conversación, el funcionario afirmó que "aunque él estaba seguro de que no necesitábamos consejo, no siempre tiene que ser el caso que aparezcamos tan alto como lo hemos hecho recientemente".

De acuerdo con los documentos de Barclays, Diamond discutió la conversación con su jefe de operaciones de banca de inversión, Jerry del Missier. Diamond no creía que él hubiera recibido instrucciones de reducir artificialmente los reportes por parte del Banco de Inglaterra.

También niega haber instruido a Missier para reducir los datos. Sin embargo, Del Missier "concluyó que una instrucción había sido transmitida por el Banco de Inglaterra de no mantener tan alta la tasa Libor. Él transmitió una instrucción para tal efecto a los emisores".

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Los documentos de Barclays retratan el incidente como un caso de un malentendido entre Diamond y Del Missier.

Pero, ciertamente suena como si el Banco de Inglaterra hubiera animado a Barclays a reducir sus reportes Libor. El escándalo podría llegar más allá de Diamond hasta los mismos reguladores que se han dedicado a criticar a los bancos. Sin duda, el incidente proporcionará aún más material para lo que ha sido un espectáculo mediocre y un drama en el Parlamento, con Bob Diamond en el centro del escenario.

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