Bancos expanden sus ‘tentáculos’ en EU

Morgan Stanley opera negocios que le permitirían influir en los precios globales de materias primas; JPMorgan y Goldman Sachs han sido acusados de presunta manipulación de los energéticos en EU.
morgan stanley  (Foto: AP)
Stephen Gandel

Cada día, una subsidiaria poseída totalmente por Morgan Stanley bombea 300,000 barriles de gasolina, provenientes de sus 49 terminales (una fracción de su capacidad de almacenamiento total de 26.7 millones de barriles) hacia camiones para ser entregados en todo Estados Unidos. También es un importante proveedor de combustible para líneas de cruceros. Y ya posee un oleoducto de 107 kilómetros que traslada gasolina de Missouri a Arkansas.

Otra división del mismo grupo financiero es el socio gestor del mayor puerto de Montreal, una planta de energía en Boston y un gasoducto de 9,650 millas en el Medio Oeste. Además de eso, el banco posee 49% de una flota de 115 barcos y buques tanque, que es la mayor flota independiente de operadores de "producto terminado" (por ejemplo, gas, diésel y combustible para buques) con sede en Estados Unidos.

Morgan Stanley también hace algunas cosas financieras que lo convierten en uno de los bancos más grandes del mundo.

Hace una década, los reguladores aprobaron una norma que permitió a los bancos salir de su ámbito normal de mercados financieros y comprar a empresas que facilitan la compra y venta real de materias primas, haciendo cosas como transporte y almacenamiento de petróleo y metales. Desde entonces, el negocio de las materias primas de los bancos creció, pero de manera bastante desapercibida. Parece que eso está cambiando.

Recientemente, The New York Times acusó a Goldman Sachs de utilizar su red de almacenes en Detroit para desacelerar la cadena de suministro mundial de aluminio con el fin de potenciar la renta que cobra a los propietarios y hacer subir el precio del metal en todo el mundo.

JPMorgan Chase pagó el jueves 410 millones de dólares para resolver los cargos presentados por la Comisión Federal Reguladora de Energía de que utilizó plantas de energía para manipular los mercados de electricidad en California y Michigan. El Wall Street Journal dice que el agresivo senador federal Carl Levin ha iniciado una investigación sobre las operaciones de las materias primas de Wall Street.

Gran parte del escrutinio se ha enfocado en si los bancos están utilizando las operaciones de materias primas para influir en los precios para su beneficio. Pero hay una razón menos tortuosa para estar preocupados por todo esto. El alcance de los bancos en el funcionamiento básico de las industrias centrales de materias primas hace que sean más vitales para la economía y aumenta su estatus de "demasiado grandes para quebrar".

La otra cara de esto es el negocio de materias primas, con su exposición a los cambios de los precios y en el caso del petróleo y la gasolina, su potencial de desastres ambientales, lo que añade riesgos para los bancos.

"Sin duda eso se suma al riesgo sistémico", dijo Josh Rosner, quien dirige la firma de investigación Graham Fisher y fue de los primeros en advertir acerca de la crisis hipotecaria.

Goldman posee minas de carbón en Colombia y una vía férrea para enviar el carbón al puerto. Pero ningún banco en Wall Street se ha sumergido más profundamente en el negocio de las materias primas físicas enfocado en el transporte de petróleo que Morgan Stanley.

El negocio de almacenamiento y terminal petrolera que Morgan Stanley posee, TransMontaigne, se ubicaría como la decimoséptima empresa privada más grande de Estados Unidos si fuera un negocio independiente, según Forbes. Cuenta con 20,000 empleados y generó 14,000 millones de dólares en ingresos el año pasado.

TransMontaigne tiene una sociedad maestra limitada que cotiza en Bolsa llamada TransMontaigne Energy Partners (TLP) que posee algunos de los activos de la compañía, pero es administrada por TransMontaigne y como consecuencia es propiedad de Morgan Stanley. TLP tiene una capitalización de mercado de 671 millones de dólares. Sus acciones han subido 16% en el último año, en comparación con alrededor del 22% del S&P 500 en el mismo periodo.

Morgan Stanley también posee el 49% de la compañía petrolera Heidmar. Como TransMontaigne, Heidmar se especializa en gasolina y en otros productos refinados del petróleo. La concentración de los activos del gigante bancario en un área particular del mercado petrolero puede dar una ventaja informativa sobre los demás operadores.

En una audiencia del Senado la semana pasada sobre Wall Street y su negocio de materias primas, el senador Sherrod Brown, demócrata de Ohio, dijo que existía la preocupación de que Morgan Stanley utilice sus empresas para influir en los precios de las materias primas.

"Reduces el número de esos buques que entregan petróleo y también estás en condiciones de apostar sobre los precios del petróleo. ¿Es eso es una preocupación para ti?", preguntó Brown a un testigo.

No hay evidencia de que Morgan Stanley haya utilizado sus operaciones de materias primas para manipular los precios o hacer nada inapropiado. Un portavoz de Morgan Stanley no quiso hacer comentarios sobre si la empresa está pensando en salir del negocio de materias primas. Dijo que el puerto de Montreal y otros activos fueron comprados por un fondo de inversión de Morgan Stanley y son propiedad de clientes de la firma, no de Morgan Stanley.

Sin embargo, a veces ha parecido estar preocupado por sus negocio de materias primas. El año pasado, El presidente ejecutivo, James Gorman, quien ha trasladado a la empresa hacia la gestión de activos y la alejado de algunos de los negocios más arriesgados de Wall Street, dio a entender que la empresa podría vender sus operaciones de materias primas. Ningún acuerdo se ha producido. En junio, la compañía eliminó los puestos de 30 operadores que comerciaban con productos agrícolas y en mercados de energía europeos. Pero eso representa sólo el 10% de su personal productos de materias primas.

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Y en un momento en que Morgan Stanley todavía está luchando por demostrar a los inversores que puede aumentar sus ganancias en medio de las nuevas regulaciones, podría resultar difícil para la empresa salir de su negocio de materias primas. Morgan Stanley no desglosa lo que gana de TransMontaigne, Heidmar, o de sus otros negocios de materias primas.

En vez de eso, agrupa los ingresos con sus unidad de ventas de bonos y comercio. Esa unidad por lo general se ha rezagado ante sus rivales de Wall Street. Pero las grandes empresas de materias primas de Morgan Stanley podrían estar haciendo lucir a la unidad mejor de lo que está. El año pasado, 10,000 millones de dólares o alrededor de un tercio de los ingresos totales de la empresa provinieron de la división de bonos y materias primas.

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