GM, a juicio por negligencia

La automotriz está acusada de haber demorado 10 años en retirar dos modelos con fallas de fábrica; los Chevrolet Cobalt y los Pontiac G5 tienen un defecto que ha provocado seis muertes.
general motors  (Foto: AP)
Peter Valdes-Dapena
NUEVA YORK -

La automotriz General Motors ha sido acusada de demorarse deliberadamente una década para retirar del mercado dos populares modelos de vehículos compactos que presentaban una falla mecánica involucrada en la muerte de al menos seis personas.

Un abogado de Georgia sostiene que GM estaba enterada del problema desde 2004, pero no ordenó la retirada del mercado hasta mediados de febrero, cuando recuperó 778,000 unidades Chevrolet Cobalt y Pontiac G5. El interruptor de encendido de los coches era sensible a las sacudidas o vibraciones en la posición de "on". Cuando eso ocurría y se movía, el motor se apagaba, ocasionando que el auto perdiera potencia y capacidad de frenado. Y, en caso de una colisión, las bolsas de aire tampoco funcionaban.

GM reconoció al menos seis muertes causadas por dicho problema. Lance Cooper, el abogado que interpuso la demanda contra General Motors, representa a la familia de una mujer que murió en 2010 mientras conducía un Cobalt modelo 2005, uno de los vehículos retirados.

Un ingeniero de GM se percató del problema mientras realizaba una prueba de manejo en uno de los vehículos en el año 2004, según se desprende de las transcripciones de las declaraciones presentadas por Cooper, quien las compartió con CNNMoney. Los comentarios revelaron que los ingenieros de GM concluyeron que había un problema con el interruptor de encendido en el año 2005.

El fabricante automotriz dijo que no podía comentar sobre el asunto, ya que es parte de una demanda en curso. Por su parte, la National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA o Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras) dijo que estaba enterada del retiro y estaba monitoreando su progreso, pero no respondió directamente a una solicitud de comentarios sobre la dilatada respuesta o reacción de GM.

Multas millonarias

Bajo la ley actual, las automotrices están obligadas a reportar los defectos de seguridad ante la NHTSA dentro de los cinco días siguientes a su descubrimiento. No hacerlo conlleva una multa máxima de 35 millones de dólares.

El año pasado, Ford tuvo que pagar la multa máxima (que en ese momento era de 17.4 millones de dólares) por no retirar de manera expedita los utilitarios Ford Escape con un acelerador susceptible de atascarse. La multa aplicable fue aumentada en octubre de 2013. Toyota también ha tenido que pagar grandes multas por no informar con prontitud problemas de seguridad.

Normalmente cuando una automotriz informa a la NHTSA que tiene la intención de retirar los coches, una cronología detallada de los acontecimientos que condujeron al retiro es parte de la información proporcionada. En el caso de la retirada de los vehículos Cobalt, GM no especifica cuándo supo por primera vez del problema.

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Se espera que GM proporcione en breve una cronología detallada del problema.

Otros modelos

Cooper también afirma que GM debería retirar del mercado más modelos además del Cobalt y el G5, dos autos compactos prácticamente idénticos.

GM intentó solucionar el problema sin tener que recurrir al retiro de las unidades, emitiendo en su lugar lo que se denomina “Boletines de servicio técnico”. Estos Technical Service Bulletins instruyen a distribuidores y concesionarios a solucionar los problemas que no se consideran relacionados con la seguridad.

La “solución” en este caso consistía en colocar una pieza en el interruptor de encendido de los vehículos Chevrolet HHR, Pontiac Solstice, Saturn Sky y Saturn Ion, además del Cobalt y el G5. Ninguno de los otros modelos fue incluido en el retiro llevado a cabo por GM.

Las piezas insertadas no resolvieron el problema, de acuerdo con la carta del abogado.

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