Temor por la nueva Ley del Infonavit

Celina Yamashiro opina que a los empresarios les preocupa una disminución en la construcción; de acuerdo con la experta en temas de infraestructura, este temor se debe a la nueva ley Infonavit.
Celina Yanashiro  (Foto: Patricia Aridjis)
Celina Yamashiro*

A los desarrolladores de vivienda les preocupa la iniciativa de reforma a la Ley del Infonavit que se cabildea en el Congreso de la Unión desde marzo de 2009, pues plantea la redistribución de 5 a 1% en las aportaciones que los trabajadores dan al instituto, lo que eliminaría el estado de confort y de ganancias al que están acostumbradas las vivienderas y las promotoras.

El Ejecutivo federal pretende beneficiar principalmente a los derechohabientes que ganan menos de cuatro salarios mínimos y que tienen menos de 30 años, así como a los que alguna vez cotizaron en el IMSS y quisieran reincorporarse con aportaciones voluntarias para adquirir una casa o incrementar su ahorro en la afore.

Al aprobarse la iniciativa, el organismo de vivienda podría respaldar la cartera de créditos hipotecarios, para que los derechohabientes puedan seguir utilizándolos en la compraventa de vivienda nueva o usada, construcción en terreno propio, ampliación, remodelación o mejora y pago de pasivos. Sin embargo, a los empresarios les preocupa una disminución en el volumen de construcción de viviendas nuevas.

El asunto es que existe un rezago de 14 millones de casas en todo el país (la cobertura de 25% es parte del mandato del Infonavit) y, de acuerdo con la gerencia de Planeación y Control de Gestión del instituto, existen 25 millones de trabajadores que podrían reactivar sus aportaciones voluntarias y sumarse a los 10 millones de empleados que cotizan en el IMSS, y que no han accedido a un crédito hipotecario. 

Si bien sería pretencioso que 35 millones de personas buscaran un crédito, también lo es el hecho de que el Infonavit siga siendo una especie de monopolio para atender la demanda de vivienda. Por ello, la iniciativa de ley invita a una mayor participación de los diferentes agentes del sector.

De aprobarse, habría un tiempo razonable de siete años para que los bancos y los principales desarrolladores de vivienda, que participan con 85% de los segmentos de interés social y económico, puedan redistribuir su mezcla crediticia, para atender el crecimiento de los sectores medio y residencial, y el Infonavit, los de bajos ingresos.

Al cierre de marzo, el Infonavit contaba con una cartera de 685,917 millones de pesos. El organismo reconoce que con la nueva ley se verá afectado, porque tendrá menos recursos para invertir directamente en vivienda; sin embargo, continuará fondeándose con la colocación de Cedevis en el mercado de valores y otros esquemas que se analizan en el Congreso de la Unión, por lo que no se afectaría la meta trazada en el periodo 2010-2014, de beneficiar a más de 2.8 millones de derechohabientes y una derrama económica de 1,000 millones de pesos.

En los últimos ocho años, el Infonavit ha abatido de forma importante el rezago de vivienda, pues una de cada cinco familias mexicanas vive en una casa financiada por este organismo, que no descarta la posibilidad de dar más de un crédito a un trabajador a lo largo de su vida laboral. ¿Usted, qué opina?

____________________

*Desde 1997 cubre los sectores de infraestructura y transporte en diferentes medios de comunicación.

 

celinayamashiro@gmail.com

 

Ver más noticias de Obras

Ahora ve
Miles marcharon en la CDMX en contra de la renegociación del TLCAN
No te pierdas
×