El nuevo recinto cultural de León

Pei Partnership Architects proyectó un recinto estatal de volúmenes balanceados y luminosos.
Arquitectura rica en texturas y matices, muestra sin reserva  (Foto: )
Marcos G. Betanzos Correa

"La historia es interesante. El proyecto vino a nosotros —expresa para Obras Chien Chung (Didi) Pei, co-fundador de la firma Pei Partnership Architects LLP (PPA) con sede en Nueva York, EU—. Ciudadanos de León nos plantearon la idea de realizar un museo de gran trascendencia para la ciudad, pero conociendo la extensión del terreno, propusimos un programa útil, un plan maestro para desarrollar un centro cultural que incluiría al museo de arte e historia, una sala de conciertos, un teatro y una biblioteca, ilustra el arquitecto."

Hace poco más de un lustro se inició la construcción del Centro Cultural Guanajuato (CCG) en la región del Bajío, en la ciudad de León. La versión “B” del plan maestro (hoy integrado por una zona comercial, un museo obra de Nuño-Mac Gregor-De Buen, una escuela de artes y un teatro proyectados por Augusto Quijano, y una llamativa biblioteca) pretende detonar la revitalización urbana del vínculo existente entre el Poliforum León, el Museo de Ciencias, el Parque Explora, el Estadio León, y el futuro Museo Nacional de la Piel y el Calzado (MUNPIC) de Enrique Norten. Hoy, esta ágora contemporánea presenta un avance significativo y luce orgullosa la primera joya de su corona: la Biblioteca Central Estatal de Guanajuato “Wigberto Jiménez Moreno” (BCEG).

Ópera prima en territorio mexicano
Han pasado casi 15 meses desde que se abrió al público. Los estudiantes llegan por grupos o de manera individual y espontánea porque saben que el visitar este edificio es en sí un gusto que deben darse. Así lo afirman. La obra se presenta franca pero exenta de inmediatez. Para llegar a ella, un jardín generoso se extiende a cada paso y, en contrapunto, la gran plaza central del conjunto obliga a detenerse, a observar y adentrarse al juego de sombras que enfatizan el acceso de esta biblioteca colmada de equilibrio que marca con claro éxito la conjugación de eficiencia, discreción y trabajo en equipo logrados a plenitud por el despacho neoyorquino.

Y es que después de casi cinco años, el equipo de proyectistas puede ver terminada su primera biblioteca edificada como estructura independiente, además de ser su primera obra en nuestro país. La BCEG logró superar las expectativas iniciales y con su atractiva personalidad sigue creciendo para ser un referente obligado en el tema.

Un plan de maestros
Ante la encomienda realizada por Ernesto Gómez Hernández —fundador del periódico local a.m. y en ese entonces presidente de la Fundación Cultural Guanajuato—, comienza la cruzada a favor de la Wigberto Jiménez Moreno. Su visión, ante la precaria y carente infraestructura cultural del estado, motivó la realización de un magno proyecto a nivel cultural que manifestara una visión global de la ciudad y su futuro en diversos aspectos culturales y artísticos.

Con la iniciativa de edificar un espacio a la altura de los mejores del mundo, la Fundación invitó de manera directa a PPA a presentar una idea general. La propuesta, mostrada por Didi Pei y Li Chung (Sandi) Pei —hijos del arquitecto estadounidense I.M. Pei (premio Pritzker 1983 y diseñador de la pirámide a la entrada del Museo del Louvre, en París)—, fue recibida con beneplácito. El CCG comenzaba a tomar visos de realidad.

PPA presentaría en junio de 2003 el plan original basándose en un interés particular por generar un diálogo constante con la belleza de lo natural. Se tuvo especial interés por conservar los árboles plantados 60 años atrás por sacerdotes jesuitas, propietarios originales del sitio. Jacarandas, Laureles y Tabachines, dando estos últimos su nombre a dos de los jardines. De hecho, se decidió convertir una emblemática y robusta jacaranda situada en una de las esquinas del predio en una verdadera “embajadora” del centro cultural, elevándola a un nivel artístico.

La propuesta original contaba desde siempre con una gran sensibilidad hacia el contexto y a la cultura mexicana, según refiere el Lic. Luis Rodríguez Tirado, presidente de la Fundación Cultural Guanajuato (integrada por miembros de universidades y empresarios, así como el Instituto Estatal de la Cultura, el Instituto Cultural de León y el Festival Internacional Cervantino). Por ello, se consideró la posibilidad de que la firma estadounidense desarrollara todos los edificios que integraban el plan inicial. Sin embargo, al eliminarse el hotel de la propuesta original, agregarse tres salas cinematográficas y posteriormente concursarse nuevamente los edificios, se definió el esquema de trabajo de este magno proyecto: la biblioteca sería el punto de partida, el emblema de esta transformación radical y, por ende, los abanderados idóneos para realizar el proyecto serían PPA.

Templo del saber
La BCEG se encuentra prominentemente localizada en la esquina de la prolongación de la Calzada de los Héroes y Calle Nueva, las cuales forman el borde poniente del Forum Cultural Guanajuato.
Este edificio contiene parte de la maravillosa colección bibliográfica del maestro y antropólogo leonés Wigberto Jiménez Moreno, autor de la descripción sobre la ciudad en la Enciclopedia de México. Cercana a ella se localizan tres espacios exteriores de gran importancia que enmarcan y proveen al edificio de una atmósfera exterior única: el Jardín de Los Laureles, el Jardín de los Tabachines, ambos ya existentes, y el denominado Patio de la Biblioteca. El acceso principal a la plaza elevada es por el costado oriente del edificio y directamente por la gran plaza que corre de Norte a Sur a lo largo del conjunto.

El arquitecto Rafael Alvarado Durán, director de la obra contratado por la Secretaría de Obras Públicas del Estado de Guanajuato, indica que una vez adquirido el terreno al Instituto Lux, se comenzó a generar un catálogo de ideas concebidas por dos cualidades del enclave: la condición privilegiada de permitir una apertura total hacia el espacio público a través de sus esquinas o caras laterales, y el hecho de no manifestar cambios de nivel de gran importancia.

Sin embargo, el reto yacía más abajo: resolver a nivel estructural las condiciones particulares de los estratos de suelo que estaban compuestos por arcillas expansivas hasta los primeros cuatro metros de profundidad. Por lo anterior, se excavó y se recurrió a la realización de zapatas aisladas que dan soporte a una estructura mixta conformada por elementos de acero y concreto.

Al percatarse del gran volumen excavado, el proyecto tuvo un cambio afortunado que liberó el estacionamiento de la visual principal. Éste, con una capacidad cercana a los 100 cajones, fue dispuesto en un subterráneo y se generaron los pasos a desnivel para acceder y salir de él.

Finalmente el proyecto bibliotecario se gestó en un edificio de tres niveles de aproximadamente 7,000 m². Las áreas públicas de mayor uso se agrupan en la planta baja, así como la biblioteca infantil, la cual tiene vista al patio de la biblioteca y acceso al patio de los niños.

Esta distribución proporciona mayor silencio en los niveles superiores en donde se localizan las salas de consulta, el centro multimedia y las oficinas administrativas, el centro de profesiones, carreras y negocios y la sala de la colección especial. La sala multiusos y la biblioteca para personas con capacidades diferentes, se localizan en la planta baja del volumen menor junto a la galería de acceso. Dentro, la galería funciona como vestíbulo de acceso y distribución que lleva al usuario directamente a un atrio central cubierto por un tragaluz de carácter lúdico, en el cual convergen los tres niveles del volumen principal.

Las circulaciones verticales del edificio se desarrollan mediante un núcleo de elevadores y a través de una escalera helicoidal de amplias dimensiones realizada con estructura metálica y forrada con placas de mármol que se localiza en la fachada Norte. Su envolvente acristalada permite obtener vistas generosas a los jardines y la percepción de actividad dentro de la biblioteca desde la Calzada de los Héroes.

Una obra mexicana
A grandes rasgos, el edificio consiste en dos volúmenes interconectados. Destaca, sin duda, la gran terraza a cubierto. Junto con la plaza elevada de la biblioteca es el elemento de mayor notoriedad de este edificio, ambos cubiertos por una pérgola a triple altura de acero esmaltado en blanco. No deja de llamar la atención la predominancia de cantera blanca en fachadas. En conversación con Obras, la arquitecta Rossana Gutiérrez, directora del proyecto por PPA, explica que la cantera fue escogida por ser un material propio del lugar y por su empleo en los edificios culturales antiguos de México. No obstante su tratamiento en obra no fue algo sencillo. Existía interés por generar una envolvente continua evitando percibir las juntas de dilatación necesarias para este tipo de materiales, por lo que fue utilizada una junta elástica logrando ejecutar la idea principal y, al mismo tiempo, otorgándole limpieza visual.

PPA asegura que este edificio es moderno y original. Fue concebido para captar el espíritu de la ciudad de León: se llevó de los atrios cerrados hacia los espacios abiertos. Comenta Didi: “La intención que teníamos era que eventualmente la biblioteca alojara algunas obras de arte. La escultura de Ana Quiroz y otras creaciones artísticas que se añadieron a la biblioteca fueron concursadas entre artistas locales y fueron instaladas después. Nos parece que las que se colocaron son muy aceptables”.

Hoy México recibe la primera obra de la familia Pei reivindicando una propuesta no realizada de I. M. Pei, quien proyectó alguna vez un edificio corporativo para el empresario Alberto Bailleres. La BCEG es parte del inicio de la segunda década de vida de Pei Partnership Architects, quienes actualmente desarrollan gran variedad de proyectos en diversas partes del mundo, incluyendo Estados Unidos, Dubai y China. La ejecución de numerosos edificios y planes maestros ha permitido que la oficina llegue a un volumen de proyectos de más de 1.2 millones de metros cuadrados de extensión, dentro de los cuales es notable el uso de los más avanzados estándares de tecnología.

Legado de la prolífica dinastía Pei, este recinto es un ejemplo sobresaliente del empeño de los leoneses por traer a tierra propia arquitectura de altos vuelos. Basta de edificios para salir del paso, impersonales y con sello gubernamental. Ahora, lo institucional, lo público ya compite de lleno con los exclusivos espacios comerciales, turísticos y corporativos. Si bien tenemos a notables arquitectos nacionales, la buena arquitectura es universal y siempre trae un respiro refrescante. Bienvenidos Pei Partnership Architects. La cultura en México recupera su sitio.

Ahora ve
No te pierdas