Carácter felino y elegancia sobria

La tienda y sala de trofeos de los Pumas es un nuevo espacio emblemático que se erige en CU
Marcos G. Betanzos Correa

Ubicada en el estacionamiento de Actividades Deportivas, detrás del Estadio Olímpico Universitario, en la Ciudad de México, la nueva tienda y sala de trofeos del Club Deportivo Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se ha convertido en un icono arquitectónico que, a pesar de su escala física, no se opaca ante la monumentalidad del estadio. Al conjunto arquitectónico de Ciudad Universitaria se le ha sumado un nuevo y digno representante de la arquitectura contemporánea que mantiene como principal filosofía evocativa la sentencia que reza: “Menos es más”.

La idea original —del Patronato del equipo— surge de la búsqueda de un espacio emblemático donde convergieran los aficionados, pero que al mismo tiempo vinculara al público general que asiste habitualmente a presenciar los partidos del equipo universitario.

Su ubicación es estratégica al situarse a unos pasos de los accesos al estadio estadio  —al poniente del mismo— muy cerca de la avenida Insurgentes Sur. El arquitecto Felipe Leal, autor del proyecto, afirma que el resultado conseguido a manera de pabellón, bien podría haber sido ubicado en cualquier otro lugar, ya que la intervención constructiva en el emplazamiento asignado fue mínima.

En este conjunto —donde la transparencia y la opacidad son elementos jerárquicos—, la utilización de formas geométricas puras y la disposición de ellas resulta de fácil lectura y de una sencillez extraordinaria. El proyecto es un ejemplo de sobriedad y de correcta traducción del contexto en los aspectos conceptual y constructivo, ya que al ubicar los accesos, almacenes y zona de servicios, se emplearon de forma pragmática los taludes de piedra volcánica existentes o habilitados, suspendiendo el volumen 1.45 metros.

El edificio está configurado en dos cuerpos (conectados por un puente de cristal esmerilado) claramente definidos y diferenciados en sus respectivos aspectos simbólico-funcionales: un prisma rectangular con directrices horizontales alberga la tienda de artículos promocionales y una pequeña área de mesas a manera de cafetería, mientras que en contrapunto y equilibrando la composición de volúmenes, un cilindro de mayor escala con tendencia vertical abriga la Sala de Trofeos de los Pumas de la UNAM.

Felipe Leal comenta para Obras que este es un proyecto en el que se hace un homenaje a diversos emblemas del espíritu universitario, entre ellos al Estadio Olímpico, del cual retomaron uno de sus elementos arquitectónicos más importantes, el palomar, para conceptualizar el carácter formal que buscaban en el proyecto… “También estamos rindiendo un homenaje contemporáneo a la arquitectura de los años 50, que adquirió gran esplendor en esta zona de la Ciudad de México; de ahí el uso del concreto y el cristal”.

La fachada poniente de la tienda presenta una cara totalmente negada al sol donde es posible visualizar la manufactura del concreto como materia prima envolvente en los muros y la losa, ambos de 20 cm de espesor. En ésta se ubica el acceso principal —resuelto a través de una rampa de concreto de 21 m de longitud que descansa en un vestíbulo de 2.5 x 2 m—, enfatizado por una esclusa metálica color negro rotada 60° respecto del muro exterior.

El interior destaca por la conexión visual que tiene la fachada oriente con el estadio, el edificio de Rectoría y la Biblioteca Central del campus. La efectiva renuncia a la ornamentación, la sencilla configuración en color blanco de falsos plafones y mobiliario, y la presencia discreta de sólo dos muros de concreto armado en la zona de exhibición, privilegia indudablemente la claridad visual y el contacto directo con los productos ofrecidos.

En el extremo oriente de la caja se localizan los cuatro vestidores y los accesos a los almacenes, mientras que el pasillo poniente conduce al recinto donde se localiza la Sala de Trofeos. Con poco más de 7 m de altura y aplanado finamente con yeso en su interior, este espacio es iluminado cenitalmente y dispone de diversos perfiles metálicos empotrados al concreto que soportan los trofeos, fotos históricas, reconocimientos y medallas obtenidas por el club a lo largo de más de 50 años.

El presidente del Patronato del Club Universidad, el ingeniero Víctor Manuel Mahbub, comentó que este recinto salvaguarda una parte muy importante de la historia que ha construido el equipo: “Estos trofeos son motivo de orgullo para toda la familia universitaria”.

Felipe Leal resalta, entre otros, la participación del Ing. Carlos Arroyo, quien resolvió aspectos estructurales durante el proceso de construcción.

Hoy, sin escenografías ni alardes fantásticos, la nueva tienda Puma comineza a ser identificada como el escaparate luminoso nocturno y la discreta construcción diurna que homenajea el ambiente universitario y protege parte de su historia.

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