La madera, opción real para construir

La industrialización y uso de la madera para la construcción presentan un enorme rezago en Méxi
AHEC busca competir contra los materiales tradicionales en n  (Foto: )
Marcos G. Betanzos Correa

Ahora que urge establecer compromisos con la preservación del medio ambiente, la madera tiene una segunda oportunidad en la arquitectura contemporánea, luego de que a partir de la Revolución Industrial su uso se vio prácticamente relegado a aplicaciones ornamentales y de interiorismo.

Aprovechando esta oportunidad, el Consejo Exportador de Maderas Duras Americanas (AHEC, por sus siglas en inglés) pretende motivar a los sectores público y privado involucrados en la construcción y el diseño, a explotar las cualidades y los alcances estructurales, estéticos, ambientales y plásticos de las maderas duras americanas. Luis Zertuche, director del organismo en Latinoamérica, opina que es importante darse cuenta que su uso puede detonar beneficios comerciales a gran escala y subraya: “Lo primero que debe hacerse respecto al tema es liberarlo de todos los mitos existentes respecto a su producción e impacto ecológico”.

Michael S. Snow, director ejecutivo del AHEC, considera que la madera es uno de los recursos renovables de menor consumo energético en su proceso de industrialización, al tiempo que funciona como un eficiente “almacén activo” de carbono, y que actualmente manifiesta un fenómeno controlado en donde el crecimiento de reservas boscosas es mayor que el aprovechamiento de las mismas. Esto es posible al aplicar diversos criterios para lograr una gestión forestal sostenible.

En cuanto a legislación se refiere, Snow reconoce que aún hay países que deben actuar rápidamente en mejorar sus leyes sobre la tala de este material y sus procedimientos de industrialización. Y pone como ejemplo a Estados Unidos (principal productor de madera aserrada de frondosas, con un registro de ventas por más de 1,200 millones de dólares en 2006 según el Global Trade Atlas), cuya industria diversificada produce y exporta chapa, triplay, puertas, duelas, molduras, etc., a pesar de que el 90% de sus utilidades todavía corresponde al consumo del mercado interno. Sin embargo, sus exportaciones se han incrementado de manera sustancial en los últimos cinco años, por lo que hoy representa el 24% de la producción mundial de este recurso.

El que a buen árbol se arrima...
Los aserraderos estadounidenses dejaron de ser pequeñas empresas familiares para convertirse en grandes cuerpos empresariales especializados que, manteniendo como objetivo principal la comercialización y difusión de sus productos, vincularon estos objetivos con la sustentabilidad y la preservación del medio ambiente.

Obras tuvo la oportunidad de visitar las instalaciones de Weaber Inc. Co., en Lebanon, Pennsylvania, donde observó las exigencias y requerimientos aplicados en el control de la producción y procesos involucrados en la selección de la madera, su transportación, almacenamiento, corte, y aprovechamiento de los residuos con fines de reciclaje, transformación y venta. Esto último ha convertido a Weaber en uno de los mayores vendedores de madera dura en Estados Unidos con una producción anual de 50 millones de pies tablón (p/T ) —o board-foot, que en sistema inglés es el volumen de un prisma de 12” x 12” x 1”, equivalente a 0.00236 m³— y ha sido merecedor del Certificado Internacional Iniciativa Forestal Sustentable (SFI por sus siglas en inglés) que otorga la NSF International Strategic Registrations, Ltd.

Para ser más competitivos, los aserraderos buscan tener la maquinaria más precisa y avanzada tecnológicamente que les permite minimizar los desperdicios.

Diversas máquinas trasportan los troncos de madera para ubicarlos en un escáner tridimensional que determina los sectores de corte longitudinal, con lo que las piezas resultantes respetan la modulación requerida para el producto especificado; estos sistemas computarizados son de origen europeo y su costo ronda las decenas de millones de dólares, dependiendo de sus características particulares.

Debido a ello, AHEC apoya las  grandes inversiones que realizan las empresas y el gobierno, fungiendo como enlace con arquitectos, diseñadores, especificadores, estudiantes y usuarios para dotarlos de la información necesaria respecto a cada una de las especies y sus características detalladas. De hecho, existe una gran variedad, dentro de la cual destacan el maple duro, almez, tilo, fresno, nogal, sauce, entre otros.En opinión de Zertuche, estas especies no deben limitarse exclusivamente a usos ornamentales ya que poseen cualidades únicas como color y resistencia, por lo que pueden ser empleadas para construir elementos estructurales, acabados, muebles y trabajos de ebanistería.

Y nos falta…
Ernesto Gómez, subdirector general técnico del Infonavit, considera que en el caso específico de la vivienda mexicana hay mucho por hacer y es precisamente por ello,  que él oberva un gran potencial para esta industria.

En nuestro país la vivienda de madera se encuentra en fase experimental ya que nuestra población no confía en el empleo de este recurso —por cuestiones culturales más que por aspectos físicos— y la industria no ha mostrado fortaleza suficiente para competir con la vivienda de concreto.

Esto lo explicó al plantear el objetivo que persiguió el Tercer Concurso de Vivienda con Madera convocado (ver Obras 414, junio 2007) y recientemente premiado por su organismo, la Comisión Nacional Forestal (Conafor), el Consejo Nacional de la Madera en la Construcción, AC (Comaco), y la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), entre otros, y agregó que a pesar de las posibilidades que tendría el país para implantar el uso a mayor escala de este material en la construcción, aún no se ha conseguido la demanda necesaria para que esta industria prospere.

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