Paneles de fácil armado

El sistema constructivo permite disminuir la capacitación, el tiempo de obra y la inversión
Con herramienta básica, un bastidor estructural se arma para  (Foto: )
Luz Adriana Santacruz Carrillo

Una nueva propuesta para realizar ampliaciones a construcciones existentes es la de la empresa Paneles de Concreto Ligero, SA de CV. Se trata de una opción fácil de armar, al grado de que puede considerarse como un sistema de autoconstrucción que se ensambla como si fuera un rompecabezas.

No utiliza mortero, tabiques, cimbras, acero de refuerzo ni mano de obra especializada, y a diferencia de otras compañías que ofrecen métodos para la autoconstrucción, Paneles de Concreto Ligero comercializa un procedimiento con paredes divisorias inteligentes y muropaneles más ligeros.

El ingeniero Federico Gutiérrez, fundador y director de esta empresa, pretende atacar el mercado de la ampliación y construcción de habitaciones que se requieran tanto en viviendas de interés social como en residencias en general, por medio de materiales livianos.

“Una de las trabas que ponen los dueños de esas casas es que no quieren que el material pese, no quieren que haya un albañil eterno y no quieren que les cueste mucho. Nosotros sólo embarcamos un paquete con los paneles, la estructura, tanto del techo como de las paredes, y los accesorios (tornillería, junteadores)”, explica Gutiérrez durante la plática sostenida con Obras.

Albañiles en media hora
Entre las ventajas que Gutiérrez señala, le concede mayor prioridad a la ligereza de sus muros, con un peso volumétrico de 800 kg/m3 en vez de los 2,200 kg/m3 que pesa el concreto.

En segundo lugar, viene en forma de paneles moldeados con precisión, que miden 1.20 m de largo por 60 cm de ancho y en espesor de 5 o 10 cm. Otra es el tiempo. El ingeniero comenta que en media hora enseñan cómo se arma una casa, y una vez con las bases, los propietarios construyen en dos días cuando mucho.

“¿Cuál es la idea de esto? Que la gente no cargue más del peso de un bulto de cemento. Un panel que cubre tres cuartos de metro cuadrado de construcción pesa menos de 30 kg, por lo que cualquier persona lo puede manejar. Con eso formamos un sistema constructivo que es preciso”, asegura su inventor.

La estructura para los muros viene en secciones y la del techo es igual. El bastidor lleva orificios para permitir el ensamblaje con remaches expansivos. La estructura de una recámara debe hacerse en 20 minutos con dos personas y a veces una sola. “Les damos un martillo y les decimos cómo ensamblar”. La capacitación es muy simple, nos damos el lujo de decir: si no te capacito en media hora no me compres”, apuesta Gutiérrez.

Posteriormente viene la colocación de los paneles. Éstos se montan en la guía inferior y se enderezan. La estructura tiene dos orificios; se insertan dos clavos y entre los clavos se aplica el junteador. La puerta ya viene con contramarco, por lo que no es necesario adquirirlo por separado.

“Además, —agrega— toda la estructura está compuesta por tubulares comerciales que cualquiera puede comprar. Todo el paquete se manda en forma de kit para armar”.

Una vez ensamblados, se forran todos los paneles, se juntea y el procedimiento se repite en el techo, que es del mismo material. El sistema es acústico, evitando en gran medida la transmisión del sonido y además es térmico. “Todo mundo en México habla de térmico pero nunca lo prueba. Nosotros sí los probamos. La cantidad de calor que este material deja pasar es más o menos la quinta parte de lo que deja pasar el concreto tradicional. Estoy hablando de un factor de entre 2.8 y 2.9 contra 13 BTU/h. Nuestro sistema tiene la ventaja de que en forma total y absolutamente práctica se puede cambiar de lugar. Entonces los jóvenes eventualmente compran un terrenito y este cuarto se lo pueden llevar [de donde viven] y lo pueden seguir ampliando porque es modular”, explica.

Y es precisamente este el nicho que más ataca esta empresa que ya cuenta con seis años en el mercado. Las extensiones habitacionales no sólo se aplican para las viviendas comunes sino también en la ampliación de albergues y otros espacios.

En el ojo del desastre
Pero al ser una autoconstrucción fabricada con materiales ligeros, podría poner en riesgo la vida de sus habitantes ante la presencia de los fenómenos naturales tales como huracanes, deslaves, lluvias y temblores, entre otros. Gutiérrez defiende su sistema y asegura que puede soportar esto y mucho más. “Durante un huracán podemos aguantar más de 120 km/h.

En cuanto a sismos, desarrollamos es una estructura basada en marcos; con éstos y con el adhesivo que tenemos para hacer las paredes, se forma una estructura monolítica. Somos antisísmicos. La estructura que diseñamos carga el techo, por ende las paredes son sólo divisorias. Ésa es otra de las fortalezas que da la combinación de la estructura, no tanto el panel en sí. Otra característica es la incombustibilidad. Los materiales son totalmente inertes”, explica el director de Paneles Ligeros.

Este sistema fue basado en uno análogo que se maneja en Estados Unidos. En éste se coloca una tabla exterior que se llama siding; una interior, que es de tabla de yeso y una estructura o alma de madera rellena con aislante.
Sin embargo, el sistema del mexicano es de invención propia y se encuentra patentado desde hace cinco años.

En costos se considera económico ya que argumenta que sus precios son aproximadamente del 50% del costo tradicional. “Lo que en el mercado anda por los 3,000 pesos por metro cuadrado para arriba, en igualdad de circunstancias nosotros no llegamos a 1,800 pesos. Es más, si lo hacen las personas que lo adquieren son menos de 1,500 pesos por metro cuadrado”, calcula.

Una casa de dos recámaras, sin muebles de baño ni de cocina y sin acabados, Paneles de Concreto Ligero vende el kit en alrededor de 70 mil pesos. Por su parte, el armado no rebasa los 20 mil pesos.

Por la verde
Y ahora que se habla tanto de vivienda sustentable, Gutiérrez asegura que sus productos también son ecológicos. “Ahorramos mucha energía porque hacemos mezcla mecánica y se cuelan los paneles y ahí no se aplica calor sino que se agrega un acelerador que produce el calor necesario”. En segundo lugar, dice que cuando el cliente los recibe no tiene que gastar en energías adicionales como la eléctrica para el armado. “Hicimos casas de madera reciclada con todas las tarimas que se ocuparon para los moldes de los paneles. Ahora estamos empezando con materiales vírgenes, pero si nos llevan a las costas podemos experimentar con lo que hay allá”.

Paneles de Concreto Ligero ha hecho obras en el Distrito Federal, Chalco, Atoyac, Uruapan, Chilpancingo, Cuernavaca, Toluca, Morelia y Oaxaca. “No sabemos si tener una asociación o franquicia. Estas unidades de producción son muy simples, las operan tres personas que pueden hacer mil placas al mes. Podemos poner una planta donde llegue el cemento. Nuestro plan es ceñirnos a lo que sabemos hacer bien. Somos desarrolladores, podemos entregar producto que satisfaga al mercado pero no es nuestro fuerte la comercialización. Si hubiera manera de encontrar a alguien con una red de distribución o que pudiéramos hacerlo con compañías constructoras con mucho gusto nos asociamos”, agrega.

Panel por panel
Aunque han tenido acercamientos con Conacyt no se ha concretado nada para conseguir apoyos para el desarrollo continuo del sistema.

Dentro de sus planes a mediano plazo está atacar el mercado de las instalaciones y dar más presencia a la construcción de albergues.

“Estamos viendo con el Instituto de Vivienda del DF (INVI), la posibilidad de colocar nuestro producto en los albergues y en su Programa de Mejoramiento de Vivienda. México es un país de paredes pero no de techos porque para techar hay dos alternativas: la lámina de asbesto, de metal o de cartón que son ligeras, o bien la losa de concreto, la cual es muy pesada. Nosotros estamos en medio de las dos”, señala.

“No somos un techo flaco, somos un techo ligero o una lámina reforzada. Éste es otro mercadote de México. Nuestro plan es explorar todo eso. Queremos que las autoridades nos den la oportunidad de presentar lo que hacemos con esa idea de ayudar a la gente que menos tiene. Y que los industriales vean que es otra alternativa, que la prueben”, finaliza.

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