Ponen la primera piedra

La inversión fija en la industria de la construcción fue pobre durante el 2007.
La inflación en los costos de la construcción aumentó prácti  (Foto: )
Carlos Alberto González*

Con el comienzo de una nueva administración federal en 2007, las promesas gubernamentales de impulsar al sector de la construcción como eje del crecimiento económico de nuestro país generaron un gran optimismo para las empresas relacionadas de manera directa o indirecta.

Si bien el comienzo resultó lento en 2007 —justificado por el cambio en los altos mandos—, las expectativas de mayores inversiones derivado de la aprobación de reformas estructurales han mantenido altas las esperanzas de mayor inversión desde entonces.

El año pasado, el Gobierno estimó una inversión durante este sexenio del 250,000 millones de dólares (mdd) en infraestructura. Uno de los sectores que se deberán ver más beneficiados por la aprobación de las reformas es el de infraestructura, no sólo por la mayor cantidad de recursos que serán destinados al sector, sino por la falta de proyectos en el pasado, el retraso en algunas licitaciones y la enorme necesidad y urgencia de obras importantes para mantener la competitividad del país a nivel internacional. El valor total de la construcción que se realizó en el 2007, según datos del INEGI, ascendió a 207,507 millones de pesos (mdp). La mayor inversión (52.8%) se canalizó a la edificación de casas y edificios básicamente, y en segundo lugar a las vías de transporte (18.3%). Los estados que captaron la mayor inversión —del valor total de la construcción— fueron el Distrito Federal (27.8%); Nuevo León (13%); Jalisco (6.0%) y Campeche (4.7%).

La inflación en los costos de la construcción, según el Índice de Precios al Constructor del Banco de México, aumentó prácticamente 3% en 2007, mientras que la Inversión Fija Bruta del país se elevó 6.7%, como consecuencia del crecimiento de 10.3% en la inversión en maquinaria y equipo, y del 2% en la inversión en construcción. Estas cifras dan constancia de la pobre inversión fija que realiza el país —máxime que buena parte es inversión extranjera— particularmente en la construcción.

La industria cementera, de acuerdo con la Cámara Nacional de Cemento, ha tenido una inversión de 2,500 mdd en los últimos seis años. (12% se ha destinado exclusivamente a proyectos ambientales) y el consumo anual de cemento en 2007 fue de 36.6 millones de toneladas (mdt) y el consumo anual per cápita fue de 337 kg.

La producción de cemento se ubicó en 38.8 mdt y la capacidad anual de producción de la industria fue de 51 mdt. En el 2007 México contaba con 32 plantas y poco más de 30,000 puntos de venta.

Oportunidades en infraestructura
En el 2007 sólo el 24% de la red federal carretera nacional se encontraba en buenas condiciones, 54% tenía un estado aceptable y 22% operaba de manera deficiente. En consecuencia, presenta altos costos tanto para los usuarios como para los trabajos de mantenimiento, pero al mismo tiempo representa una buena oportunidad para las empresas del sector.

Las empresas relacionadas con el sector infraestructura que se vieron beneficiadas durante 2007 y que lograron aprovechar exitosamente las oportunidades presentadas, por su crecimiento en Ventas y EBITDA, fueron Grupo Mexicano de Desarrollo (GMD), Ideal (Impulsora del Desarrollo y Empleo de América Latina) y Grupo Cementos de Chihuahua (GCC).

Las Ventas y el EBITDA de GMD crecieron ese año 21% y 76.7% respectivamente. Se asociaron con Techint para construir y operar una terminal especializada en minerales a granel y productos derivados del acero. El mercado reconoció el valor de la acción, reflejándose en un incremento en su precio de 51.6% en ese periodo.

Ideal creció 23.5% en Ventas y 40.8% en EBITDA. La empresa se vio favorecida, entre otros proyectos, con la adquisición de negocios en Centroamérica y su participación en Panamá, donde ganó dos concesiones para la generación, transmisión y venta de energía. Además, en este periodo agregó a su portafolio importantes proyectos como el Libramiento Nororiente de Toluca Ruta de la Independencia Bicentenario.

En 2007, las Ventas de GCC crecieron 16.8% y su EBITDA 16.4%. Sus buenos resultados se vieron reflejados en un incremento en el precio de su acción del 32.6%.

Sigue el apoyo gubernamental en vivienda
En 2007 se dieron las bases para un apoyo gubernamental de mayor plazo. El presidente Felipe Calderón habló sobre una política sólida de construcción a largo plazo, promoción de conjuntos habitacionales sustentables e incrementos a la inversión pública y privada para mejorar la infraestructura.

Las empresas que destacaron por su buen desempeño operativo fueron Urbi y Homex. La primera presentó un crecimiento en Ventas y EBITDA de 27.3% y 16.8% respectivamente durante el 2007. Urbi en conjunto con Cemex anunció el desarrollo de productos sustentables, como el Homocreto, para mejorar el desempeño de las viviendas y satisfacer necesidades sociales y ambientales de sus usuarios; el Concreto de Resistencia Acelerada (CRA), el Concreto para la Construcción Acelerada de Vivienda (CCAV), así como el Concreto Inyectado y Mortero Estabilizado. Urbi también se benefició del inicio del programa “Ésta es tu casa” que otorga un subsidio de hasta 52,758 pesos para comprar una vivienda nueva.

En noviembre de 2007 colocaron aproximadamente 80 millones de acciones y captaron 2,985 mdp, lo que les permitirá duplicar su tamaño en los siguientes cinco años. Homex en 2007 presentó incrementos en Ventas y EBITDA del 25.2% y 21.9% respectivamente gracias al inicio de operaciones en nuevas ciudades como Ensenada, en Baja Calfornia, y Torreón, en Coahuila.

Los retos
De acuerdo con el Banco Mundial, América Latina requiere inversiones anuales de por lo menos 3% del PIB (frente al promedio de 1.5% actual) para satisfacer las necesidades de infraestructura que se requiere para los próximos años y no perder más competitividad frente a otras regiones.

La inestabilidad financiera de la década anterior explican el rezago existente (ocupando México el lugar 64 en competitividad de 125); sin embargo, a pesar de la coyuntura actual de incertidumbre y volatilidad provocada por factores externos, las condiciones locales permiten pensar en el desarrollo del sector.

La meta del gobierno actual es que para 2030, México se ubique en el 20% de los países mejor evaluados de acuerdo con el índice de competitividad de la infraestructura que elabora el Foro Económico Mundial, y para ello, en 2012, México debe convertirse en uno de los líderes de América Latina por la cobertura y calidad de su infraestructura. Es por esto que en los próximos meses será necesaria la licitación de proyectos de diferentes tipos para que puedan ejecutarse a la brevedad.

*Carlos A. González es subdirector de Análisis y Estrategia bursátil de IXE Grupo Financiero.

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