Todo cambia en la construcción

Todo en este mundo cambia, y está vez le tocó vivirlo a la industria nacional de la construcció
100 Constructoras más importantes de México.

Las fuertes lluvias, la falta de licencias y las reformas pendientes se interpusieron entre las metas y los resultados de las principales empresas de vivienda del país.

El alza en los precios internacionales de las principales materias primas para la industria de la construcción, como el acero, el cemento y la energía (petróleo y gas natural), así como el nerviosismo entre los inversionistas y la volatilidad que esto generó en los mercados financieros internacionales a raíz de la crisis hipotecaria en los Estados Unidos también golpearon los resultados del 2007.

Asimismo, el gobierno mexicano contribuyó, siendo causa y efecto. Durante el 2007 la construcción en el país creció 2.14%, muy por debajo del 7.22% que en 2006 y por debajo del crecimiento del PIB, el resultado más bajo para esta industria desde 2001. Y si bien en 2007 el Infonavit contribuyó con 458,000 créditos a la vivienda, 8.8% más que en 2006, estuvo 8.2% por debajo de su meta, que ese año fue de 500,000 financiamientos.

La explicación que dio el Instituto fue que no tuvo suficiente oferta de vivienda económica para financiar más hipotecas.

Las empresas de vivienda en México fueron víctimas de la crisis económica que desató el colapso del mercado de hipotecas de alto riesgo (subprime) en Estados Unidos a pesar de que la dinámica del sector entre ambos países es totalmente diferente. El impacto no se reflejó en sus ventas, sino en el comportamiento de sus acciones en la Bolsa de Valores. El nerviosismo y la incertidumbre de cuán bajo podría llegar la crisis le dio números negativos que no se repetían desde el atentado a las Torres Gemelas.

La acción de Geo cayó más de 40% pero aumentó 20% sus ventas y redujo en sólo 3.1% sus utilidades, y ya diseña su estrategia de recuperación; la de Homex perdió más de 16% en ese periodo pero su utilidad avanzó 77%; ARA cerró con un precio 45% menor al del cierre de 2006 a pesar de mantener sus utilidades; Sare y Urbi cerraron el año con un precio de sus acciones muy similar al precio con el que abrieron.

Para Geo el tercer trimestre del 2007 fue el peor de todos. Primero se vio obligada a confesar al mercado que no alcanzaría los objetivos de negocio que se había planteado a principios de año, pues las lluvias habían retrasado su calendario de entregas. Luego dejó de llover, pero los buenos resultados que supuestamente se habían retrasado no llegaron.

ARA fue otro caso. No pudo destrabar los retrasos en las licencias y permisos de construcción, lo que resultó en desarrollos parados y también mantuvieron sus resultados muy por debajo del potencial.

Las deficiencias regulatorias, los onerosos trámites locales y la falta de transparencia de más de una administración siguen siendo una amenaza para su plan de crecimiento.

Analistas de diferentes grupos financieros coinciden en que la industria de la vivienda nacional está viviendo un momento de cambios y esto se está reflejando en las cotizaciones bursátiles que tuvieron las principales empresas del sector durante 2007. El Índice Hábita, elaborado por Ixe Casa de Bolsa, muestra una caída de 30%, mientras el principal indicador de la Bolsa Mexicana de Valores creció 3.78% en el 2007.

El epicentro de todos estos cambios fue la crisis subprime, que sumada a los altos precios de los commodities, provocaron una ‘estanflación’ o estancamiento con inflación.

El problema es que la ‘estanflación’ aplicada a economías como la mexicana es que éstas aumentan su riesgo, con lo cual los créditos para las empresas se encarecen y ponen en dificultades a compañías sobreendeudadas.

Los retos del 2008
Mientras la crisis en Estados Unidos continúe existen riesgos asociados que podrían repercutir de manera indirecta en el sector vivienda en México. Donde más habrá presión será en el sector de construcción de vivienda en las regiones de maquiladoras y en zonas turísticas. Se prevén menos ventas, por la caída en las exportaciones y, por consecuencia, menos empleo.

Sin embargo, el optimismo se mantiene gracias al profundo déficit prevaleciente en vivienda, las menores tasas de interés y el persistente apoyo gubernamental a este sector (1.2 millones de créditos para 2008).

El desempeño del ultimo trienio es ahora el que cimenta las expectativas del negocio futuro, que correrá por dos grandes vectores, dicen analistas. Uno, mayor demanda con mejor fondeo. Y dos, una mayor consolidación y el inicio de la etapa final de la profesionalización y modernización del management.

Allí está Urbi, la más reconocida por sus capacidades financieras, preparando el músculo para atacar el segmento medio residencial, o Geo, que fue con la norteña la compañía con mayor crecimiento de ganancias en 2006, con capital, precisión operativa y diversificación en todo el país, entregada de pleno a quitar grasa incorporando un ERP a la gestión. Y Homex, la desafiante, una de las primeras empresas en incorporar capital internacional a su accionariado y hallar en el grueso mercado de capitales nacional la clave en el financiamiento de las constructoras desde 2004-2005.

Todas ellas tienen un menú similar para el próximo bienio, que según analistas estará marcado por fuertes inversiones para crecer orgánica e inorgánicamente buscando consolidar el mercado para reducir costos y elevar utilidades. Las compraventas y alianzas, entonces, comenzarán a correr en los próximos meses.

En la parte de infraestructura las expectativas de crecimiento se mantienen desde que el Gobierno Federal anunció el plan de obras para el sexenio (225,000 mdd entre inversión pública y privada), y destacaron fuertes inversiones en la red carretera federal, en aeropuertos, ferrocarriles, trenes, puertos y telecomunicaciones.

El impacto de estas acciones hacía prever para el sector de comunicaciones y transportes un crecimiento de 9% este año, y que las inversiones pasarían de representar 9.5% de la economía a 15%.

Pero el año se lo llevó ICA, que ganó la construcción de la hidroeléctrica La Yesca, para la Comisión Federal de Electricidad. Este negocio le significará ventas por casi 800 mdd.

El mercado le reconoció este esfuerzo e impulsó el precio de su acción casi 80% durante el año. Pinfra fue otro de los jugadores que más ganó. El precio de la acción de esta empresa, antes Tribasa, subió casi 90% gracias a los proyectos y concesiones que obtuvo durante 2007, como la operación y mantenimiento de un tramo carretero en los límites de Michoacán y el Estado de México.
El 2007 fue un buen año para la constructoras de menor tamaño pues aunque sus resultados financieros fueron moderado lograron crecimiento de más del 100%, entre ellas Grupo CODYASA en el Distrito Federal y la regiomontana Costrucciones Permell —ver el ranking de Obras.

Entre los que se quedaron en la orilla están Carlos Slim y sus firmas CICSA e IDEAL, cuyas cotizaciones casi no se movieron en el año.

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