Una saludable piel gris

¿Quién no ha querido inventar el sistema perfecto para construir: económico, limpio, integrales
Alain Prieto

Aunque la panacea de la construcción no ha sido inventada, los métodos de producción en masa para la vivienda se han perfeccionado de una manera tangible y rentable. Una muestra reciente de ello es el sistema constructivo para muros denominado Muro R que describimos a continuación.

El director general de la empresa, Ing. José Ramón González Arvizu, inventor del sistema y poseedor de las patentes, explica a Obras que el desarrollo de Muro R inició en el 2000. Con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y el aval de instituciones como la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), han sido evaluados y validados mediante pruebas de esfuerzos que cumplen con la normatividad para estructuras de concreto. El director de Mercadotecnia de la empresa, Lic. José Antonio Armendáriz refiere que apenas en octubre de 2006, en ExpoCIHAC, presentaron el concepto.

A la compañía, afirma José Ramón González, “no le interesa la generación de capital para tener un beneficio comercial efímero”, sino que pretende que la responsabilidad social sea un puntal desde sus comienzos. Por ello han establecido las bases para apoyar a comunidades necesitadas de vivienda, escuelas y clínicas rurales, que puedan gozar de las ventajas de construir con un sistema rápido y confiable.

Ingenio a toda prueba
Con tecnología y capital 100% mexicanos, estos empresarios conocen a fondo las técnicas tradicionales, lo que les permite enfrentar comparativamente su innovador “Lego” —como suele denominarlo el propio Ing. González— ante procedimientos clásicos de mampostería, paneles de poliestireno con concreto lanzado como el Panel-W y otros como Royal Building, que basa su propuesta en celdas de PVC rellenas de concreto.

En términos generales, el Muro R es un bastidor autoportante conformado por perfiles perforados de acero galvanizado y dos caras aparentes o cimbra-tapas de concreto aligerado con poliestireno, que forman un emparedado hueco.

Las tapas se unen a estos perfiles por medio de tornillos con punta de broca. Para desplantarse, se dejan puntas de varilla ahogadas en la cimentación (sea desde losa o contratrabe), a las cuales se les da continuidad mediante el traslape reglamentario con varillas verticales de 3/8”. A continuación se coloca el acero horizontal a través de las oquedades de los perfiles; para reforzar las esquinas se amarran escuadras cumpliendo con la longitud de traslape de acuerdo a las Normas Técnicas Complementarias para diseño y construcción de estructuras de concreto. El peso del bastidor antes del colado es de 92 kg por metro lineal.

El espesor terminado es de 14 cm, llevando un alma de 10 cm de concreto armado donde las canaletas galvanizadas y las instalaciones quedan ahogadas, y 2 cm de espesor por ambas caras de la cimbra-tapa aparente. La consistencia de las tapas permite penetrarlas con alcayatas y clavos para colgar objetos livianos. Desde luego, admite la fijación de elementos mayores taqueteados y atornillados con broca para concreto.

Las piezas son realizadas a la medida desde fábrica y pueden montarse con una capacitación mínima de acuerdo con un plano detallado de despiece, donde las partes están identificadas mediante clave. Los vanos para puertas y ventanas simplemente se dejan libres para su instalación posterior. La flexibilidad del sistema prevé la modu­lación de casas tipo —reduciendo costos ampliamente— o, si se prefiere, puede crearse la cimbra para una residencia bajo diseño especial.

Para sujetar las instalaciones a las varillas puede utilizarse alambre recocido. Antes del colado, teniendo el bastidor desnudo, las preparaciones para las salidas quedan presentadas por atrás y resulta sencillo perforar la tapa frontal.

Debido al empuje del concreto durante el colado, fue diseñado un mecanismo de troquelamiento recuperable a base de pernos roscados de ¼” que pasan de lado a lado a través de orificios de fábrica. Éstos se aseguran topando sus puntas contra placas que van insertas en un riel horizontal, mientras que las cabezas se presionan con mariposa de cuerda contra un tubular situado en la cara opuesta. Aproximadamente son requeridas siete filas de pernos para el panel de 2.44 m y son tan fáciles de instalar como de retirar. El vibrado se realiza con maza de plástico golpeando el muro por fuera.

Dermis camaleónica
Las tapas actúan como cimbra perdible, siendo molde y acabado al mismo tiempo. Por dentro llevan una malla que se adhiere al colado casi monolíticamente, mientras que por fuera su aspecto resulta sumamente aceptable.

Las juntas entre piezas se calafatean con mortero cemento-arena y se cubren con cinta de fibra de vidrio.

La entrecalle se rellena para enrasar al paño evitando que la junta se marque por el “efecto radiografía”, característico en los paneles de yeso.

En interiores, pueden aplicarse únicamente sellador y pintura adquiriéndose la textura del yeso, y los exteriores pueden recubrirse con pasta fina de cemento.

Otros acabados como mármol, cantera o lambrines de cualquier material, son de fácil colocación.

La limpieza casi total, las propiedades térmicas y acústicas y la reducción de almacenaje por la velocidad de instalación, son factores a considerar para elegir esta cimbra.

Fortalezas y alianzas
Abatir el tiempo de obra a la cuarta parte de otras técnicas, es un beneficio muy deseable para las constructoras. El desperdicio de material no existe en tanto no se rompan piezas, ya que están fabricadas con medidas finales de obra.

El sistema también puede ocuparse para instalar muros divisorios rellenos de espuma de poliuretano bombeado y lana mineral, o simplemente dejarse vacíos colando exclusivamente castillos.

A la fecha, el desarrollo de un sistema de losa propio es el siguiente reto para la empresa. Hasta este punto, la combinación con vigueta presforzada de concreto y bovedilla de poliestireno es la más afín para el Muro R.

En breve, la compañía ingresará al programa Ángeles de Inversión de Conacyt para acceder a capital. “Además estamos en tratos con las desarrolladoras de vivienda para licenciarles plantas donde puedan producir nuestro sistema con sus propios medios”, apunta José Ramón González.

Su capacidad instalada les permite cubrir una demanda de 500 casas de 60 m2 al mes y ya se encuentran en tratos para suministrar el sistema en Huehuetoca, Estado de México, y Pachuca, Hidalgo.

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