Factoraje financiero: opción para PYMES

El fundador y Director General de Interfactura comenta las opciones de usar factoraje para PYMES; esta solución efectiva e inmediata para los problemas de liquidez permite adelantar el cobro.
compu  (Foto: Cortesía SXC)
Gerardo Ruiz Rocha

El 56.7% de las empresas mexicanas se financia a través de sus proveedores, solamente el 22.5% de estas lo hace a través de bancos, reveló el Banco de México en la más reciente publicación de su encuesta trimestral sobre financiamiento a empresas. Según este mismo reporte, las empresas que obtuvieron algún tipo de crédito lo canalizaron para capital de trabajo. Debido a los efectos negativos de la crisis económica mundial, las altas tasas de interés y el aumento de restricciones por parte de los bancos, el 73% de las empresas no recurrió a ningún crédito bancario en el 2do trimestre del 2009. Estos datos evidencian la realidad de las PYMES en México. Actualmente, los proveedores tienen que esperar 60, 90 y hasta 180 días para el pago de sus facturas por parte de sus clientes, lo que definitivamente desacelera su crecimiento e incluso pone en riesgo su sobrevivencia.  Esta problemática no es exclusiva de algún sector particular, sin embargo, industrias como la del retail hacen esperar a sus proveedores plazos de hasta 360 días para pagarles sus mercancías o servicios.

A falta de financiamiento, algunas pequeñas y medianas empresas recurren a la venta de activos, por lo que el factoraje financiero viene a representar una solución efectiva e inmediata para los problemas de liquidez de estas empresas.

Factoraje es "un tipo de servicio financiero por el cual una empresa vende o transfiere el derecho de sus cuentas por cobrar a una compañía de factoraje" ¹. Dicho en palabras comunes, es un instrumento de financiamiento a través del cual se puede adelantar el cobro de una factura. Al utilizar factoraje no se afecta el pasivo de la empresa, sino que se convierte en efectivo, a una cuenta por cobrar (la factura).

En México tradicionalmente las empresas pueden ceder facturas a través de cadenas productivas de Nafin, o acercándose a una institución financiera como un banco o una SOFOM. De hecho, Nafin espera cerrar el presente año con un monto de 121 mil millones de pesos en facturas cedidas a través de cadenas productivas. Esta operación de factoraje se realiza entre una gran empresa y sus proveedores afiliados, que en su mayoría son pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, dado que el financiamiento es a través de grandes empresas, cuando estas aplazan aún más sus días de pago, los recursos que Nafin invierte no permean a la cadena productiva, es decir, los recursos se quedan estancados en el primer nivel.

Una PYME debe de considerar varios aspectos y condiciones antes de realizar  operaciones de factoraje, por ejemplo el tiempo o plazo, y la calidad de su comprador, pues dependiendo de ello se fijará una tasa de descuento y un aforo, según el riesgo.

Son muchos los requisitos que normalmente hay que cumplir para solicitar factoraje a una institución financiera, como por ejemplo estados financieros en algunos casos auditados, actas constitutivas y poderes notariales, alta ante SHCP, declaraciones de ISR, estados de cuenta bancarios, entre otros documentos, dependiendo de la institución. Es importante mencionar que los bancos solicitan estos y otros documentos cada vez que se cede una factura o un grupo de facturas. Una de las desventajas del factoraje tradicional es que, si la empresa está interesada en volver a ceder facturas tendrá que volver a pasar por todo este proceso de evaluación por parte de los bancos. Estos trámites vuelven el acceso a factoraje un proceso muy burocrático, para obtener capital de trabajo de, por ejemplo, $5,000 pesos de una factura. Como es de todos bien sabido, el dinero más caro es el que no se tiene, y al recurrir al factoraje se incurre en costos financieros, como en cualquier otro tipo de financiamiento. Otra desventaja del factoraje tradicional es que no todas las facturas de una empresa pueden ser presentadas como garantía ante una institución financiera, pues esto depende de la calidad del comprador y de su solvencia económica.

Las opciones para hacer factoraje en México incluían hasta hace poco solamente a bancos e instituciones financieras diversas, quienes por lo general realizan un análisis crediticio previo a la firma del contrato, para conocer detalles de la situación financiera tanto del emisor de la factura como del comprador. Ahora, gracias a la tecnología, hay nuevas alternativas como el factoraje a través de medios electrónicos, el cual aporta a sus usuarios ventajas como son: la obtención de liquidez en menos de 48 horas, y a diferencia de otros tipos de factoraje, esta opción toma como garantía a la misma factura. Cualquier persona física o moral que facture electrónicamente tiene la posibilidad de accesar a capital de trabajo por medio de este tipo de factoraje, todas las facturas pueden ser cedidas, sin importar quién sea la empresa para el que se emitió esa factura. Una ventaja muy importante del factoraje electrónico, es que es "multifondeo", es decir, en cuestión de segundos, los usuarios tienen varias  opciones para la sesión de su factura, lo que les ahorra los trámites y el tiempo  que invertirían al visitar  múltiples instituciones para obtener éstas mismas cotizaciones. Además las condiciones se definen para cada factura que el usuario cede y se basan en la información específica de esa factura. Esta opción de factoraje también permite descontar facturas emitidas por una PYME hacia otra ya que, a diferencia del factoraje tradicional o cadenas productivas, no depende de que el receptor de la factura sea una gran empresa.

El factoraje electrónico representa una revolución en el mundo del financiamiento para PYMES y cada día más empresarios utilizan esta alternativa con excelentes resultados y beneficios comprobables a corto plazo para la administración de su negocio.

 

* Gerardo Ruiz Rocha es fundador y Director General de Interfactura  (www.interfactura.com), empresa líder en México en colaboración electrónica de documentos. Es considerado uno de los promotores de la factura electrónica en México como medio para aumentar la eficiencia administrativa de la empresa. En la actualidad Interfactura opera el 52% de los comprobantes fiscales digitales (CFD) que se imprimen en el país y ofrece una alternativa de financiamiento a pequeñas y grandes empresas  a través de factoraje electrónico.

gerardo.ruiz@interfactura.com

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¹  Diccionario de Finanzas, Downs-Elliot, Editorial Continental; México 2004.

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