OPINIÓN: Los votantes negros no tienen 'lavado el cerebro'

El candidato republicano Herman Cain dice que a los afroamericanos les han "lavado el cerebro" para que voten por los demócratas
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Autor: Andra Gillespie | Otra fuente: 1

Nota del editor: Andra Gillespie, profesora asociada de ciencias políticas en la Universidad de Emory, es editora del libro "Whose Black Politics? Cases in Post-Racial Black Leadership" (Routledge, 2010).

 

ATLANTA (CNN)  La afirmación de Herman Cain por cuanto a que el abrumador apoyo negro al Partido Demócrata era evidencia de que habían recibido un "lavado de cerebro", fue la última andanada en una guerra interracial de palabra sobre el estado de los políticos negros.

Desde los recientes roces del presidente Barack Obama con Noticias BET y con la asamblea congresista negra, hasta los asistentes a una conferencia de caucus que cuestionaban la conciencia racial de Cain y del representante republicano Allen West, debido a su asociación con el Partido del Té, muchos observadores a ambos lados del espectro político están tratando de averiguar qué hacer con todas las luchas internas.

¿Existe tal cosa como una agenda política negra uniforme? ¿Son el conservadurismo y el orgullo cultural negro incompatibles? ¿Los negros realmente se comportan como roedores de la política, y podrían beneficiarse de seguir la agenda republicana?

Las respuestas a estas preguntas reflejan un hecho que a menudo se pasa por alto: Ni la comunidad afroamericana ni sus políticas han sido nunca monolíticas.

La unidad abrumadora que hemos visto en el comportamiento del voto negro y la identificación del partido en los últimos 50 años oculta una sorprendente diversidad.

Por ejemplo, en el otoño de 2008, durante el apogeo de la Obamamanía, casi un 32% de los encuestados negros en un Centro Conjunto de Estudios Políticos y Estudios Económico indicaron que eran ideológicamente conservadores. En 2009, el 53% de los encuestados negros respondieron preguntas del Centro Pew sobre la raza y creían que los negros de clase media y baja compartían valores diferentes. De hecho, un robusto desacuerdo ha sido la norma, no la excepción.

Dada la historia de un acalorado debate dentro de la comunidad afroamericana, es razonable preguntarse por qué el comportamiento del voto negro no refleja esta diversidad. Cuando observamos a los negros votar por los demócratas en una elección tras otra, es fácil suponer que estos votantes tienen que estar mal informados o actúan irreflexivamente. Sin embargo, muchos factores contribuyen al voto en la elección y a la identificación partidista.

El comportamiento político afroamericano está determinado por una combinación de factores, muchos de los cuales se basan en la experiencia histórica de los negros en este país.

Para empezar, el conservadurismo negro no se correlaciona necesariamente con una creencia en un gobierno pequeño y con confianza en el gobierno local y estatal para hacer cumplir los derechos civiles. Históricamente, los derechos civiles de los negros fueron protegidos cuando los activistas apelaron al gobierno federal por una compensación. Esto hace que los negros se sientan más cómodos con la idea de un gobierno nacional más grande.

Por lo tanto, cuando los políticos republicanos hablan de limitar el alcance del gobierno federal, muchos negros se han preocupado de que una contracción de la autoridad federal limite el progreso continuo en el ámbito de reforzamiento de los derechos civiles. En segundo lugar, el énfasis conservador en el individualismo va en contra de una autoidentidad negra más centrada al grupo.

En la década de 1970, los politólogos empezaron a darse cuenta de que los negros activos políticamente eran más propensos a formular sus ideas sobre la política en términos de grupos de interés racial. A principios de la década de 1990, Michael Dawson fue capaz de demostrar empíricamente que los negros de clase media que creían en la idea de que lo que ocurre con otros negros les afecta a ellos fueron más propensos a apoyar las políticas redistributivas raciales que iban en contra de sus aparentes intereses de clase.

Dawson sostuvo la creencia de que el destino de los negros estaba vinculado entre sí fue una respuesta completamente racional a la discriminación histórica.

Mientras que los negros reconocen que las relaciones raciales han mejorado dramáticamente desde la década de 1960, datos de las encuestas muestran que los negros todavía perciben más discriminación que los blancos. En tanto los negros todavía crean que son objeto de discriminación, es razonable esperar de ellos intereses de grupo en sus decisiones políticas.

Así, contrariamente a la opinión de Cain, los negros que decidan votar por los demócratas tienen sus razones, así como él tiene buenas razones para ser republicano. Lo bueno sobre el proceso democrático es que todos los votantes tienen el privilegio de sopesar las propuestas de los candidatos y tomar sus propias decisiones acerca de quién debería representarlos.

Cain ha avanzado en los sondeos republicanos recientemente, en parte debido al atractivo de sus propuestas de política. Si espera a hacer incursiones entre los negros, será por el mérito de sus ideas y su capacidad demostrada para desafiar al establishment republicano  y enmarcar su estructura  de una manera que sea culturalmente sensible a las preocupaciones de los negros.

Para Cain, agacharse al nivel de los que injustamente se burlaron de él y del Partido del Te en el Congreso de fin de semana del Caucus Negro, socava su candidatura y solamente aviva el fuego con el combustible de la incivilidad política.

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