OPINIÓN: El secreto del éxito de la nueva generación de 'reality shows'

Los expertos comparten los secretos para producir un programa de realidad que sea popular entre la audiencia
Familia Osbourne
Familia Osbourne  Familia Osbourne  (Foto: )
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Pamela Berger
Autor: Pamela Berger | Otra fuente: 1
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Nota del editor: Desde 1993, Pamela Berger ha trabajado como productora y escritora para una variedad de redes y canales de cable. Más recientemente, ha trabajado como productora para Target Entertainment y fue directora de campo de Real World/Road Rules Challenges en MTV, que se desarrolló en Canadá, República Checa, Costa Rica y Argentina. Berger también trabaja como productora editorial freelance para CNN en Atlanta.

(CNN)— Como productora de televisión, tiendo a dirigir con el hemisferio derecho de mi cerebro, que abarca todas las cosas creativas y estéticamente agradables.

Me estremezco ante palabras como "hoja de cálculo" o "ameba", así que introducir la física cuántica en la discusión de cómo hacer realitys shows con calidad, parece muy poco probable. Sin embargo, es ahí exactamente donde tengo que empezar.

Si llevaste la materia de física en la preparatoria, recuerdas el principio de incertidumbre de Heisenberg, que postula: "Cuanto más precisamente se mide una propiedad menos precisamente el resto puede ser controlado, determinado o conocido”.

Piensa en eso un minuto. Eso se correlaciona con los realitys shows, en el sentido de que cuanto más cuidado y atención pones en producir un reality show, más interfieres con la realidad que estás tratando de transmitir. El hecho de que las cámaras sean vistas y conocidas por la gente que está siendo grabada, altera el producto final y por lo tanto, introduce el riesgo de influir en las respuestas de los participantes, así como en la percepción del espectador.

Observar es perturbar, así que todos los fanáticos por ahí que critican a los realitys shows por no ser real, deben aceptar el hecho de que, siempre y cuando las cámaras están grabando a participantes dispuestos, estamos ofreciendo una versión influenciada de la realidad. Dicho esto, hay una gran diferencia entre un reality bueno y uno malo.

Los viejos tiempos

Hace unos 10 años, el productor ejecutivo Greg R. Johnston se convirtió en una parte extendida de la familia Osbourne, que a su vez incluía al artista de heavy metal Ozzy Osbourne, a su esposa Sharon, y sus hijos adolescentes, Jack y Kelly.

Después de pasar algún tiempo con Sharon y escuchar todas las historias locas de lo que realmente ocurría en su casa, Johnston le preguntó si podía traer algunas cámaras para seguir a la familia por un tiempo. Aquello se convirtió en una prolongada estancia de tres años. Durante ese tiempo, Johnston y su equipo capturaron algunos de los mejores momentos de la historia del reality show con el exitoso programa de MTV Los Osbourne.

Debido a que la familia Osbourne no era normal para los estándares típicos, las imágenes eran cautivantes. Todos lo que Johnston tenía que hacer cada semana era consultar el calendario de la familia y planear como seguirlos, mientras las cámaras estaban allí las 24 horas del día. Estaba filmando la realidad de celebridades antes de que existiera el género y permitía que las escenas ocurrieran de manera natural, sin sugestión o manipulación. “Su vidas seguían, sin importar si estábamos allí o no”, explica. “Incluso si sugerías que hicieran algo para la cámara, ellos te decían maldita sea”.

Y ahora

Los Osbourne fueron los inicios, dice Matt Odgers, productor ejecutivo de más de 30 reality shows. "Fue un momento mágico en el pasado, cuando no había presupuesto, sin limitación de tiempo, sin un modelo a seguir. Ahora las cadenas quieren saber cuánto tiempo estarás grabando y lo que vas a rodar, ya que es un modelo de negocio".

Es una locura pensar en aparecer hoy en día en el set con entre 15 y 30 personas, cámaras en los hombros y chicos de audio listos, y no tener ni idea de lo que vas a grabar. Tienes que saberlo, lo cual nos conduce al primer mandamiento en el mundo de los reality actuales: un plan.

Cada espectáculo necesita un plan... para echar a la basura

Para vender un show, tienes que tener un plan que detalle cómo los personajes van a evolucionar desde el punto A al punto B, a lo largo de toda la serie. Los puntos de inflexión y eventos emocionales son asignados con base en lo que los productores conocen y esperan de los actores. Este plan se utiliza no solo para vender el show, sino también para proporcionar un esquema de cómo la producción procederá en el set todos los días.

Lo que uno tiene que recordar es que estás grabando gente real, con emociones reales, y puedes estar 100% seguro de que a menudo van a hacer o sentir cosas que no son parte de tu plan. Esto va a suceder y debería suceder. Como Williams explica: “Los mejores productores son los que tienen la confianza para lanzar su plan a la basura”.

¿Dónde está la línea?

Odgers no duda acerca de esta cuestión.

“La línea es esta, cuando un talento piensa que está siendo manipulado, entonces es que está siendo muy manipulado”, dice. “Cuando el talento voltea hacia ti y te dice: '¿Qué puedo decir?', entonces tú estás haciendo el guión de un programa”.

Los productores también deben tener cuidado con los talentos con exceso de celo –aquellos que se acercan a los productores y preguntan: “¿Qué necesitas de mí aquí?”. Ellos quieren realizar los puntos de la historia que nosotros queremos, e ir a casa. Es entonces cuando un show pierde credibilidad ante el público. Como Odgers dice: “Si tratas de conseguir que sean actores, entonces consigues una pésima actuación”.

Aprovecha los pequeños momentos

Son los pequeños momentos íntimos, que además son inesperados, los que cada episodio necesita.

Steve Hryniewicz, director de Top Chef: Just Desserts y Top Chef: Masters. está de acuerdo.

“Esos momentos sutiles que ayudan a desarrollar a los personajes son como pequeñas joyas”, dice.

Desde una mirada anhelante a través de la sala, hasta estrechar la mano de alguien, o incluso un guiño, esos pequeños momentos pueden decir mucho.

Uno de los momentos favoritos de Johnston sucedió cuando un lesionado Ozzy estaba tratando de recuperar al gato recién adoptado de la familia desde afuera. Johnston describe la escena así: “Ozzy está cojeando vestido en bata con su pierna lesionada, tratando de hacer que este gato vuelva adentro y llamando a Sharon, y cada vez que se acercaba más al gato, el gato se encontraba apenas fuera de su alcance. Una y otra vez. Era muy cómico y era muy fácil identificarse (con esa situación)”.

Utiliza la edición

Los reality shows se hacen en la sala de edición. Como el editor nominado al Emmy Tom Danon explica: “Hasta que llega a nosotros, es como un montón de videos caseros muy bien grabados”. El proceso del editor de realitys lleva tiempo y los mejores editores son también los más creativos, los que conocen su material de archivo y son buenos contadores de historias.

“Necesitamos encontrar piezas para crear un momento o crear la impresión de que captamos este gran momento para el cual tal vez las cámaras no estaban preparadas”, dice Danon. “En última instancia, tenemos que buscar entre las imágenes y ver qué historia estaban tratando de contar los productores en el campo y luego ver qué historia podemos contar con el material que tenemos”.

La emoción es la clave

Para cada productor ejecutivo, operador de cámara, editor y ejecutivo de la televisora, la emoción es la pepita de oro que es esperada y en la que se confía para impulsar la historia hacia adelante. Ya sea una emoción extrema, tristeza o una locura aumentada, las emociones fuertes y reales son lo que cautiva a una audiencia y crea una gran historia.

Danon explica: “La emoción es siempre la clave. Pasas semanas rodando una gran cantidad de tomas de relleno y entonces obtienes un gran momento emocional y puedes construir un episodio entero alrededor de eso”.

¿Cuál es la fórmula?

Jordan Browne, editor de Hell's Kitchen y Same Name, ha escuchado quejas comunes cuando se trata de reality shows: "Todo es falso" o "Todo está escrito", a las que responde: “(El público) espera demasiado de los reality shows. La realidad es solo un título para un género... lo que deberían esperar es que sea entretenido”.

Y para entretener, se debe conseguir un cuidadoso equilibrio. Se inicia con el entendimiento de que los mejores programas de realidad carecen de guión y capturan a personas reales, mostrando emociones reales. La edición entonces debe servir para ajustar el tiempo, aumentar la emoción y dar vida a nuestra imaginación. Si juntas eso, tendrás un reality show muy bueno y entretenido.

Un nuevo modelo de reality

Odgers considera que el género de la realidad está listo para una nueva fórmula.

“La clave para un reality show es mantenerlo fresco”, dice. “Es imprescindible probar nuevas cosas y pensar con los pies en la tierra, porque si no ofreces al público algo nuevo, o algo que se sienta nuevo, van a dejar de sintonizarte”.

Me sorprendí al ver el reciente estreno de la versión estadounidense de The X Factor, ya que creo que está haciendo exactamente eso. Aunque gran parte del contenido está producido en exceso hasta el punto de las náuseas, me gustó ver las audiciones reales. Fue allí donde los productores decidieron mostrar los pequeños momentos entre los jueces y concursantes que normalmente habrían sido cortados, pequeñas escenas que se sentían más genuinas ya que se producen después de que un competidor ha salido del escenario o entre cada acto.

También me di cuenta de que hicieron algo inteligente al colocar algunas cámaras ocultas. Utilizando este método, los productores fueron capaces de capturar la emoción cruda, real, como la de los participantes susurrando entusiasmados, aparentemente creyendo que todas las cámaras se habían trasladado al siguiente concursante.

Al mirar estas escenas, los espectadores estaban observando la realidad, sin ser perturbados y la diferencia fue obvia. Estas escenas se sentían diferentes. Se sentían reales.

Por supuesto, el secreto de la cámara oculta ya ha sido revelado para la segunda temporada, pero bueno, es un muy buen comienzo.

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