OPINIÓN: El poder curativo de la comida para aliviar las pérdidas

Ofrecer alimentos a personas en situaciones difíciles las ayuda a afrontar momentos de desesperación y seguir con sus vidas
Niños hacen fila para recibir comida en Pakistan
niños-pakistan  Niños hacen fila para recibir comida en Pakistan  (Foto: )
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Autor: Drew Robinson III | Otra fuente: 1

Nota del editor: La comida dice mucho acerca de dónde vienes, a dónde decidiste ir, y las lecciones que aprendiste. Es geografía, política, tradición, creencias y muchas cosas más y durante las próximas dos semanas, te invitamos a adentrarte a descubrir el rico sabor en constante evolución de Estados Unidos. Puedes ver la cobertura pasada y leer el blog en vivo desde nuestro Secret Supper en Chicago.

Drew Robinson es el experto en la parrilla en Jim’N Nick’s Bar-B-Q. Anteriormente escribió sobre la importancia de la carne asada.

(CNN)Mi amigo John Egerton me dijo una vez que con frecuencia cuando las personas pierden a un ser querido o están desesperadas, todo lo que puedes hacer por ellas es llevarles un plato de ensalada de papas y decirles que lo sientes.

Según mi amigo, hay un gran poder en ese tipo de acción. En ese momento John se refirió específicamente a las costumbres alimenticias en el sur pero existe una verdad universal en su mensaje. Sé por experiencia personal que lo que dice es verdad y que la compasión tiene un efecto poderoso cuando se da por partes.

La tragedia tiene la capacidad de sofocarnos. Como dice la canción, “La muerte no tiene misericordia”. Una vez que las garras de la devastación nos atrapan como individuos o como comunidades, es casi imposible para una persona alejarse de ellas. En esos momentos de fragilidad humana la tragedia nos despoja de todo. Nos quedamos sin las cosas físicas, emocionales y espirituales que le dan sentido a nuestras vidas. Estas son las ocasiones cuando necesitamos verdaderamente a nuestra comunidad, y momentos para entender cómo podemos contribuir con ella.

En momentos difíciles y cuando ocurren tragedias, es importante que como individuos reflexionemos sobre cómo podemos ayudar y cumplamos con ese papel por cualquier medio a nuestra disposición. Nosotros tenemos una oportunidad única para ser los primeros en la fila de intentar ayudar a revivir y nutrir a la gente que lo necesita. La comida puede reconfortar rápidamente y consolar a las personas, y les ayudará a tener un poco de fuerza para empezar a reconstruirse o a recuperarse de lo que los lastimó.

Como cocineros y como empresarios del restaurante Jim ‘N Nick’s Bar-B-Q, mis socios y yo reflexionamos recientemente sobre este mismo tema cuando los tornados devastaron a nuestro estado de Alabama. Inmediatamente te sientes impotente cuando ves enormes cantidades de conocidos, amigos y vecinos repentinamente despojados de todo. Si tienes suerte, esa impotencia le da paso a una reacción involuntaria en donde intentas hacer lo que sabes hacer con el fin de ayudar a aliviar el peso.

Como empresarios de restaurantes, nuestra reacción fue empezar a alimentar a las personas. Cargamos nuestros equipos y cocinamos, porque eso es lo que sabemos hacer. Compartimos platos de comida y se los dimos a la gente que tenía conocimientos de atención médica, a los que ponían orden en situaciones caóticas, a las personas que arreglaban las líneas eléctricas, a los que organizaban albergues, y así sucesivamente. 

¿Esas comidas resolvieron los problemas de largo plazo de las personas? No. Sin embargo, los alimentos consumidos en mesas improvisadas les dieron un lugar para reunirse y establecieron un momento para que algunas empezaran a recuperarse para seguir adelante.

Fue alentador ver que la gente usaba sus habilidades para hacer lo que saben hacer. El resultado neto es más importante en la comunidad y en momentos difíciles y de tragedia tiene un impacto mayor. Como cocinero, puedes ser considerado e intentar reconstruir el hogar de una persona, pero probablemente no sea de gran ayuda si no sabes nada sobre la construcción de viviendas.

La primavera pasada, la sabiduría de Egerton nos señaló la dirección correcta. Supimos que podíamos ofrecerle ensalada de papas a alguien que lo necesitaba o que estaba herido y le haríamos saber que lo sentíamos. La comida es importante y poderosa, nos ayuda a recordar nuestro lugar o incluso a redefinirlo cuando es lo que más necesitamos.

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