OPINIÓN: Más que inspirar, Obama y Romney impulsan la campaña del miedo

Los dos candidatos a la presidencia de Estados Unidos rompen los esquemas y se dedican a ganar el voto por medio del desprestigio
"No podemos más", dice Romney a hispanos en anuncio
Autor: Rubén Navarrete Jr. | Otra fuente: 1

Nota del Editor: Rubén Navarrete es colaborador de CNN y un columnista parte del Grupo de Escritores del Washington Post. Su Twitter es: @rubennavarrete

(CNN) — Negativo y sin sentido son los adjetivos que se acoplan al proceso político que se lleva a cabo en Estados Unidos. Los discursos más que inspiracionales resultan pesimistas y es que, los rivales políticos dedican su tiempo a desprestigiarse mutuamente. Son estas las elecciones que buscan el voto de los ciudadanos estadounidenses. 

Los ataques personales ocupan la mayor parte de la campaña y apenas está por comenzar la verdadera contienda rumbo a las votaciones. 

El miedo es el principal objetivo de Obama y Mitt Romney, quienes enfocan sus esfuerzos en atemorizar a los estadounidenses exhibiéndose el uno al otro.

Una clase de estadounidense es el más susceptible a esta estrategia del miedo. Lo llamaré John. Es un hombre caucásico de 45 años, vive en Ohio y es parte de la clase trabajadora que trata de aferrarse y sobrevivir a este mundo cambiante. Algunas veces está desempleado, o preocupado porque pronto lo pueda ser. Le importa su futuro y el de sus hijos. 

John podría ser parte de los "estados indecisos" que están en juego como Nevada, Colorado, Virginia, Pensilvania, Florida y Nuevo México. Sin embargo, Ohio parece tener mejor dirección. Colorado se inclina por votar rojo mientras que Nuevo México, a pesar de tener un gobernador republicano, decidirá por el azul. 

Los trabajadores azules de Pensilvania probablemente voten por un republicano para cambiar el color de gobierno; los ciudadanos de la tercera edad en Florida seguramente elegirán a un demócrata gracias a la estrategia de Obama de exponer al candidato a vicepresente, Paul Ryan, como el "ladrón" de Medicare. 

Al final de las elecciones, Ohio será el estado que decidirá el futuro del país. 

Y solo para hacer interesantes las cosas, este estado representa un empate estadístico. Dos encuestas recientes demostraron que la contienda en Ohio está demasiado cerrada como para decidir un ganador.

Una encuesta de la firma demócrata Public Pilicy Polling encontró que Obama le gana a Romney por un porcentaje del 48% contra el 45%, dentro del margen de error. Otra encuesta hecha por Rasmussen Reports, generalmente usada por los conservadores, descubrió que Obama y Romney empataron con el 45%.

Romney y los republicanos buscan desprestigiar el récord de Obama en la Casa Blanca. ¿Con qué argumento? Es un mal presidente. Y seguramente, en ambas encuestas, muchos electores estaban de acuerdo con el deficiente desempeño de Obama que lo que los que estaban en desacuerdo, del 51% al 46%, de acuerdo con Rasmussen.

Un resultado conveniente para alentar la campaña negativa de los republicanos. 

¿Qué bien le hace al país? Absolutamente ninguno. Delinear contrastes con tu oponente es una parte importante de la política, pero no tienes porque elegir el camino de la difamación para hacerlo. Hasta en las campañas más combativas existen ciertos estándares, pero este año son difíciles de encontrar.  

Por otro lado, los demócratas demuestran que no se quedan atrás cuando transmitieron un anuncio en el que acusaban a Romney de ser partícipe en la muerte de la esposa de Joe Soptic, un exempleado de una compañía de acero. 

La Casa Blanca se niega a comentar al respecto debido a que el anuncio se realizó por un grupo externo al partido. 

Joe Biden remató la estrategia liberal al comentar ante una audiencia de mayoría negra que Romney quiere usar su política económica para "volver a esclavizarlos". 

Romney contestó al ataque diciendo que Obama "hará cualquier cosa" para quedarse con la presidencia y que debería de regresar a Chicago con su "campaña de división, coraje y odio".

Los conservadores sacaron un anuncio en el que acusan a Obama de querer hundir la reforma del welfare para que solo los que trabajen o realicen un entrenamiento laboral puedan acceder al programa. Otro de los temores de los republicanos es la economía, ya que, insisten en que Obama quiere impulsar al gobierno más que al sistema de libre empresa. 

¿Alguien cree esto? ¿Qué es lo que piensan los dirigentes de las campañas, que uno u otro espantarán a John en Ohio?

Está comprobado que los estadounidenses responden mejor a los mensajes positivos como la “mañana en América” de Ronald Reagan en 1984 y el “No dejes de pensar en el mañana” de Bill Clinton de 1992.

Este año, los dos candidatos para presidentes difunden el sentimiento de que debería haber más opciones. Eso ya es suficientemente malo. Los votantes no deberían de estar por en medio de "campaña sucia" o de la negatividad de sus postulantes. 

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Ambas campañas apuestan a aquel que cuente más historias de terror para ser el ganador. Por el bien del país, esperemos que el miedo no se apodere tan fácilmente de los ciudadanos estadounidenses. 

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a Rubén Navarrete Jr.

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