OPINIÓN: Romney y la influencia republicana en los acuerdos México-EU

Los grandes acuerdos bilaterales de las últimas décadas han ocurrido bajo la influencia de administraciones republicanas en la Casa Blanca
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Autor: Larry Rubin | Otra fuente: 1

Nota del editor: Larry Rubin es presidente de la Sociedad Americana en México y del Partido Republicano para América Latina. Ha fungido como director general y vicepresidente del Consejo Directivo del American Chamber of Commerce. Es catedrático en la Universidad Anáhuac. Puedes seguirlo en su cuenta de twitter: @larry_d_rubin  

(CNNMéxico) — Este 2012, y como ocurre cada 12 años, la relación entre México y Estados Unidos forzosamente se refresca, debido a la renovación de la silla presidencial en ambos países.

El martes 6 de noviembre, los ciudadanos estadounidenses elegirán entre el candidato demócrata, Barack Obama, actual presidente de EU, y el aspirante republicano, Mitt Romney. Según las encuestas, la contienda está pareja, en un escenario muy distinto al que se presentaba a principios de año.

Los tres debates presidenciales han jugado un papel trascendental en las elecciones, muy diferente al que, desde mi punto de vista, juegan los debates presidenciales en México.

En Estados Unidos no es tan importante quién gane qué debate, sino qué percepción deja uno u otro candidato en los estados clave y sobre temas específicos.

Extrañó a muchos en México que durante los debates los candidatos se refirieran poco o nada a Latinoamérica, y prácticamente nada a la dinámica de la relación México-Estados Unidos. Sin embargo, a mí no me sorprende que dichas referencias hayan sido casi nulas, ya que México y los países de América Latina en general no son una amenaza a la seguridad nacional de EU, a diferencia de lo que ocurre con los países de Medio Oriente.

Claro, esto no significa que la relación sea menos o más importante, ya que seguramente la misma polémica causó en sus respectivos países el hecho de que no hubiera referencias específicas y constantes sobre aliados como Canadá, Alemania o Francia.

Desde mi punto de vista, la referencia que en el último debate presidencial hizo el candidato republicano Mitt Romney a la relación entre EU y América Latina dice mucho de la importancia que concede a la región. Romney dijo que habría que darle más importancia a la relación comercial que se tiene con América Latina que a la que se tiene con China.

Dicho en otras palabras, desde mi perspectiva, para él, América Latina es más importante que China y aunque no lo dijo, probablemente más importante que muchos otros países y regiones.

¿Qué relevancia tiene esta elección para México?

No solo para México es importante Estados Unidos, también para EU la relación con México es vital. Iniciando con el comercio, Estados Unidos representa su principal socio, y para Estados Unidos, México representa su tercer socio global más importante.

Este vínculo comercial cobró fuerza luego de la creación y posterior firma del Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN), acuerdo que se gestó dentro de un gobierno republicano, el del expresidente George H.W. Bush.

Se dice fácil, pero que México sobrepase —comercialmente hablando— los vínculos que EU tiene con países como el Reino Unido y Alemania no es nada sencillo, y solo ha sido posible gracias a un tratado de la envergadura y trascendencia histórica que ha tenido el TLCAN.

Pues bien, ¿por qué no pensar en la puesta en marcha del anhelado TLCAN Plus, que se empezó a gestar dentro del gobierno republicano del expresidente George W. Bush? De ahí surgió la iniciativa Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte. Proyectos como estos son los que han logrado que la relación bilateral pase a términos de prosperidad y hegemonía, beneficiando al continente entero.

En el rubro de lucha contra el narcotráfico, que ha sido un tema clave dentro de la agenda bilateral, la Iniciativa Mérida, impulsada con fortaleza por el presidente Felipe Calderón y el expresidente George W. Bush, y ratificada por el Congreso de Estados Unidos, significó un apoyo medular en la lucha contra esa problemática, no solo de carácter económico, sino también táctica, basada en el éxito de un plan similar en Colombia.

Estos son los tipos de proyectos —alcanzados en las últimas décadas bajo el mandato de gobierno republicanos en EU— que deben ser fomentados por parte de México y Estados Unidos.

Resulta clave subrayar que en el tema bilateral, importante para ambos países, una reforma migratoria es necesaria. Mitt Romney, cuyo padre es originario de Chihuahua, evidentemente desempeñará un papel vital en lograr que se consume esta reforma, con la ayuda de la experiencia legislativa de su compañero de fórmula, el candidato a vicepresidente y actual congresista Paul Ryan.

La historia personal de Mitt Romney avala sus posibilidades de convertirse en presidente de Estados Unidos: hijo de un carpintero mexicoestadounidense que logró ser un empresario exitoso para posteriormente ser gobernador del estado de Massachusets.

Romney está en la pelea. Su historia personal y política —y la de los exgobernantes de su partido con México— lo avalan. 

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a Larry Rubin.

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