OPINIÓN: La innovación tecnológica está en el 'software', lejos del CES

Presentando dispositivos electrónicos muy similares, la feria de la "innovación" de Las Vegas carece de la inventiva real del 'software'
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Por: Andrew Keen, especial para CNN
Autor: Andrew Keen, especial para CNN | Otra fuente: 1
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Nota del editor: Andrew Keen es un empresario británico-estadounidense, escéptico profesional y autor de El Culto del Aficionado y Vértigo Digital". Puedes seguirlo en su cuenta de twitter: @ajkeen

Los Angeles (CNN) — El mantra de esta semana en el CES, el evento anual de Las Vegas que celebra el más actual y extenso mundo del consumo de hardware, es la "innovación".

El CES se ha renombrado oficialmente como un "evento de innovación", y su antiguo CEO, Gary Shapiro, publicó un nuevo libro en la feria de este año apropiadamente titulado Innovación Ninja: Las diez estrategias asesinas de los negocios más exitosos del mundo.

Pero la ironía de la CES es que casi no hay innovación real entre todos los nuevos teléfonos celulares —idénticos a menudo— televisores y dispositivos en exhibición esta semana en Las Vegas.

Lamentablemente, este "evento de innovación" al estilo del Siglo XX, con una estructura vertical y un mensaje de comercialización centralizada, tiene poca innovación del siglo 21.

El problema es que el CES es un espectáculo de hardware, pero ahora vivimos en un mundo centrado en el software, en el que a menudo la cosa más interesante acerca de los productos electrónicos no es su apariencia física, sino sus sistemas operativos.

Los verdaderos innovadores de hoy son los ingenieros de software, los ninjas genuinos, los hackers en el borde de la red que puede rápidamente hacer y deshacer cualquier aparato electrónico nuevo.

Como dijo Marc Andreessen, cofundador de Netscape y ahora uno de los capitalistas de riesgo de Silicon Valley más ilustres, el software se está "comiendo" el mundo. Ciertamente, parece que está engullendo al CES.

Y la innovación —tanto para las empresas bien establecidas como para las nuevas— permanece igual. Hans Vestberg, presidente y CEO de Ericsson, una de las empresas más exitosas del mundo en la industria global de las telecomunicaciones desde el Siglo XIX, me dijo esta semana: "Si no innovamos, perdemos liderazgo".

Entonces, ¿cómo encontrar la verdadera innovación en Las Vegas esta semana? Al igual que la economía digital de hoy, el material más innovador se encuentra lejos del centro. La ventaja real del CES está, pues, en su borde, lejos de sus 3,250 expositores mostrando sus 20,000 nuevos productos terminados, en cerca de 170,000 millones de metros cuadrados de espacio de exposición.

Está lejos de filas tras filas de idénticos televisores de alta definición. Lejos de todos esos "revolucionarios" teléfonos móviles dotados de media pulgada de espacio en la pantalla.

Sí, la ventaja real del CES está en su orilla. De modo que el material más innovador que he visto en Las Vegas esta semana se encontraban en un hackathon (encuentro de programadores) del hotel Palm de Las Vegas, a un par de kilómetros del centro de convenciones principal.

Organizado por AT&T, la vieja Ma Bell teleco que está reinventándose a sí misma como empresa de tecnología de código abierto, y patrocinado por GM, Nokia y Ericsson, este hackathon (donde, a decir verdad, yo era un juez oficial no remunerado) invitó a los programadores de software para aprovechar la red de datos de AT&T e innovar nuevos productos electrónicos.

E innovación fue lo que lograron. Más de 70 equipos —un récord para un hackathon de AT&T— entró en la competencia de 24 horas para crear nuevo hardware y software. Los resultados fueron sorprendentes.

Desde la reinvención del sistema de control del automóvil a una aplicación de manejo para mancos, y hasta una aplicación de audio de Facebook que convierte la voz a texto y el texto a voz, el hackathon AT&T fue un evento de verdadera innovación, y un contraste espléndido al casi siempre ambiente estéril del CES.

Esta cultura innovadora fue bien entendida por Ruggero Scorcioni. Como un italiano que emigró a Estados Unidos y con un doctorado en neurociencia por la Universidad George Mason, Scorcioni —que nunca había creado ningún software antes— vino en coche a Las Vegas desde su casa en San Diego para asistir al CES. Sucedió que estaba en el Palms y en un capricho entró al hackathon.

Luego de pasar 24 horas sin dormir, Scorcioni creó un par de orejas de conejo electrónicas que se comunicaban con una aplicación de teléfono celular.

Estas ondas cerebrales "Necomimi" con orejas de conejito captan nuestro estado de ánimo y Scorcioni logró detectarlas para que pudieran comunicarse con nuestro teléfono celular. Si estamos demasiado estresados, las orejas de conejo electrónicas bloquean al teléfono, ya sea para contestar o realizar llamadas.

La idea era tan increíblemente inteligente y tan escandalosamente innovadora, que el hackeo de Scorcioni fue votado como el ganador de la hackathon y ganó el primer premio de 30,000 dólares. No está mal para un día de trabajo de un tipo que nunca había programado ningún software antes en su vida y que entró en el hackathon AT&T por casualidad.

Eso sí que es innovación ninja. Y es la estrategia asesina que el CES necesita capturar si se quiere que el espectáculo siga siendo un negocio de éxito, en un mundo que está siendo devorado por los innovadores de software como Scorcioni.

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a Andrew Keen.

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