OPINIÓN: El IFAI, con la ruta trazada y el compromiso revitalizado

Para la expresidenta del organismo, es indispensable aprender de lo ya realizado para edificar una auténtica cultura de la transparencia
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Autor: Jacqueline Peschard | Otra fuente: 1

Nota del editor: Jacqueline Peschard presidió el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI) de abril de 2009 a enero de 2013. Actualmente se desempeña como Comisionada de ese mismo Instituto, ahora encabezado por el comisionado Gerardo Laveaga. 

(CNNMéxico) — Durante los cuatro años en que me desempeñé como Comisionada presidenta, el Instituto Federal de Acceso a la Información  y Protección de Datos (IFAI), experimentó un redimensionamiento significativo, al asumir la nueva función de encargado de la protección de los datos personales en posesión de particulares.

También se consolidó como institución garante del derecho de acceso a la información y la transparencia.

Esto fue posible gracias a que el IFAI guió su actuación por los principios constitucionales y legales de "máxima publicidad", y por el imperativo del interés público al clasificar o desclasificar información.

Considero que el IFAI es reconocido por la opinión pública nacional como una institución prestigiada y con autoridad moral, justamente por su apego estricto a las normas que lo rigen y por su compromiso permanente con  la promoción los dos derechos fundamentales que tiene a su cargo. Una muestra clara de la confianza que en él tiene depositada la sociedad es la reciente aprobación en el Senado de la República de la reforma constitucional para dotarlo  de plena autonomía y ampliar su marco de competencias.

Lo logrado en estos cuatro años solo se explica porque se ha trabajado en equipo, porque la comunidad IFAI tiene un sólido compromiso con la institución.  Los avances en nuestro desarrollo institucional están construidos sobre cimientos firmes que se colocaron durante los seis años previos y que dieron al Instituto un horizonte claro y con miras ambiciosas.

En estos cuatro años, el IFAI pudo sortear exitosamente los siguientes desafíos:

La mayor batalla ganada fue que la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia ratificara la "definitividad" de nuestras resoluciones, es decir, que determinara que los sujetos obligados no estaban legitimados para impugnarlas, pues no fueron pocas las ocasiones en que la incomodidad que nuestras resoluciones provocaban diera lugar a que se pretendiera anularlas, o incluso se intentara reformar la ley para sujetarlas a la revisión de algún tribunal administrativo.

Otra batalla ganada por el IFAI fue la presupuestaria, pues después de varios años de presupuestos inerciales, para 2011, año en que el Instituto se convirtió en autoridad nacional en materia de protección de datos personales en posesión de particulares, la Cámara de Diputados aprobó un incremento significativo de nuestro presupuesto para asumir cabalmente nuestras nuevas responsabilidades.

El incremento presupuestario se utilizó para la obligada restructuración del IFAI, pero también para llevar a cabo un replanteamiento de nuestros objetivos y metas institucionales a fin robustecer nuestras políticas de transparencia proactiva y de gestión documental en las que estábamos empeñados. 

La nueva dimensión organizativa del IFAI requirió de una nueva sede para alojar a una población que había crecido en más del 85%. Ello fue también ocasión para configurar una nueva imagen del IFAI como una institución más compleja y moderna y con una mayor presencia no solo en el concierto nacional sino también en el internacional.

En función de los objetivos de nuestro desarrollo institucional, el IFAI trabajó para fortalecer sus lazos de colaboración con aliados estratégicos en la academia y la sociedad civil. Hoy, somos parte activa de la Red de Rendición de Cuentas que ha colocado el tema en un lugar central de la agenda pública y ha elaborado diagnósticos y propuestas concretas para avanzar en la rendición de cuentas que tiene en el acceso a la información uno de sus insumos esenciales.

La fortaleza institucional del IFAI se ha reflejado también en el reconocimiento internacional del que ha sido objeto. El Instituto fue convocado para formar parte del grupo de nueve países que integraron el Comité Promotor de la Alianza Por el Gobierno Abierto (AGA) y una vez que el gobierno mexicano se sumó a dicha iniciativa, se ha trabajado con ocho organizaciones de la sociedad civil para darle contenido y seguimiento al Plan de Acción que es el compromiso anual que establece cada país miembro.

El IFAI fue nombrado Presidente de la Red Iberoamericana de Protección de Datos Personales, y ello fue ratificado en 2012 para un nuevo periodo de dos años. A instancias de la Organización de Estados Americanos, el IFAI participó en la redacción de la Ley Modelo de Acceso a la Información que fue aprobada en la Asamblea General de la OEA en 2010 y  que se ha convertido en el referente principal para la redacción de leyes de transparencia en las Américas. Además, el IFAI fue designado Presidente de la Red de Transparencia de América Latina que ha trabajado con otros cinco países de la región para promover leyes de transparencia y buenas prácticas en la materia. 

El IFAI es ya un interlocutor obligado en la Conferencia Internacional de Comisionados de Protección de Datos Personales; del Grupo de Trabajo que revisa el Convenio 108 del Consejo de Europa, así como del grupo encargado de revisar la normatividad de protección de datos personales de la OCDE. En 2012, iniciamos formalmente el proceso de adecuación a la Directiva 95/46 de la Unión Europea que permitirá que México sea reconocido como país que satisface los estándares más altos en protección de datos personales.

Estos últimos cuatro años de vida han posicionado al IFAI como una institución sólida y confiable, que desempeña un papel central en nuestro proceso de consolidación democrática. Hoy, nadie se atreve a negar que el IFAI es producto, pero también promotor de nuestro desarrollo democrático, porque es impensable la democracia sin transparencia.

Reconozco que los avances alcanzados hacen más visibles y evidentes los retos y las tareas pendientes que tiene nuestra institución.

En primerísimo lugar, tenemos el  desafío de extender el conocimiento de los dos derechos que debemos garantizar. Hoy, las encuestas señalan que apenas uno de cada cuatro mexicanos sabe qué es el IFAI y cuáles son sus principales funciones y ello nos obliga a reforzar nuestras labores de comunicación, capacitación y promoción para edificar una auténtica cultura de la transparencia.

El desafío radica en impulsar con mucha mayor fuerza y de la mano de las organizaciones de la sociedad civil una labor educativa más consistente y sistemática, encaminada a la construcción de una ciudadanía integral. Esta labor educativa tiene que focalizarse particularmente en grupos que sean capaces de reproducir, complementar y multiplicar este esfuerzo. Hoy tenemos la metodología y los instrumentos para desplegar estas tareas, gracias a que ya está instalado el CEVIFAI (Centro Virtual de Capacitación).

Los cambios que se perfilan para nuestro órgano garante significarán nuevas exigencias de parte de la sociedad, pero tenemos el capital humano y los recursos institucionales necesarios, construidos a lo largo de diez años, para enfrentarlos exitosamente.

Nuestra ruta está trazada y nuestro compromiso revitalizado.

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a Jacqueline Peschard.

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