Una plaga pone a debate la siembra de plátanos transgénicos en Uganda

La nación africana, que es la segunda productora de bananas, lucha por combatir una plaga que está terminando con su principal alimento
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Por:
Natasha Maguder
Autor: Natasha Maguder
(Reuters) -

"Los plátanos en Uganda lo son todo", dice el agricultor ugandés Arthur Kamenya.

"Es nuestra comida base. Los consumimos en el desayuno, en el almuerzo y la cena, e incluso tenemos una cerveza de plátano".

Para muchos de nosotros los plátanos son sólo una fruta más. Dulce, saludable y sabrosa. En Uganda, ubicado al este de África, la palabra nativa para plátano es "matooke", y no es coincidencia que también signifique "comida". Cada año se cultivan unas 10 millones toneladas de plátanos, lo que hace de Uganda el segundo productor del mundo.

En años recientes una plaga ha reducido la cosecha anual. La causa es el marchitamiento del plátano por Xanthomonas (BXW, por sus siglas en inglés).

De acuerdo al profesor Wilberforce Tushemereirwe, del Programa Nacional de Investigación del Plátano, el 30% de la cosecha de plátanos de Uganda ha sido infectada con esta 'enfermedad'. Puede arruinar plantaciones enteras en 12 meses, y ya ha causado pérdidas anuales de unos 500,000 millones de dólares

"Me afectó severamente", dice Kamenya, que perdió un tercio de sus plantas. "De una planta saludable espero obtener por lo menos cuatro racimos grandes de plátanos. Cuando está enferma, obtengo tres racimos pequeños".

Sin embargo, las pruebas del Programa Nacional de Investigación del Plátano ya han comenzado. Científicos creen que esta es la única forma de vencer el problema. Métodos convencionales, incluyendo el cultivo selectivo resistente, no han funcionado. Incluso los plátanos silvestres son susceptibles al BXW.

Dos genes de la planta de pimiento dulce son usadas para crear una planta de plátano que sea resistente al BXW. Los genes contienen una proteína que ayuda a sellar las células infectadas, impidiendo que se disperse la enfermedad.

Los genes fueron aislados en la Academia Sinica de Taiwán, se han hecho pruebas en otros cultivos, como tomates y papas. Ahora la esperanza es que puedan salvar la producción de plátano de Uganda.

Los resultados del laboratorio son prometedores, dice el profesor Tushemereirwe, y las indicaciones son que los resultados en el campo serán similares.

Pero las cosechas genéticamente modificadas no son legales en Uganda. El Programa Nacional de Investigación del Plátano tiene una licencia especial que le permite cultivar organismos genéticamente modificados para realizar investigaciones solamente.

El profesor Tushemereirwe dice que la oposición a este tipo de cultivos podría poner en jaque el proyecto. "Las voces contra el acercamiento científico que empleamos amenazan esta oportunidad", dice.

Arthur Kamenya añade que todos los agricultores que conoce están dispuestos a cultivar semillas genéticamente modificadas si tuvieran la oportunidad. Sin embargo, no lo piensan así los habitantes de las ciudades.

Un estudio reciente realizado por el programa bananero mostró que el 58% de la población urbana de Uganda es escéptica sobre el consumo de estas cosechas transgénicas. Aunque por otro lado, el 95% de los agricultores está dispuesto a sembrarlas.

El debate sobre las cosechas genéticamente modificadas no será resuelto pronto, pero para el agricultor Arthur Kamenya, la solución es sencilla.

“Cuando alguien tiene hambre, ¡tiene que comer al instante! Si la gente morirá de hambre, entonces no podemos hablar sobre el futuro, pero si los transgénicos darán solución a ello, entonces como africanos debemos adoptarlos", concluye.

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