'Turanor': el yate que obtuvo el récord por el viaje solar más largo

A esta embarcación le tomó 19 meses completar su viaje alrededor del mundo, impulsada solo por los rayos del sol
turanor barco energía solar
turanor barco energía solar  turanor barco energía solar  (Foto: )
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Autor: Stina Backer
(Reuters) -

Durante 585 días, Raphael Domjan, un aventurero suizo, enfrentó tormentas, piratas y cielos nublados en un intento por darle la vuelta al globo terráqueo en un yate impulsado solo por los rayos del Sol.

El Turanor, que significa "el poder del Sol" en la trilogía El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien, es la creación de Domjan. Es tan pesado como una ballena y de 30 metros de largo, además está adornada con suficientes paneles fotovoltaicos para cubrir dos canchas de tenis.

Después de ocho años de recaudación de fondos, invertir unas 64,000 horas de construcción y de pasar 19 meses en el mar, el Turanor hizo historia el pasado seis de mayo, cuando arribó a Puerto Hércules, en Mónaco, con lo que completó el primer viaje alrededor del mundo realizado por una nave impulsada por el Sol.

Desde la costa de Miami hasta las playas de Mumbai, Domjan y su tripulación de cuatro personas visitaron 28 países, en un viaje diseñado para mostrar las aplicaciones prácticas de la energía solar.

“El objetivo de este viaje era mostrarle al mundo que esta tecnología no es ciencia ficción, es muy real y nos puede ayudar a cambiar la manera en la que hacemos las cosas ahora”, dijo Domjan.

“A donde quiera que íbamos la gente se arremolinaba alrededor del bote. Nunca habían visto un diseño tan extraño”, añadió.

Pero para el marinero de 40 años, que pasó su juventud entre páginas de libros de aventuras, el viaje también fue la realización de sus aspiraciones de juventud.

“Recuerdo estar sentado en las rodillas de mi abuelo escuchándolo leer La Vuelta al Mundo en 80 Días de Julio Verne. Eso hizo que quisiera salir y explorar justo como lo hizo Phileas Fogg”, recordó Domjan.

Como un joven que creció en Suiza, Domjan desarrolló su predilección por lo desconocido al explorar cuevas cercanas. Después se entrenó para convertirse en guía de montaña y especialista de rescate en ambientes peligrosos.

Esta preparación sería invaluable durante las partes más arriesgadas de su viaje. En numerosas ocasiones, el yate tuvo que soportar vientos de hasta 100 kilómetros por hora mientras lo mecían tormentas de las costas australianas y vietnamitas.

“Nos enfrentamos con un clima bastante rudo, pero el bote siempre operó bien durante esos momentos, incluso mejor de lo que esperábamos”, dijo.

De hecho, Domjan dice que la amenaza más seria no llegó de la madre naturaleza, sino de otro ser humano. Mientras cruzábamos el Golfo de Aden, un camino de agua en el Mar Arábigo, famoso por sus frecuentes secuestros y robos, Domjan no tuvo otra opción más que contratar a seis soldados franceses para su protección.

“Normalmente los barcos van a unos 15 o 20 nudos al cruzar esta área pero no podíamos ir a más de cinco”, dijo Domjan. De hecho, una de las limitaciones comparativas del Turanor es su 'paso de caracol'. Tiene una velocidad menor a la de un gran tanque de aceite: solo 7.5 nudos (14 kilómetros por hora).

Afortunadamente para Domjan y su tripulación, ningún pirata intentó confrontar a los musculosos comandos franceses o al bote poco usual.

Hubiera sido un botín raro e impresionante. La embarcación, de 16 millones de dólares no solo presume sus 536 metros cuadrados de brillantes paneles fotovoltaicos, sino también la batería recargable de litio, capaz de almacenar el poder suficiente para permitir que el Turanor viaje por cinco días completos sin la luz del Sol.

“Muchas personas piensan que si el Sol no brilla, el bote no funcionaría, pero es imposible navegar por un año y solo tener buen clima. La belleza es que siempre nos da energía. No nos quedamos sin poder ni un solo día”, presumió Domjan.

El capitán del barco tiene razón para estar orgulloso. Al completar el viaje de 50,000 kilómetros, el Turanor regresa con cinco Récords Guiness Mundiales a su nombre: viaje solar más largo; primer circunnavegación solar; el cruce solar más rápido del Mar Chino del Sur; la embarcación impulsada con energía solar más rápida en cruzar el Atlántico y ser el bote de energía solar más largo del mundo.

Domjan reconoce que el Turanor y su tripulación tienen poca competencia en estas categorías, pero espera que éste no sea el caso por mucho tiempo.

“Realmente espero que nuestro viaje haga que la gente comparta el poder de la energía solar y que pueda ser utilizada eficientemente para viajes de trayectos largos”, declaró.

Ahora de regreso en Europa, Domjan habla de tomarse un tiempo para recargar sus propias baterías, antes de regresar a trabajar, para pensar en nuevas maneras para esparcir el mensaje del poder solar por el mundo.

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