Durmiendo con el enemigo: conoce a los bichos que habitan tu colchón

Chinches, pulgas y otros ácaros pueden hacer de una noche placentera una tortura si no tomas las precauciones suficientes
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chinche-cama-miedo  chinche  (Foto: )
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Autor: Elizabeth Landau
(Reuters) -

Bajo las sábanas hay un mundo salvaje, sucio y sorprendente. El colchón puede ser una jungla de ácaros de polvo y chinches, pululando por las sobras secas de sangre, saliva, sudor y cualquier otro fluido corporal.

Las chinches se han vuelto celebridades, luego de que se diera a conocer el informe de la Asociación Nacional de Control de Pestes de Estados Unidos, que mostró que el problema va a la alza. Las chinches han crecido 81 por ciento desde 2000, indicó el estudio, y el 67 por ciento sobrevivió a las compañías pesticidas que trataron las infestaciones del bicho en hoteles y moteles.

Estos insectos miden un cuarto de pulgada (poco más medio centímetro) y comen de noche, dijo Howard Russell, entomólogo de los servicios de diagnóstico en la Universidad Estatal de Michigan. Es impresionante que, mientras los humanos pueden vivir sólo algunas semanas sin comida, las chinches puedan vivir hasta un año sin comer, y sus comidas consisten en sangre. “Están bien adaptadas a ser un parásito, es difícil que mueran de hambre”, dijo Russell.

Las chinches, que dejan una mordedura que produce comezón y pueden provocar reacciones alérgicas en algunas personas, no son las únicas pestes que habitan tu almohada. Cerca del 10 por ciento de la gente es alérgica a los ácaros del polvo, dijo el Dr. Clifford Bassett, alergólogo en Nueva York. Son un mayor problema entre la gente con asma.

Y por si la presencia de alimañas microscópicas de ocho patas no fuera lo suficientemente grotesca, es importante considerar los ácaros no son lo que hace estornudar y toser a algunas personas, sino su excremento. Para evitarlo, es recomendable adquirir un cubrecama “anti-alergias” para que los ácaros no salgan del colchón y no invadan las sábanas y almohadas.

También se debe lavar la ropa de cama a 55 grados centígrados con frecuencia. Los juguetes de los niños también albergan polvo, así que si no se pueden lavar en la lavadora, basta con colocarlos en el congelador (dentro de una bolsa) durante cinco horas para matar a los bichos invisibles.

Aspirar a fondo el colchón es clave para deshacerse de los ácaros, dijo la Dra. Sharon Horesh Bergquist, profesora adjunta en el departamento de medicina en la Universidad Emory. Agregó que la gente no presta suficiente atención al cuidado adecuado de los colchones, y que hacerlo no sólo mejora la calidad del sueño de la gente sino que reduce sus posibilidades de tener infestaciones de ácaros y chinches”.

Tener un cubre-colchón, sobre todo uno a prueba de agua, también sirve para evitar el problema del moho, y ayuda a controlar alérgenos, dijo Evan Saks, fundador de create-a-mattress.com

También hay que tener cuidado con las mascotas que suben a la cama, dijo Bergquist. Otros tipos de bichos, como piojos y sarna, pueden entrar al colchón, aunque son menos comunes que los ácaros y las chinches.

Todos estos animales y el rastro que dejan, junto con los fluidos y cabello, así como todo lo que traiga una mascota. 

Si sospechas que la habitación de tu hotel tiene chinches, no dejes tu equipaje ahí, mejor cúbrelo con plástico si no puedes llevarlo contigo, dijo Russell. 

Un colchón infestado con chinches debería ser tirado de inmediato, o cubierto con una bolsa de plástico industrial. Para distinguir entre las picaduras de chinche y las de mosquito, es necesario saber que las chinches dejan un punto entre rojo y ocre oscuro en las sábanas porque defecan mientras comen.

"La inspección es un elemento clave para identificar un problema de chinches y así prevenir que se convierta en un problema mayor”, dijo. Una lupa podría ser de gran ayuda en la búsqueda.

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