El amor puede mitigar el dolor físico como lo haría un analgésico

¿Amores perros? No tanto; también pueden quitarte el dolor momentáneo como lo haría un analgésico
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Autor: Elizabeth Landau
(Reuters) -

Esa oleada de sentimientos positivos que tienes en los primeros meses de enamoramiento no sólo te pone de mejor ánimo, sino incluso funcionar como analgésico, sugiere un nuevo estudio en la revista PLoS ONE.

"Encontrar placer en las actividades, y con tu pareja, puede tener múltiples beneficios, incluida la reducción del dolor", dijo el autor principal, Sean Mackey, jefe de la División de Manejo del Dolor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford.

El grupo de estudio de los científicos fueron 15 estudiantes, tanto hombres como mujeres de entre 19 y 21 años. Todos estaban en las "etapas tempranas de amor apasionado", al menos un año de relación.

Esa es una muestra pequeña, pero no es inusual en un estudio que involucra imágenes de resonancia magnética funcionales (IRMf).

Se les pidió a los participantes llevar fotos de sus seres amados y de un conocido que fuera igualmente atractivo. Mientras veían esas fotos un simulador computarizado les hizo sentir dolor en la palma de la mano similar a quemarse con un sartén caliente, pero de una forma segura y sin causar daño real, dijo Mackey.

También se les pidió responder preguntas distractoras mientras el dolor era infligido. El escáner IRMf permitió a los investigadores examinar qué sistemas cerebrales estuvieron involucrados con cada condición.

La magnitud de alivio del dolor cuando los participantes pensaban en sus seres amados fue comparable a la morfina y a otros analgésicos, dijo Mackey. Sin embargo, él advirtió que esto no es un estudio sobre dolor crónico, simplemente de dolor aplicado por 30 segundos a la vez en un escenario artificial.

Los resultados sugieren que pensar acerca del ser amado y tener una distracción no relacionada con el amor disminuye la percepción del dolor, aunque el efecto del amor involucra sistemas cerebrales completamente distintos, dijo Mackey. Eso muestra la complejidad del cerebro humano, apuntó.

Con la distracción se general altos niveles de sistemas de la corteza cerebral que participan en la realización de tareas, dijo Mackey. Por otro lado, el amor involucra sistemas dependientes de la dopamina, un químico cerebral que nos hace sentirnos bien y ansiar las cosas.

La oleada de dopamina también ocurre cuando comemos un chocolate, o, en formas más extremas, cuando una persona inhala cocaína o consume heroína. Las drogas que activan directamente ese químico cerebral tienden a ser altamente adictivas.

Otro estudio reciente también describió al amor como una adicción, pues involucra la misma área del cerebro asociada con la adicción a los narcóticos.

Mackey también sospecha que hay algún efecto de aumento de dolor en aquéllos que recientemente han vivido una ruptura amorosa del algún tipo, habiendo visto incremento en el dolor entre pacientes que se estaban divorciando. Pero eso no fue parte de este estudio.

Futuras investigaciones en esa área deben explorar más si el afecto de personas que han estado en relaciones con compromiso por mucho más tiempo, quizá décadas, también puede aliviar el dolor. Otras áreas para explorar son los sistemas cerebrales involucrados cuando se trata amor homosexual, el vínculo entre madre e hijo, y amistades platónicas, dijo Mackey.

"Tratar de mantener la chispa en la relación y esa pasión, con la participación de esos sistemas de recompensas, puede funcionar de la misma manera que estar en una etapa temprana del amor", dijo.

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