Amibas que destruyen el cerebro proliferan en aguas dulces y cálidas

Tres personas jóvenes han muerto este verano en EU debido a una infección por una amiba que se encuentra en agua dulce y cálida
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Madison Park
Autor: Madison Park
(Reuters) -

Es extraño pero cierto: tres personas murieron este verano en Estados Unidos después de sufrir raras infecciones ocasionadas por una amiba transmitida por el agua y que destruye el cerebro.

Esta es la época del año en la que se registra un aumento en los casos. Las amibas florecen en el calor, especialmente durante los meses de verano, y prosperan en aguas cálidas donde la gente nada.

"Estas son infecciones raras, pero son muy trágicas para las familias", dijo Jonathan Yoder, el coordinador de vigilancia de brotes y enfermedades transmitidas por agua de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).

Este tipo de amiba, llamada Naegleria fowleri, es la única que ataca el cerebro de los seres humanos y es letal en más del 95% de los casos.

Una adolescente de 16 años murió después de ser infectada por una amiba en el condado de Brevard, Florida, de acuerdo con WFTV, filial de CNN. La amiba podría haber entrado en el cuerpo de la adolescente cuando nadaba en un río cercano.

Su madre, P.J. Nash-Ryder, dijo que su hija se quejaba de dolor de cabeza, que vomitó 20 veces y tuvo fiebre de hasta 40 grados centígrados (140 grados Farenheit).

"Se sentaba en la cama y se quedaba mirándome, y yo le preguntaba qué estaba mal", dijo Nash-Ryder. "Me decía: 'No sé'. Y yo le decía que se acostara de nuevo. Sus ojos divagaban... y no los cerraba por completo".

Una punción lumbar mostró que la Naegleria fowleri estaba presente en sus fluidos espinales.

En otro caso, el Departamento de Salud de Virginia confirmó que un niño murió a causa de meningoencefalitis amebiana primaria, que es causada por la amiba. El Richmond Times Dispatch dijo que el paciente era un niño de 9 años de edad, del Condado de Henrico.

Las infecciones por estas amibas en los seres humanos son extremadamente raras.

El promedio de edad de las víctimas es de 12 años, posiblemente debido a que los niños y los adolescentes tienen mayor tendencia a jugar y a nadar en el agua. Casi dos tercios de los fallecimientos por amiba se dan en niños menores de 13 años.

Las amibas entran al cuerpo humano a través de la nariz después de que un individuo nada o se sumerge en agua dulce caliente, como estanques, lagos, ríos e incluso aguas termales.

Acechan en las aguas dulces durante el verano y son más propensas a infectar a los humanos en julio, agosto y septiembre.

No está claro por qué de los millones de personas que nadan en las mismas aguas dulces, sólo una pequeña fracción es infectada por la amiba.

"Es difícil saber", dijo Yoder. "No es una enfermedad que sea fácil de estudiar debido a que el resultado final es tan grave. Es difícil de estudiar en el laboratorio".

Los científicos especulan que la falta de ciertos anticuerpos podría ser la razón por la cual algunos niños se infectan, mientras que otros que han nadado en la misma agua no se infectan, dijo Francine Cabral, profesora de microbiología en la Escuela de Medicina de la Virginia Commonwealth University.

Llegan al cerebro por accidente

La amiba no es un parásito. El ser humano es un "punto final accidental de la amiba después de que es forzada por la nariz", dijo Yoder. No busca huéspedes humanos.

Sin embargo, cuando una amiba se aloja en la nariz de una persona, comienza a buscar comida. Termina en el cerebro y comienza a comerse las neuronas.

"Esto causa una gran cantidad de traumatismo y una gran cantidad de daño", dijo Yoder. "Es una infección trágica. Se encuentra justo en el lóbulo frontal. Afecta la conducta y el núcleo de quienes son: sus emociones, su capacidad de razonamiento; es muy difícil".

Los primeros síntomas incluyen dolor de cabeza, fiebre, náuseas, vómitos y rigidez de nuca. Los síntomas posteriores incluyen confusión, falta de atención a las personas y a su entorno, pérdida del equilibrio, convulsiones y alucinaciones.

La amiba se multiplica, y el cuerpo monta una defensa contra la infección. Esto, combinado con el rápido aumento de las amibas, hacen que el cerebro se inflame, creando una enorme presión. En algún momento, el cerebro deja de funcionar.

La muerte suele ocurrir de tres a siete días después del comienzo de los síntomas.

En los hospitales, la infección suele ser confundida con la meningitis bacteriana. Incluso cuando se realiza el diagnóstico, es difícil de tratar. El tratamiento primario por Naegleria es la anfotericina B, un medicamento antifúngico que se inyecta en las venas y en el cerebro.

Pero hasta ahora, sólo se conoce a una persona —en 1978— que haya sobrevivido a esta infección, dijo Yoder.

Todo el mundo entra en pánico debido a que la infección por amiba es muy mortal, pero Cabral recordó: "La incidencia de esta enfermedad es muy muy pequeña, pero cuando ocurre, es una tragedia".

Estos son los consejos de los CDC para prevenirla:

  • Abstenerse de actividades en agua tibia no tratada o con un tratamiento escaso, especialmente cuando los niveles de agua son bajos y las temperaturas son altas.
  • Mantener la nariz cerrada o usar pinzas nasales al nadar en agua dulce cálida.
  • Evite cavar o remover en los sedimentos del fondo mientras se está sumergido en aguas dulces y cálidas poco profundas.
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