Desde el Desierto Rojo hasta el Mar Rojo: Jordania en un viaje en camello

Wadi Rum es un área protegida del desierto donde se ofrecen alojamientos en tiendas de campaña y recorridos
Autor: Nick Wade, especial para CNN
(Reuters) -

El secreto para viajar en Jordania es sentarte y dejar que tus expectativas sean desafiadas. Espera lo inesperado en un país que ofrece contradicciones gloriosas para que el viajero experimente.

El Estado de Jordania tiene menos de un siglo, pero su historia es muy antigua. El país contiene la ciudad de arena de Petra, construida y abandonada por los Nabateos y perdida durante un milenio después de eso, junto con ruinas romanas, castillos de las cruzadas y montañas donde los profetas vivían y escuchaban.

El verano en Jordania es largo, caliente y seco, pero sigue siendo posible nadar y escalar los cañones que albergan los ríos del país. Los inviernos son muy fríos, pero las cascadas termales ofrecen alivio. El Mar Rojo en Agaba ofrece vida marina excepcional, pero ningún pez o planta puede resistir la salinidad intensa del Mar Muerto, que permite a los visitantes leer un libro mientras flotan, incluso aunque el agua está cientos de metros bajo el nivel del mar.

Si el Creciente Fértil (una región de tierra fértil) del norte dio a Jordania su vida, entonces los desiertos del sur, hogar de los beduinos nómadas, le dieron su alma. Traté de aprender un poco sobre los habitantes de Jordania viajando por el desierto del sur, desde Wadi Rum hasta Agaba en camello. Aprendí mucho sobre mí mismo en el camino.

Barcos del desierto

Los camellos pueden tener un problema de imagen, pero son confiables. Es cierto, aman comer, y comerán casi todo, incluyendo plátanos. Montar un camello es menos un ejercicio de dirección que llevar al animal de un matorral a otro.

Pero cualquier criatura que, a la edad de cuatro años, posee la fuerza y la resistencia para cruzar uno de los lugares más duros de la Tierra con un hombre y sus provisiones en la espalda, mientras sólo bebe dos veces en cinco días y come nada más que espinas, no merece la etiqueta de poco fiable.

La sensación de montar un camello es a la vez irregular y predecible, al igual que navegar en un bote pequeño. Quizá esa es una de las razones por las que durante mucho tiempo han sido llamados los barcos del desierto. La vista desde el animal es sorprendente, totalmente panorámica y sin obstáculos. ¡Y qué vista ofrece Wadi Rum!.

“Vasto, con eco y parecido a Dios”

Estas palabras fueron utilizadas por el escritor Thomas Edward Lawrence para describir Wadi Rum, mientras viajaba por la misma ruta que nosotros hace casi un siglo. Por carretera, y en automóvil, el viaje de 64.3 kilómetros desde Wadi Rum hasta Agaba tiene una duración menor a una hora. En camello, y a través de la soledad prolongada del desierto, un viaje cómodo llevará cinco días y cuatro noches. Ese ritmo te permitirá ver los sitios de Wadi Rum, y explorar este imponente lugar.

Las arenas rojas se extienden como mares entre las montañas de piedra arenisca roja. Los monolitos de piedra han sido esculpidos por la naturaleza para asemejarse a los goteos de la cera de velas en una escala monumental.

La perspectiva se vuelve confusa en Wadi Rum. Los elementos se retuercen y se mueven en formas misteriosas.

El viento viene de la nada, sopla fuertemente por unos cuantos segundos, y luego desaparece por horas. Pájaros azul brillante saltan y vuelan alrededor de nuestros camellos antes de que, de repente, desaparezcan.

Hay un espacio infinito en el desierto, pero el tiempo es algo que llevas contigo, como agua mineral o sardinas enlatadas. Es como si Rum siempre hubiese sido así, y siempre lo será.

Está en el movimiento del sol, y en el juego de luces y sombras, y eso define nuestras horas de caminata. En la noche, las fogatas brillan y la luna fluye, y estás siendo deslumbrado por el brillo de innumerables estrellas. Las rocas retienen el calor del sol por horas después de que se pone, y te lo prestarán mientras duermes en ellas. Hay silencio y hay paz.

Si vas

Wadi Rum está a cuatro horas y media en automóvil de Amman, la capital de Jordania. La empresa de autobuses nacional, JETT, no viaja directamente a Wadi Rum, pero hay servicios para Petra (donde los autobuses cubren la conexión de una hora a Rum) y para Agaba (que está a 40 minutos en taxi de Wadi Rum).

Wadi no es solo un solo valle (como la palabra árabe sugiere) sino un área vasta de desierto protegido en la que los beduinos establecieron numerosos campamentos aprobados por el gobierno. Siempre reserva un campamento por correo electrónico o por teléfono, y trata de contactar varios, antes de llegar a Wadi Rum. Esto te permite asegurar el mejor precio, y saber qué esperar.

La mayoría de los campamentos ofrecen un servicio similar de tienda de campaña o alojamiento bajo las estrellas, comidas preparadas al estilo beduino, y varias actividades en el desierto. Una noche en el desierto y un día de actividades puede costarte desde aproximadamente 30 dólares por persona o más, dependiendo del grado de comodidad que busques y si prefieres un viaje privado o con un grupo grande. Los precios siempre pueden ser regateados, y están enlistados en los sitios web de compañías de tours junto con las actividades que ofrecen. Wadi Rum es una experiencia al aire libre, así que no esperes ningún hotel.

Un viaje en camello de cinco días es una tarea más compleja e inusual, así que los precios siempre serán negociados y debes intentar con varias empresas. Recibí cotizaciones que iban desde 80 dólares hasta 110 dólares por persona por día para un viaje de dos personas. Esto incluye todo desde guías, camellos, comida, agua, y ropa de cama, que te será entregado todos los días usando un jeep.

Viajé con Sabbah Ali (sabbahrum@yahoo.com), quien ofreció una calidad y servicio fantástico.

Está afiliado con Jordan Tracks. Otras agencias más grandes son Bedouin Roads y Rum Guides.

Cuándo ir

Como el resto de Jordania, las temperaturas en Wadi Rum son muy frías en los meses de invierno y muy calientes en el verano, haciendo que el mejor momento para visitarlo sea la primavera (finales de marzo a principios de junio) y otoño (finales de septiembre a principios de noviembre).

Qué llevar

Incluso durante la primavera y el otoño hay una diferencia entre las temperaturas del día y la noche que hace que sea aconsejable empacar para el calor, pero preparase para el frío. Trae algo de ropa térmica y una chaqueta resistente, ya que estas son grandiosas para sentarse alrededor de una fogata y luego dormir bajo las estrellas.

La ropa cómoda está bien para montar un camello, y si no compras el fular de Jordania rojo y blanco, o kuffiya, entonces tus anfitriones pueden darte uno, ya que sirven para todas las condiciones y son el objeto de elección de los beduinos. Las botas de montaña son necesarias para Wadi Rum si piensas escalar o subir, y para andar en camello es recomendable usar calcetines hasta la rodilla, y ropa interior apretada bajo una capa de ropa interior floja para prevenir cualquier roce en tu piel. El bloqueador solar debe ser utilizado, incluso debajo de ropa delgada.

Los electrónicos sensibles pueden llevarse mal con la arena y el clima de Rum, así que ten cuidado. Si quieres traer un libro entonces también trae una antorcha, porque no hay electricidad en medio del desierto, pero podrías preferir ver las estrellas y tomar una siesta bien merecida en su lugar.

Ahora ve
El Festival Internacional de las Luces ilumina el Centro Histórico de la CDMX
No te pierdas
×