Vivir con síndrome de Asperger tiene algunas ventajas

Un hombre que tiene el síndrome de Asperger nos cuenta cómo ha superado algunos problemas de socialización
Autor: Michael Ryan
(Reuters) -

No soy experto en el síndrome de Asperger, pero soy experto en mí, y tengo síndrome de Asperger.

También tengo trastorno por déficit de atención e hiperactividad y un poco de trastorno obsesivo compulsivo. Mi médico dice que no es raro tener los tres trastornos al mismo tiempo.

Como tú, a veces me enfurezco. También, como tú, nunca pensaría en canalizar esa emoción hacia la violencia.

No hay una relación directa entre la violencia y el autismo. Ninguna. No rompo cosas. No golpeo a mis perros. En casa tengo un pequeño contenedor de plástico donde atrapo a los insectos, para luego sacarlos sanos y salvos antes de que mis gatos o mi esposa los vean. No desprecio a los cazadores, pero nunca podría matar a otro ser vivo. Simplemente no está en mí.

En gran medida soy igual a ti, solo un poco raro. Bueno, bastante raro.

Soy pedante y usualmente inexpresivo en rostro y forma de hablar. No puedo mirarte a los ojos (He aprendido a mirar la boca o la nariz de la gente). No puedo entablar contigo una conversación de más de unas cuantas palabras, pero puedo darte un largo discurso acerca de las pruebas nucleares de Estados Unidos, los Cafés de Cleveland, los beagles o la sociedad japonesa.

Cuando sin querer desvío la mirada mientras estás hablándome, es porque estoy analizando tus palabras y recorriendo escenarios basados en tu solicitud o declaración, y estoy tratando de entenderte. Por favor, tenme paciencia.

Como aún me aterra ofender a alguien o hablar de algo absolutamente fuera de lugar, usualmente pongo mi mano sobre mi boca para evitar hablar durante las reuniones. Me da pánico que me pidan hablar.

Esas son sólo algunas de mis peculiaridades. Tu hijo/amigo/compañero de trabajo con Asperger tiene algunas rarezas similares. Por eso los niños que tienen Asperger son sujetos de bullying.

Yo fui afortunado. En la escuela no me molestaron porque no me habían diagnosticado y no fui etiquetado. Me diagnosticaron cuando tenía 50 años. Cuando los médicos me preguntaron qué tratamiento quería tomar, les dije que ninguno. Ya había llegado hasta allí, así que quise seguir trabajando en ello por mi cuenta.

De hecho, hasta el día de hoy, muchos de mis compañeros de trabajo en CNN y amigos no sabían que tengo Asperger. Las personas con este síndrome podemos tener familia y contribuir con la sociedad.

No puedo decir que esto te ayudará a salir adelante en tu vida y algunos de mis consejos podrían no ser adecuados para ti. Pero esto fue lo que me ayudó:

1. Encuentra un “mentor”

Conseguir a alguien en quien basar mi comportamiento social cambió mi vida.

Era un compañero de trabajo y amigo extrovertido, popular y genuinamente amable. Lo imité durante años para aprender a acercarme a la gente y a actuar apropiadamente. No lo he logrado totalmente aún, pero tampoco soy un paria. Creo que él nunca lo supo. Gracias, Scott.

2. Si eres hombre, vuélvete atlético

Ya sé: no tienes coordinación. Pero puedes aprender.

Dediqué años a arrojar una pelota contra la puerta del garaje y logré desarrollar un movimiento de lanzamiento, la capacidad de atrapar una pelota y más tarde de golpearla. Para cuando llegué al penúltimo año de preparatoria, jugaba tercera base, y ya no era el último en ser elegido al hacer equipos.  Mi autoestima se disparó y los niños rudos me aceptaban.

3. Escribe

Escribe todos esos pensamientos en un papel o en una computadora. Léelos después de un día, una semana, un año. Muéstraselos a alguien de confianza. Te apuesto que él o ella también piensa muchas de esas cosas.

Acepta tus rarezas y aprovecha las que puedas: la capacidad de concentrarte, la inteligencia superior al promedio.

4. Vive

Sé valiente, sal un poco. Utiliza tu interés obsesivo por la jardinería para socializar en un club de jardinería, u ofrécete como voluntario para sembrar hortalizas en tu vecindario.

Aprende un poco de autocontrol, pero atrévete a cometer errores. Ofrece disculpas y ríe. Las personas “neurotípicas” (que no presentan trastornos mentales) pueden ser bastante indulgentes, si se les da la oportunidad. Los bullies tienen más defectos sociales que tú.

5. Si tu hijo tiene Asperger, déjalo experimentar

Así es como aprendemos. Es probable que él o ella sea bastante inteligente. Hazle saber a tu hijo que estás complacido cuando dice: “Sí, por favor” o “Gracias”. Podemos ser todo un reto, así que por favor: sé paciente.

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