Una nepalí rompe un récord al escalar el Everest dos veces en una semana

Chhurim Sherpa soñó desde niña con llegar dos veces a la cima más alta del mundo, a sus 29 años es la primera en lograr la hazaña
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Bibek Bhandari
Autor: Bibek Bhandari | Otra fuente: CNN
KATMANDU (Reuters) -

El sueño de muchos escaladores es llegar a la cima de la montaña más alta del mundo, al menos una vez en su vida.

Chhurim Sherpa lo logró dos veces en una semana. La organización Guinness World Records reconoció formalmente el logro de la joven de 29 años de edad en un evento la semana pasada, casi un año después de que completara su histórica hazaña.

"La gente ha establecido diferentes tipos de registros al escalar el Everest", dijo Chhurim, sentada en su sillón de la sala justo debajo de una cadena de certificados colgados en la pared – la placa Guinness incluida.

"Pero nadie ha subido el Everest dos veces en una semana. Subí con la única intención de lograr el récord". La joven hizo su ascenso inicial el 12 de mayo y tras un descanso de dos días en el campamento base, hizo cima de nuevo el 19 de mayo de 2012, siete días después de su primera llegada.

Desde que el sherpa Tenzing Norgay y Sir Edmund Hillary rompieron la barrera al subir por primera vez el pico de 8,848 metros en 1953, se han ido estableciendo nuevos records.

Pero para Chhurim, era la sherpa Pasang Lhamu – la primera mujer en escalar el Everest de Nepal y quien murió durante su descenso, la que la inspiró en un plan que la mayoría de mujeres de la misma edad que no podría ni concebir.

La joven creció en el distrito de Taplejung en el noreste de Nepal y su romance temprano con el montañismo floreció al ver atravesar por su pueblo a los turistas del trekking, deporte que consiste en caminar por senderos sobre escenarios naturales como sierras, montañas, valles, quebradas, entre otros.

Fue entonces cuando decidió que quería hacer lo mismo."Quería llevar una mochila y subir a la cima (del monte Kanchanjunga) que se veía desde mi pueblo", dijo.

Pero sus ojos estaban fijos en el Everest. Cuando llegó a Katmandú para visitar a su hermana en 2010, Chhurim se matriculó en un curso básico impartido por la Asociación de Montañismo de Nepal.

Las enseñanzas le ayudaron a conseguir el "entrenamiento psicológico, físico y técnico" necesario para prepararse para la misión. Durante los siguientes dos años, Chhurim perfeccionó sus habilidades para escalar en roca, aprendió primeros auxilios y subió el pico Yala (5,520 m), en la región de Langtang en Nepal.

Preocupados por los riesgos, los padres Chhurim nunca se mostraron muy contentos con su plan de escalar el Everest. "Estaba decidida", dijo su padre Dandu Sherpa. "Estaba tan decidida a hacer algo extraordinario que era difícil para nosotros para detenerla".

Mientras que los padres y los miembros de la familia de la joven seguían con atención el viaje de Chhurim, ella se dijo a sí misma que debía dejar de lado las emociones.

"Lo único en lo que pensaba era en establecer con éxito el récord", dijo Chhurim, mientras miraba a sus padres al otro lado del sofá. "Realmente no pensé en nadie durante el ascenso. Ni tan siquiera en mí misma".

El 12 de mayo, cuando alcanzó el pico de 8,848 m por primera vez con un grupo de otros cuatro escaladores, contempló asombrada el horizonte "de picos de montañas cubiertos por pequeñas nubes circulares".

Durante los 15 minutos que pasó en la cima del mundo, Chhurim se tomó un momento para agradecer a Dios, a sus padres, y para recordarse a sí misma que tenía que subir de nuevo.

Dos días después llegó al campamento base, donde descansó durante otros dos días, y empezó de nuevo el ascenso el 17 de mayo. Pero esta vez, con la única ayuda de Tshering Dhendup, como compañía.

Fue el tercer viaje de Dhendup, de 33 años de edad, al Everest. Él recuerda el trayecto de dos días con Chhurim como una "experiencia memorable".

"Ella está en forma y firme", dijo, y agregó que se enorgullece de ser parte junto con Chhurim del récord de expedición. Pero para la joven "el Everest fue agotador."

En su segunda ruta hacia el pico más alto del mundo, también atravesó la cascada de hielo del Khumbu, a 5,486 m, así como la empinada subida después del Campamento 3, a7,470 m. Todo el tiempo cargando su equipo de 15 kilos, que parecía pesar más de 50 para ella, relata. 

"Pero lo hice – llegué a la cumbre el 19 de mayo y me quedé un poco más esta vez, unos 25 minutos, y luego me dirigí al campamento base en un día y medio", dijo Chhurim, describiendo el viaje con tal facilidad como si se tratara de un recorrido para aficionados.

Hasta la fecha, el número total de personas que han logrado escalar el Everest desde el lado nepalí, según el Departamento de Expedición en el Ministerio de Turismo, es 3,842. De ellos, solo 219 son mujeres, de las cuales apenas 21 son de Nepal.

"Realmente quiero que otras mujeres de Nepal se animen a participar en el montañismo", dijo Chhurim. "Debemos tener una actitud de que podemos hacer lo que queramos para avanzar y no quedarnos atrás simplemente porque somos mujeres".

A pesar de su éxito, Chhurim lamenta no haber podido continuar estudiando pues no había una preparatoria en su villa y su familia no tenía el dinero para mudarse a  Katmandú, la ciudad más cercana con una escuela. "Pero nunca es demasiado tarde", asegura.

La joven actualmente estudia inglés en un instituto de idiomas local en Katmandú, pues considera que el manejo del idioma empoderará a las mujeres de su país a introducirse en el sector turístico.

Sin duda le está ayudando a trabajar como guía turístico, señala. Con solo dos picos, el Mera Peak (6,476 m) y el Island Peak (6,189 m), antes del Everest, ha ido desde entonces a la conquista del monte Ama Dablam (6,812 m) y el pico Kun (7,135 m) en la India.

Además, aún no ha terminado con el Everest. Chhurim quiere subir a la cima de nuevo, ahora por la parte china.

Su padre le dijo que "no podía ser más feliz o más orgulloso" de ver uno de sus ocho hijos a alcanzar algo que nadie más ha hecho. Para Chhurim, es el récord mundial lo que importa pues es un testimonio de su determinación para lograr una meta. 

Mientras sostiene su certificado enmarcado de récord mundial para posar para una fotografía, Chhurim concluye: "He logrado un reconocimiento por mí misma y elevado la fama de mi país. Si estás realmente decidida a lograr algo puedes lograr llegar a nuevas alturas, eso es lo que he hecho".

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