Las 'supermamás': encontrar equilibrio entre el trabajo y los hijos

Las madres no deben renunciar a sus trabajos, sino buscar apoyo para encontrar balance en sus vidas laborales y profesionales
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Sarah Hoye
Autor: Sarah Hoye
FILADELFIA (Reuters) -

Ella es una alta ejecutiva corporativa y sale del trabajo a las 17:30 horas todos los días para poder cenar con sus hijos. Ahora, la directora operativa de Facebook, Sheryl Sandberg, busca ayudar a las mamás trabajadoras a descubrir cómo seguir su exitoso ejemplo.

No es de sorprender que se haya desencadenado un debate a raíz de la labor de Sandberg para encabezar un nuevo movimiento feminista entre las madres profesionistas trabajadoras, movimiento que presenta en su nuevo libro, Lean In: Women, Work, and the Will to Lead (Buscar apoyo: Las mujeres, el trabajo y la voluntad de dirigir), y en su campaña en línea.

¿Acaso una ejecutiva poderosa que gana más de 30 millones de dólares al año es la persona más adecuada para dar consejos a otras mamás trabajadoras sobre cómo desarrollar sus carreras?

Maria Kefalas —profesora universitaria, escritora, mujer casada y madre de tres hijos— reconoce muchas similitudes entre su carrera y la de Sandberg, excepto por el salario multimillonario, claro.

Al inicio de sus cuarenta, al igual que Sandberg, Kefalas había logrado grandes éxitos profesionales al tiempo que equilibraba una ajetreada vida familiar. “Mi carrera había sido tan importante para mí, tan esencial en mi vida”, dijo Kefalas, quien se describe como una “supermamá en recuperación”. “Escribí tres libros; a los 42 años era profesora titular y era exitosa en mi área”.

El verano pasado, todo cambió. Su esposo había tenido un año difícil al someterse a quimioterapia para combatir el cáncer y a su hija menor le diagnosticaron una enfermedad grave.

Al igual que otros padres trabajadores, Kefalas tuvo que tomar una decisión: aceptar un gran ascenso o pasar más tiempo con su hija enferma.

No había que pensarlo demasiado, dijo.

“En un segundo todo se evaporó, se desvaneció”, dijo acerca del desarrollo de su carrera. “Y no me importó un comino”.

Actualmente, Kefalas es profesora de Sociología en la Universidad de Saint Joseph en Filadelfia y directora del Centro Richard Johnson Contra la Violencia. Su horario le permite pasar tiempo precioso con su familia, algo a lo que habría renunciado si hubiera tomado aquel ascenso.

Dijo que cree que la “dramática y trágica” historia del por qué “tuvo que dejar de escalar la pirámide académica” habla de los obstáculos reales con los que las madres trabajadoras se enfrentan todo el tiempo. Kefalas dijo que gracias a su buena suerte y a sus recursos económicos, Sandberg ha podido escapar de ellos.

“Todas las madres tenemos que tomar decisiones y se nos juzga de forma distinta (...) Las decisiones cuestan más caro para las madres trabajadoras que para los hombres. Mientras eso no cambie,  verás a las mujeres renunciar”.

¿Buscar apoyo o buscar sabiduría?

La misión de Sandberg es ayudar a que más mujeres sean líderes empresariales, como ella. Sandberg cree que las mujeres pueden lograrlo al tomar las riendas de su carrera y buscar apoyo en vez de retroceder cuando se enfrenten a los obstáculos, según escribió en su libro.

“Las mujeres rara vez toman la gran decisión de abandonar la fuerza de trabajo. En vez de eso, toman muchas decisiones pequeñas sobre la marcha”, escribió Sandberg, según un extracto del libro publicado en Time.com.

“Una abogada podría decidir no volverse socia porque espera tener una familia algún día. Una representante de ventas podría tomar un territorio más pequeño o no solicitar un puesto gerencial. Una maestra podría rechazar la tarea de encabezar el desarrollo del programa curricular de su escuela. A menudo, sin darse cuenta, las mujeres dejan de buscar nuevas oportunidades”.

Eso resultó en lo que llama una revolución interrumpida para todas las mujeres, dijo.

“Un mundo verdaderamente igualitario sería aquel en el que las mujeres dirigieran la mitad de nuestros países y empresas y los hombres dirigieran la mitad de nuestros hogares”, escribió.

Pero Sandberg no solo está interesada en vender libros. La campaña Lean In de Sandberg promete apoyar a las mujeres al ofrecer “inspiración y apoyo constantes para que cumplan sus metas” a través de la comunidad, la educación y grupos pequeños.

“Muchas cosas detienen a las mujeres, como los prejuicios y la falta de oportunidades”, dijo Sandberg en su video de Bienvenida a Lean In, y agregó: “Nosotras también nos ponemos obstáculos”.

En su libro, Sandberg describió tres cosas que las mujeres pueden hacer para desarrollarse profesionalmente:

  • No desacelerar su carrera antes de decidirse a iniciar una familia
  • Dejar ir las metas inalcanzables
  • Asegurarse de que sus colegas se den cuenta cuando se apliquen estándares diferentes para evaluar a las mujeres, especialmente cuando son exitosas

El libro ni siquiera había llegado a los estantes cuando todo el mundo ya había empezado a opinar sobre él.

Anne-Marie Slaughter, profesora de Princeton y exasesora de la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, escribió en la revista Fortune que en su intento por llevar a las mujeres a los puestos de poder, Sandberg olvida que no todas son “sobrehumanas y ricas”.

Kefalas lo dijo de forma más breve: Sandberg vive en un mundo de fantasía.

No hay forma de tenerlo todo

Dejemos a un lado por un momento el sueño de Sandberg de que más mujeres lleguen a los peldaños más altos de la pirámide corporativa. Las estadísticas indican que las mujeres todavía tienen que superar muchos obstáculos tan solo para ganar sueldos iguales a los de sus colegas varones.

“La historia cultural de una buena labor materna aún no se ha reconciliado con las madres trabajadoras (...) Hay reglas sociales y los estándares son muy exigentes”, dijo Kefalas.

Hay una realidad estructural en la que las mujeres viven y hay una historia que las mujeres se cuentan a sí mismas sobre sus vidas, una historia que es imposible vivir, dijo Kefalas.

“No hay forma de tenerlo todo”.

Sandberg coincide. En el extracto del libro se dice que las mujeres deberían de “dejar de intentar tenerlo todo”. También se reconoce que “los sacrificios y las dificultades” son más duras actualmente “debido a la prolongación de los horarios laborales”.

Sin embargo, de acuerdo con la ejecutiva de Facebook, eso no significa que las madres trabajadoras deban renunciar a sus carreras.

“Si cada vez más las mujeres se apoyan, podremos cambiar la estructura de poder en nuestro mundo y expandir las oportunidades”, escribió. “La experiencia compartida funda las bases de la empatía y, a cambio, puede ser la chispa que inicie los cambios institucionales que necesitamos. Un mayor liderazgo femenino llevará a un trato más justo para todas las mujeres”.

¿Suena fácil, no? No tan rápido, dijo Kefalas.

“Al final, tomamos decisiones sobre qué clase de persona queremos ser y eso va más allá del autosabotaje”.

¿Qué opinas? ¿Las mujeres pueden combinar una carrera exitosa con la maternidad y el cuidado de los hijos y el hogar?

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