La incansable tarea de alimentar a una esposa embarazada

Aunque durante el embarazo la mujer se enfrenta a grandes retos, los hombres pueden ayudar con algo muy importante: satisfacer los antojos
pregnant craving antojos embarazada  .
Autor: Josh Levs | Otra fuente: 1

Nota del editor: Josh Levs cubre temas sobre paternidad para el programa Raising America de la cadena estadounidense HLN.Puedes seguirlo en Twitter y Facebook.

(CNN) — ¿Qué es lo más raro que has ordenado en un restaurante?

Tal vez no sea tan extraño como las cosas que he pedido últimamente. Y seguramente lo mismo les ocurre a los incontables hombres como yo: los esposos de mujeres embarazadas.

“¿Tiene algo con hierbabuena?”, pregunté al dependiente de una heladería mientras recibía instrucciones vía telefónica de mi esposa, quien estaba en cama en casa. “¿Cerezas? ¿Hierbabuena y cerezas? Ningún otro sabor. Solo hierbabuena y cereza… definitivamente nada más”.

“Emmm… no, señor”, respondió tímidamente.

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Y qué tal esa llamada a la tienda de alimentos que está cerca de casa.

“Hola, ¿tiene algo que tenga manzanas? Algo dulce con manzanas. Algo dulce y caliente, ¿que tenga manzanas o que pueda calentarse? Tiene que estar caliente. Y dulce. Y tener manzanas”.

“Tenemos tarta de moras”.

“¿Tienen tarta de manzana?”.

“No, señor”.

Esas son las búsquedas sencillas. Una vez llamé a varios locales de toda la ciudad porque mi esposa súbitamente “necesitaba” unos deditos de queso mozzarella. En todos los años que hemos estado juntos, nunca la había visto comerlos. Pero no quería cualquier dedito de mozzarella; pedimos a los desafortunados empleados que tomaron la llamada en varios restaurantes que nos describieran el tamaño aproximado, la cantidad y cuán fritos estaban los deditos de mozzarella en cuestión.

Al encontrar un pub donde milagrosamente nos dieron respuestas que le parecieron apetitosas a mi esposa, ordenamos y corrí —literalmente— por ellos, mientras ella esperaba en el auto aparcado en doble fila charlando amistosamente con un policía que gracias a su prominente vientre nos perdonó la multa.

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Cuando mi esposa tiene un antojo, hay que ir a toda prisa porque, últimamente, tan solo pensar en comida le provoca náuseas y sus caprichos pueden cambiar en un instante. Si esperamos demasiado, lo mismo que ansiaba comer, comienza a provocarle asco.

Una noche fui por un plato de carne con chile —que ella nunca antes había pedido— a un restaurante que no habíamos visitado en meses. A la noche siguiente tenía que comer unos tacos de pescado de una sucursal específica de una cadena específica, pero esa sucursal no era la que nos quedaba más cerca.

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A veces he tenido que conducir a un deli para pedir un sándwich cuyos ingredientes teníamos en casa. Pensar en el sándwich que yo le prepararía con los ingredientes que habíamos comprado en ese mismo deli, le daba asco, pero el de la sucursal, le parecía maná.

Una noche llegué a casa y descubrí que mi esposa había recurrido a Zifty (un servicio que envía tus compras a tu domicilio) para pedir seis cáscaras de papa... por 20 dólares.

No me malinterpreten, no estoy quejándome. Lo disfruto. Los tipos como yo están felices de ayudar como puedan. Y después de lo que vi cuando mi hijo nació en mis brazos durante una emergencia, podría formarme durante meses en una fila ridículamente larga para comprar tacos de pescado.

Es horrible ver a nuestras esposas pasar por los desafíos del embarazo sabiendo que no podemos brindar alivio.

¿Quieres frustrar a un hombre?: dale un problema que no pueda resolver. Salir a la caza de alimentos superespecíficos contrarresta esa sensación de impotencia.

Y cuando trato de comer alimentos normales, ni siquiera puede soportar el olor dentro de la casa. 

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Sin importar las razones médicas, ciertos alimentos en cierto momento le dan la fuerza que necesita. Todos los esposos de mujeres embarazadas quieren que la mamá de su bebé tenga toda la fuerza para la increíble tarea que ella y su cuerpo asumen.

Así que sonríe la próxima vez que veas a un tipo exhausto en la fila, que habla por teléfono o envía mensajes de texto y hace preguntas aparentemente incomprensibles acerca de la comida. Tal vez signifique que en alguna parte, una madre y un futuro hijo están confiando en él y que papá hace lo que puede para lograrlo.

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